Una anécdota de cuando era pequeña. Seguro que os habéis dado cuenta que soy una cotorra… que no me callo ni debajo del agua y que a veces digo cosas que parece que no tienen sentido (aunque lo tengan, pero sólo yo las comprendo) Puesde pequeña también era así.
Un día llevaron a mi casa la jaula de un loro (porque a un amigo de mi padre se le había escapado y era duro ver la jaula… O algo así, la verdad es que no se qué hacía una jaula de loro en mi casa, pero alguna explicación tendré que dar) y mi padre y mis hermanas decidieron que no podía estar vacía ¿Qué metemos? ¿A los pericos? ¿A los canarios? Y no se a cuál de mis hermanas se le ocurrió la gran idea: ¡¡A la pequeña!! Y ahí acabé yo… comiendo pipas al sol dentro de una jaula de loro, mientras se reían y me hacían fotos. (Las cuales lamento comunicar, no tengo escaneadas).
Quizá esta anécdota ayude a comprenderme un poco más.














hola