Alucina Vecina

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Los patos


Quiza para la mayoría de la gente, tener patos no sea algo normal, pero para mí y mi familia siempre lo ha sido, aunque los pobres eran bastante desafortunados… Y fueron los que padecieron que fueramos pequeños,… Y me río por no llorar, pero algunas son una salvajadas.

Por ejemplo, esta es de mi hermana mayor… Mis padres vieron como la niña llegaba con el pato muerto en brazos, y después de preguntarla qué había pasado ella respondió con total naturalidad: “Patito bonito, patito bonito… Pum pum pum y ya tá”. Con gestos de acariciar, golpear y de no saber. Pobre animal.

Cuando  a mi me regalaron a Pato Cuik le luxé una pata porque le cogí de la pata, y tuvo que vivir toda su vida con la pata por fuera del cuerpo.. Un poco cojito, pero fue un pato feliz, paseado por el jardín en la sillita de los muñecos, alimentadísimo… Que hasta se bañaba en la piscina…
Hasta que murió ahogado (Aún lloro al recordarlo… ¡Cómo quería a ese pato! La de años que estuvo con nosotros…)

Y otro de los patos fue asesinado por un conejo, que se volvió loco y le dió por atacar al pato, de la primera se salvó (le mordisqueó la traquea, tuvimos que curarle muchisimas veces, curarle infecciones… y hacerle montones de curas super dolorosas, pero se salvó) Pero el conejo se escapó del módulo de aislamiento en el que le habíamos puesto y volvió a atacar al pato, y de ésa si que no se salvó.

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