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Aportaciones (cuento)

Jun-20-2015, por coyote

Hoy estrené cuentito… No estoy especialmente contenta con él, pero bueno, quería leer algo un poco más especial para la ocasión de las aportaciones. Está escrito a lo rápido y con migrañita.
Aún así, que vengan a preguntar que de dónde es, y que es muy bonito… mola

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Sus supuestos amigos trataban de devolverle los recuerdos con fotos, con experiencias, pero no conseguían nada. Por lo que le habían contado, estaba en paro desde hacía mucho tiempo, sus deudas eran cada vez mayores y en poco tiempo tendría que dejar su casa, y volver a su pueblo de nacimiento, porque al parecer, ella se había mudado a la ciudad unos cuantos años antes, en busca de un buen trabajo y con un chico que poco después la abandonó. Sabía, por lo que la contaban, que sus padres seguían en el pueblo, aunque estaban bastante enfermos, y aunque ella deseaba poder ir a estar con ellos, no se lo podía permitir. Pero ella no recordaba nada de eso, y… por lo que la estaban contando, creía que era mucho mejor así, debía de ser una persona bastante triste y agobiada, y desde aquel día… estaba perdida, pero no sufría. Soportó muchas pruebas médicas, y al final solo lograron decir que tenía “amnesia postraumática de estrés”. Vamos, que tenía tanta mierda encima que su cerebro había decidido resetearla y darle otra oportunidad.

Algunos se compadecían de ella, pero ella pensaba que estaba bien. Sabía que no podía seguir eternamente sin saber quién era, y sin afrontar esos problemas que se empeñaban en imponerla.
Por eso cada día iba al parque, a observar. A sentir, esas cosas que seguro que antes no se permitía sentir.

Cada día, veía pasar gente estresada, corriendo de un lado a otro, sin pararse a observar esa flor tan bonita que había crecido en aquel árbol… veía pasar jóvenes que no levantaban la cabeza de sus manos, en el que llevaban algo que según habían dicho era un “Smartphone”, iban en grupos y ni siquiera hablaban entre ellos… veía pasar padres y madres con niños de la mano, a los que los niños intentaban contar cosas, y los padres hablaban por teléfono o iban con la mirada absorta y simplemente no prestaban atención, veía ancianos solos, a veces iban en grupo comentando lo ocupados que están sus familias para ir a verles, cada día veía niños que no sabían jugar, que tenían miedo de subir a los árboles… y Erza no recordaba muchas cosas, pero si recordaba lo divertido que era trepar a un árbol. No podía recordar, pero si podía imaginar. Imaginaba qué es lo que podía haber ocurrido para que todos parecieran tan ausentes, tan infelices…

Ese día, como sentía que fue especial, quiso hacer algo distinto, además tenía un paquete en las manos que le habían enviado, según decía en el remitente “mamá”; así que decidió subir a un árbol, sabía que era algo divertido, y… como homenaje a aquello que no podía recordar… subió a un árbol, se sentó en una rama…. Sintió el sol, las hojas… y de repente, recordó algo. Recordó a su padre. Recordó cuando su padre, en el pueblo, la enseñó a trepar a los árboles, recordó que la primera vez que treparon el árbol, estuvieron toda la tarde en él, contando historias y cantando con los pájaros, fue una tarde estupenda con su padre, el hombre al que ella más amaba… y al pensar que le había olvidado, unas lágrimas surcaron su rostro. Entonces ocurrió algo muy extraño… escuchó al pato que estaba a su lado, mirándola… “Abre el paquete Erza, te sentará bien”. Erza había perdido la memoria, pero sabía que los patos no subían a los árboles, y tampoco hablaban… debía estar loca… pero… ¿Qué podía perder? Abrió el paquete, y en ese momento recordó. Recordó a su madre. El olor del bizcocho casero de chocolate con un toque de menta, receta de la familia desde a abuela de la abuela de la abuela de la abuela… la transportó a su casa, al hogar, al cariño de su madre, a todas esas tardes que habían pasado en la cocina haciendo su pastel favorito, jugando con la masa, poniéndose perdidas de harina, riendo, cantando… Recordó como su madre la regañaba con una sonrisa cuando comía un trozo de masa sin hornear, y a continuación hacía lo mismo… y se ponían las dos como locas a rebañar con los dedos el molde… Recordó también una tarde, en la que no tenían menta, y tuvieron que salir a buscarla al campo… Erza se tropezó y se hizo un arañazo, lloraba desconsolada, hasta que su madre la abrazó, la besó y dijo las palabras mágicas que curaban todas las heridas “sana, sana culito de rana, si no sana hoy, sanará mañana”.
Sonrío al recordar, al sentir a sus padres a su lado, al sentirse querida…. Al recordar parte de su esencia, su pasado, su origen.

Entonces, el pato que había hablado, hizo algo más raro que subir a un árbol o hablar: se convirtió en un gato. Un precioso gato color canela, con unos enormes ojos verdes que parecían decir “tranquila, esto es normal”, que se posó en su regazo y se quedó dormido. Erza, sin saber por qué, no se sorprendió, sintió que como decían los ojos del gato, eso era normal, y dejó que el gato siguiera acomodado en su regazo, y recordando a sus padres, comió el bizcocho sentada en la rama de un árbol, en una ciudad que no recordaba a nadie, pero ya no estaba sola. Tenía el recuerdo de sus padres. Y un pato convertido en gato en el regazo.

Después de la mejor puesta de sol que recordaba, puede que antes las hubiera vivido mejores, pero desde que recuperó la memoria, ninguna había sido tan bonita, y tan reconfortante. Como si el gato hubiera oído sus pensamientos, se levantó en el momento en que ella iba a moverse para bajar del árbol, y ambos bajaron al suelo. Pero al llegar al suelo, hizo otra vez algo extraño… se convirtió en un perro, en un cócquer negro, que se puso realmente feliz cuando por fin ella llegó al suelo, saltó a su alrededor y la cubrió de lametazos. Eso, la hizo sentirse realmente especial. No sabía qué o quién sería ese... ¿pato-gato-perro? Pero en cada una de sus formas, la hacía sentir bien, como pato la había orientado y dado seguridad, como gato calma y paz, como perro autoconfianza y felicidad…

Probó a preguntar quién era, pero todos sabemos que los perros no hablan. No con palabras. Cuando Erza preguntó, el perro se limitó a mirarla, como si fuera una pregunta absurda, y siguió su camino hacia casa de Erza.

Al llegar, se dio cuenta que había perdido las llaves. Seguro que antes se hubiera agobiado, pero se paró a pensar. Quería llegar a casa y llamar a sus padres. Esto resultaba familiar… Estaba convencida que ya le había pasado antes, esta vez tenía al pato-gato-perro…. Aunque no podía verlo en ese momento. Plantada ante la puerta de su casa, sin saber qué hacer, pensando para no entrar en pánico, no recordaba nada, pero sabía que no quería parecerse a esa Erza que todos contaban que era, o a esas personas que veía cada día en el parque. Y entrar en pánico, es lo que ellos harían. En ese momento una chica se le acercó, y con total sinceridad preguntó “Erza, ¿estás bien?” Tenía los ojos hinchados, se notaba que había estado llorando… pero aun así, se preocupaba por ella, que sólo estaba plantada delante de la puerta de la casa. Entonces recordó. Esa chica, esa maravillosa y genial chica, era su mejor amiga desde el primer día que se había mudado a la ciudad, y que, igual que esa vez, se había dejado las llaves… solo que en aquélla ocasión Erza estaba desesperada y no paralizada. Esa chica, que estaba sufriendo y aportaba su granito, preocupándose de verdad por ella. Olvidando su pena por ayudar. “Mikasa!!!!” Los ojos de Mikasa se abrieron de par en par, y volvieron a soltar lágrimas, esta vez de alegría, mientras abrazaba a su amiga que la había olvidado, pero parecía volverla a recordar. Erza, con ese abrazo, terminó de recordar la cantidad de risas, de conversaciones y sobre todo de ayuda que había recibido de esa chica, como la había ayudado a adaptarse, a superar lo del chico (no le recordaba a él, pero si la ayuda de ella). Y abrazó fuerte a su amiga diciendo “y una vez más Mikasa viene a ayudarme a entrar en mi-casa” dijo riendo… mientras su amiga le daba un golpe cariñoso y refunfuñaba diciendo “no tiene gracia”. La otra vez, Mikasa había ido a buscar a sus padres, que eran los caseros a pedir una copia de las llaves, esta vez, como sabía de la tendencia de Erza de olvidarse de las llaves, llevaba una copia. Abrió la puerta, y disponía a irse, pero Erza la detuvo. Había notado cómo estaban sus ojos, y no podía dejarla. No lo hubiera hecho sin recordar quién era, pero recordándolo… era impensable. Cenaron juntas, y volvieron a reír. Mikasa no habló de lo que le había sucedido… pero no necesitaba hacerlo. A veces, un amigo es aquel con el que no hace falta hablar, con el que las palabras no importan. Y Erza y Mikasa eran ese tipo de amigas. Además, Mikasa se sentía realmente feliz de ver que Erza había recordado a sus padres, y a ella misma, y que…. Estaba feliz. Aunque temía que si seguía recordando perdiera esa felicidad.

Cuando Mikasa se fue, el cócquer volvió a aparecer, como si no se hubiera marchado. Y parecía escuchar la llamada de Erza a sus padres, y parecía emocionarse con las voces al otro lado del teléfono al ver que su hija les recordaba.

Entonces llamaron al timbre. Se sorprendió, pero fue a abrir. Era un muchacho con un perro labrador. Cuando ella abrió, el chaval dijo mientras el perro se abalanzaba a lamerla “Erza, sé que no recuerdas nada, y lo entenderé si no lo quieres, pero… ¡¡¡¡ha aparecido!!! Se perdió la noche antes de que… esto… ya sabes… no recordaras…. “. “KISUKEEEEEEEEEEE!!!!!!” ¡¡Su perro!! ¿¿Cómo podía haber olvidado a su perro!!!! “¡¡Por supuesto que recuerdo a Kisuke!! ¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!” dijo con lágrimas otra vez, besando y abrazando al perro… Entonces, se paró, y dijo… “pero de ti no me acuerdo…. ¡¡Eren!!” El muchacho sonrió y se sonrojó… Había pasado mucho tiempo buscando a Kisuke, esperaba que ver a su perro ayudaría a Erza a recordar, y parece que así fue… habría hecho cualquier cosa por ayudarla. Eren, era algo menor que Erza, y se habían conocido en el gimnasio, pero habían hecho muy buenas migas. Y muchas veces salían juntos a pasear a los perros. Erza preguntó por su perro, y quedaron en pasear juntos al día siguiente.

Cuando se metió en la cama, estaba feliz. Había recordado a sus padres, a su mejor amiga, había recuperado a su perro, y también había recuperado al chico… que cuando no le reconocía, hacía sentir mariposas en el estómago… pero al recordarlo… sentía…. Más mariposas. Tenía a Kisuke a sus pies… y el otro pato-gato-perro… simplemente había vuelto a desaparecer.

Los lametones de Kisuke despertaron a Erza, que sentía que había encontrado una parte muy importante de sí misma, una base.

Durante los días siguientes, siguió recordando a todos los que la rodeaban, cada vez que alguien se interesaba sinceramente por ella, olvidando que era la chica que había perdido la memoria, como la primera vez que se conocieron, ella recordaba.

El pato-gato-perro siguió apareciendo y desapareciendo, cambiando de forma, a veces era un gato negro, otras un gato canela, otras un cócquer, otras un pato; hablando a veces, otras sólo observaba. Un día, cuando había recordado a casi todos sus antiguos amigos (no todos eran sinceros con sus acciones, así que nunca los volvería a recordar) se sentó con su forma felina en el regazo de Erza, y se puso a ronronear. Ella aprovechaba esos momentos para “hablar” con él, Ella le contaba cómo iba su día, a quién había recordado… Y a medida que hablaba, sus antiguos miedos, se iban convirtiendo en confianza en sí misma. La relación con algunos de sus antiguos amigos había cambiado, se había vuelto mucho más sincera, ya que por alguna extraña razón, sólo había pasado con dos personas, cuando había recordado a alguien, si volvían a ser egoístas, volvía a olvidarles. Así conoció a sus amigos de una forma más profunda, sus miedos, sus temores, y los defectos. El gato se limitaba a ronronear, pero ese día habló con ella.

“Erza, ya es hora de que lo recuerdes todo. Eres una bruja. Yo soy tu familiar. Olvidaste todo porque te diste por vencida, porque dejaste de luchar, porque cuando una bruja se da por vencida pierde su esencia. Y una bruja sin su esencia sólo puede mantener su forma humana un día por cada año vivido. El día que empezaste a recordar, fue el día que perderías tu forma humana. Tu madre lo sabía y por eso te envió el bizcocho, era su manera de despedirte, no había ninguna forma de hacerte volver, sabía que no lo recordarías, pero por lo menos ella sabría que habrías comido bien. Lo que no sabía es que era la forma de devolverte la confianza y los recuerdos. Kisuke se escapó porque temía que esto te sucediera, los perros son muy perceptivos, vagó durante mucho tiempo hasta encontrarme: sólo un amor tan incondicional puede hacer que un familiar se vincule a una bruja que ha perdido su esencia, pero aun así necesitaba que recordaras, por eso no pudiste escucharme antes. Desde entonces, cada pequeña ayuda que te han ido regalando tus amigos, te han ido haciendo crecer. Ahora, ya has recuperado y mejorado tu esencia, tu forma de ver y de relacionarte con el mundo, tus problemas no se pueden solucionar por arte de magia, pero te has dado cuenta que al tener una relación más sincera y con más confianza en ellos y en ti, poco a poco han perdido importancia, o se van solucionando. ¡Hasta estás trabajando ayudando a Mario en su clínica, ayudando a todos los demás!! Ahora sabes, que cada aportación, por pequeña que sea, puede ser una gran ayuda, un simple kilo, algo que para algunos no significa nada, puede devolverte la vida y la esencia. Una sonrisa, un consejo, un acto de altruismo… dan mucho más de lo que parece, pueden salvar a aquéllos que lo necesitan”.

Desde entonces, la vida de Erza cambió. No tenía una vida perfecta, pero por fin pudo decir que era feliz, y que hacía felices a todos los que la rodeaban. No pudo recordar a todos, y a algunos les olvidó, pero eso simplemente hacía mejor su vida. Paseó con Eren cada día, con los perros… y en su vida, caminaron juntos sus vidas. Y siempre tuvo en cuenta, que cada pequeña ayuda, por nimia que pareciera, era capaz de multiplicar su efecto de forma exponencial. >>

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fin de curso chuchi

Jun-2-2015, por coyote

¡¡Se acabó el curso!!!
Mi chuchita ya es una chucha de “tercero de cole” XDXD. Este año le ha costado casi todo el curso ponerse las pilas y en vez de pa’lante parecía que iba pa’atrás… pero una semana decidió ponerse las pilas… y se está saliendo!!!
Hace tantas cosas que eran impensables… ¡¡que hace el quieto!! que pasa por el túnel porque la apetece!! pasa entre las piernas, hace monerías, rechaza en navidad una pata de cordero que la pusimos en la narizota… y ¡¡no comió!!…
Reconozco que cuando la apunté al “cole” pensaba mantenerla lo justo para que perdiera el miedo, socializara… como le decía al profe… me da igual que se siente o que no… pero es que es toda una campeona! Y ahora que vienen las vacaciones… nos va a fastidiar a las dos, porque es algo que hacíamos JUNTAS, todas las semanas, las dos nos divertíamos, ella salía, se distraia, hacía algo diferente… veía a sus amiguitos… y yo.. .salia corriendo del gym, la sacaba, me daba el aire, estaba con ella… y veía a mis amiguitos XDXD porque al final somos una gran familia.
No se si este año haremos exhibiciones… pero vamos a echar de menos el vernos todos los lunes.
Y… Aunque hoy han faltado algunos, y ya estamos juntos los de primero y segundo… ¡¡cómo nos hemos puesto!! y yo que no me había enterado…. aunque cierto es que después de toda la tarde en el maletero poca cosa podría haber llevado.. (de cocinar ni hablamos)
Tanto chucha como yo disfrutamos como enanas cada clase, cada lunes, cada helada, cada lluvia, cada calor… cada cansancio… pero mola.
MILLONES DE GRACIAS una vez más a Fernando, y a toda su familia, porque son geniales desde los abuelos a los enanos… a Sandra de Fez (deliciosa la empanada!!!) Sois una de esas familias que realmente MOLAN!!!
Al empollón de Clifford-one con Santi y Sergio, que no vale… con un chucho así!!! Todo lo hace bien, aunque a veces va como sin ganas.. pero el tío cómo lo hace.
A Rocky (rocódromo destroyer) que derriba todo a su paso y Tomás con (esto va a sonar fatal…) sus súper salchichas, que todos los chuchos (en especial Nuska, seguida de cerca de Darta y Noa) adoran y aman con locura hasta el punto de querer cambiarse de dueño. La de risas que nos hemos echado con el uno y con el otro, con la maniobra “a lo tomás” (que viene a ser placar al perro) o como el chucho derriba todos los obstáculos y no ve más allá del túnel…. (a este mejor que no le pase nada, que va al túnel del tirón)
A mi Darta… jajaja, es que es un saltimbanqui el chucho…(y este es chucho, no mestizo XDXD) el zampón… que pasa de Fito Rodríguez Coira y Elena si hay comida por alguna parte, y que hace los ejercicios como un empollón… si le apetece… saltando con las cuatro patas a la vez… como dice el profe un golfo.
A MariAngustias…. digo Noa…. que es angustia pura, es que es verla y entra un estrés… XDXD todo amor, todo nervio… pero también esta niña bonita lo que hace ahora que era impensable.. Alvaro y Silvia Carrepare tienen que estar bien contentos, porque va dejando a la pedorra de Nuska atrás… XDXD. Mola un montón, además ahora pone banda sonora a cada ejercicio….
Y de primero, que ya somos del mismo grupo, está Loba… un bellezón que ha cambiado un montón, que venía también aterrorizada, recuerdo el “ten cuidado con Nuska, que esta es perrita y se asusta” y ahora son amigas…
O Thor… que era todo patas y orejas, y que poco a poco se ha ido compensando… XDXD, que es un salao también, y hace cosas muy bien y muy chulas…
Y si he hablado de angustias… tengo que hablar un poco del señor agonías… Simon-life…. que ha venido a las últimas clases y no es el empollón, es el que regaña a los otros “tu eres tontooooooo con lo fácil que esssss!!!” y los otros le dicen “tuuuuu empollooooooonnnn buuuuuu, te vamos a meter la cabeza en el vaterrrrrr” XDXD. Menudas risas… y como el cabrón va subiendo el culo y va reptando para empezar antes… de ansia viva que tiene por hacer las cosas… y que va tan volado que ni se le ve… XDXD
Y… aunque este año no ha estado tanto, Noelia Martínez con Lola… pero han tenido una MUY buena razón para dejar de venir… pero se las echaba de menos, a la otra empollona de la clase, que hacía las cosas a su ritmo y a su rollo, y porque ella quería, que solo le faltaba sacar el dedo a veces y decir que los cojones33. XDXD
Y Paloma Camporeal con toda su chuchipandi… Tango y Pumba…. y su nueva adquisición…. Darta y Nuska han echado de menos a Tango…. el frente adopción de los tres macarrillas de la clase… Darta se ha pasado al lado empollón… y dejaba más sola a Nuska buscando a juerga…
En fin… que os vamos a echar de menos… esperemos que salga alguna exhibición… o inventarnos alguna excusa para vernos y que echen una carrerita los bichos…
¡¡GRACIAS por todos estos momentos!!! me habéis ayudado a distraerme cuando lo necesitaba mucho, y hacíais que mereciera la pena salir corriendo con el pelo mojado y llegar muy muy tarde a la clase…
¡¡nos vemos en octubre!!!

Los cuadros de mi padre

May-31-2015, por coyote

HOMENAJE A MI PADRE que hizo mi hermana hace unos años, y rebuscando en el disco duro me he encontrado (llevaba tiempo buscándolo también)

Estos son algunos de los cuadros que ha pintado mi padre.
Algunos están sin terminar… y en otros no se aprecia en la foto lo espectaculares que son… como las uvas, las naranjas, los manteles, las granadas….
Y otros son directamente impresionantemente increíbles. (No es porque sea mi padre), hay unas uvas que dan ganas de cogerlas, y la red de naranjas igual… los huevos se salen del cuadro… y el del juego de te con la casa reflejada y el mantel es espectacular.. Y el de las peras con la mosca… el de la taza de café parece una foto… si nos dieran un euro cada vez que alguien se acercaba a espantar la mosca…
Cada uno tiene su historia, como el de Susana Dominguez Nieves que metió el dedo en el cuadro a ver si las gafas tenían cristal (XDXD menuda bronca se llevaría!!!!)
O las primeras botitas de mi hermana mayor…
O la virgencita con el bichito para una de mis hermanas, no recuerdo cual… (no habia nacido yo)
o el primer cuadro que vio mi madre y que preguntó quién lo había pintado y quiso conocerle… y gracias al que estamos aquí…
O el retrato nunca acabado de mi madre…
O la cantidad de fotos que nos hacía o que hacía siempre que nos desesperaba… de ahí la cara de mala leche en el mío…
O los paisajes, calles y gente de nuestro Lepe….
O los cuadros que llevo toda la vida viendo en casa…
Siempre ha sido muy detallista con su pintura.
Mi hermana mayor ha heredado su talento en el arte.
Y Sara Bravo, Esmeralda Pérez, Eduardo Barrasa pudieron aprender algo de él para explotar los suyos. ¿¿Cuantas latas y ladrillos habréis pintado???

No me canso de verlo… es… tan… genial

Decir que no vendía sus cuadros, porque eran como hijos, dice que los cuadros no se venden. NI mucho menos se regalan. De los pocos de los que se ha desprendido, lo ha hecho con todo el dolor de su corazón. Y le han ofrecido mucho por alguno, pero siempre se ha negado. De hecho, nosotras tenemos muy pocos. Yo de hecho, solo tengo el último que pintó, sin acabar del todo… porque se lo pedí que no tenía ninguno…

También decir… que es totalmente autodidacta, y que de joven, se hacía sus propias pinturas, sus pinceles… de todos sus cuadros se ha hecho los marcos también.

EDITO: el video lo he editado quitando la música porque me estaba dando problemas de propiedades y no se que… poned música de fondo para verlos XDXD

cuadros de mi padre