Hay quienes dicen que soy una animal, que paso demasiadas horas en el gimnasio, o entrenando, que soy una enferma, me llaman “yonky” del gimnasio (¡como es mentira, lo escribo como me da la gana!) y se ríen del <<pero si yo controlo>> <<puedo dejarlo cuando quiera>>… vale que son frases de “yonky” pero <<en mi caso son ciertas>>.
La cosa no viene de ahora. Estoy tan tocada (rodillas, espalda, tobillos, muñecas…) porque siempre he sido muy animal, siempre he entrenado mucho, desde pequeña entrenaba de 2 a 3 horas al día entre baloncesto y natación (sin contar por supuesto los recreos ni educación física). Todas las temporadas perdía uno o dos meses por lesión… (de ahí me vino la afición por la fisioterapia: quería saber qué me pasaba y curarme yo).
En el baloncesto no llegamos más que a cuartas de Madrid.. mi último año en “Amor de Dios” (el cole), que jugamos las semifinales contra “Atenea” donde conocimos a Luis Narro… como “el gritón” del entrenador del otro equipo. El tercer y cuarto puesto, lo jugué con una venda en la mano (porque me había quitado la escayola) y con el escafoides roto… pero no me podía perder ese partido… (y echaron a compañeras por faltas y solo quedaba yo… y aún así no me quería sacar la entrenadora…). (Ya hablaré sobre esas cosas otro día)
En natación sií que llegué a más… de hecho nunca se sabe, pero creo que podría estar muy arriba si no hubiera sido tan cabezota y no lo hubiera dejado. Fui campeona de Madrid, y fui a Praga a competir… Canoe, Moscardó.. todos los grandes clubes me querían… pero yo no quería nadar… no quería porque para mí ir a natación era un suplicio, iba obligada (por problemas de espalda). Nadie se creía que una canija, pudiera ser campeona de Madrid sacando medio largo a la segunda en la final, entrenando hora y media a la semana en escuela, que nisiquiera iba a club… que si me ponía a enrenar no iban a poder conmigo, que tenía mucho potencial… pero no. Lo dejé. Después hice un triste intento de volver apuntándome a un club.. pero duré dos semanas: no podía dejar el baloncesto y eran incompatibles. Nadar me aburría. A veces me he arrepentido.. pero.. en el fondo… me alegro de estar así.. así puedo tener vida y no ser una anorexica vigorexica entrenando todo el día, sin vida, ni amigos fuera de las piscinas…
Pero volviendo al tema… burradas he hecho muchas.. pero como me he enrollado ya demasiado, dejaré para otro día el apartado de “burradas deportivas” by coyote. Que aunque suene exagerado, puedo decir que me he jugado la vida por ser animal…














Deja el primer comentario
Relaccionado con esto...
Deja tu comentario