Alucina Vecina

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Burradas deportivas


Bueno… como ya he dicho algún día, mis burradas deportivas no se limitan a entrenar 8 horas al día… Alguna vez he hecho burradas tan grandes que he podido morir en el intento (aunque suene drástico… es cierto).

La vez que peor lo pasé (y que más me arriesgué) fue hace unos años en la carrera nocturna de Canillejas.
Se me ocurrió correr la carrera sin apenas haber dormido ese día, sin haber comido ese día (ni cenado la noche anterior), sin haber bebido agua en todo el día y sin haber ido al baño en todo el día. Y todo eso es cierto porque me tiré todo el día de soco en una piscina, que pensaba que iba a tener una cafetería cerca para poder comprar algo de comer o beber… y no había nada, y estaba perdida del mundo… Por lo que ni agua. Y según salí me fui directa a la carrera.

Casi me muero.

De hecho, cuando llegué, me senté en el suelo al lado de la meta y en 2 horas no me pude ni mover, ni ponerme de pie… Me dieron agua con sal y azúcar y nada… (Menos mal que mi nene estaba por ahí… Menudo sustito se me dió… No se me despegó… Me sujetaba la cabecita y todo…).
Mi familia asustada, los del SAMUR que me fuera con ellos… pero como mi hermana es médico no insistieron demasiado. Broncas de todo el mundo que cómo soy tan animal, que no tenía que haber corrido, que me podía haber dado cualquier cosa en la carrera (los músculos, el corazón y el cerebro sin azúcar… bien iba) que parecía tonta…

En las carreras de Canillejas he tenido otros percances… Como una vez que mi hermana y yo nos echamos henna caoba en el pelo… y nos iba destiñendo y parecía que íbamos sangrando… U otros tipos de urgencias.

Corriendo, pero la media maratón, en pleno Paseo de la Castellana, 100 metros de la salida, en una esquina, al lado de una alcantarilla había un boquete de 30 cm de diámetro… Pues ahí metí yo el pie… Me hice un esguince, y en vez de parar terminé la carrera… Eso sí, llegué con el pie como una bota, y, evidentemente, se me había complicado por no parar…

Otra de “las mías” fue empeñarme en jugar un partido con el escafoides roto… Me quité la venda y lo “oculté” y en otro ya jugué con la mano vendada… (porque no quise escayola…).

Y los tiempos de recuperación de lesiones… si me decían “En dos semanas quítate una muleta, a la semana la otra… pero poco a poco” Yo salía de la consulta sin las muletas y por la tarde me iba a entrenar… (así estoy ahora)

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