Alucina Vecina

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¿Operación bikini?


Hoy cuando salía del gimnasio, asqueada de la de gente que hay últimamente en el gimnasio, que no se puede casi ni pasar, que casi hay que pedir número para conseguir una taquilla libre, y de las máquinas mejor no hablemos…

Hay momentos en los que estamos todos como leonas acechando a la presa hasta que uno parece que va a parar y saltar todos a por la máquina, y en las clases… Que hoy en Combat para dar patadas casi teníamos que pedir permiso, o compenetrarnos mucho mucho mucho para movernos todo lo mismo, y el espacio que uno deja libre, usarlo el otro… Encima la profe no es que se supiera muy bien la coreo…

Eso sumado al calor… Que más que gente haciendo deporte, parecíamos ganado moviéndonos al tute de un camión camino del matadero… Era como ponerse a dar patadas y puñetazos en hora punta del metro. ¿La gente de verdad se cree que por ir un par de meses al gimnasio va a hacer algo?

Porque luego, en Junio-Julio, con el buen tiempo, las terracitas… No va ni el Tato al gimnasio… ¿Es eso serio? Pues no. ¿Por qué los gimnasios no tienen un aforo limitado? Porque claro, estos meses son los que dan pelas, pero es que no dejan vivir a los pobres “currantillos” que somos constantes y vamos siempre… Es lo de siempre, perjudicar al fiel y “viejo” por ganar a nuevos que de los 200 que entren, se van a quedar 10… ¿No es mejor cuidar a los que están?

Nunca he entendido esa obsesión de la gente de ir dos meses. Aunque la prueba de fuego la tendré el jueves (si voy) o el lunes: si las clases del sexy también están llenas, esto será realmente preocupante.

Hasta entonces confiaré en el carisma del resto de profesores, o el atractivo de ver un partido rodeado de gallitos de gimnasio… Aunque conlleve riesgos: si eres de su equipo, y marca un gol, si te abraza te apachurra, y si es del otro, y le marcan, te puede romper del enfado… Si es que ni eso tiene sentido…

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