Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Cuando un enemigo te pide un favor.


Yo tengo que tener cara de tonta… o serlo directamente.

Porque siempre me piden favores la gente que más se puede parecer a un enemigo. ¿Qué hace pensar a una persona que ha malmetido todo lo que ha podido y más sin conocerme (siendo muy moderada con los términos) que la voy a querer hacer un favor? ¿Cómo tiene el morro de pedirlo? Para que no me pueda negar… pide algo con mi punto débil.

Si, es que soy tonta, pero no puedo negarme, no por ella, sino por lo que es. Aunque la simple idea de que me tenga que “deber” algo es más de lo que podrá aguantar… jajajaja.

Una vez leí << Cuando un enemigo te pide un favor, házselo, bastante castigo es para él tener que pedírtelo >> y la verdad es que creo que tiene razón, aunque creo que más que el pedirlo, es el saber que se lo has hecho… Lo que moralmente te pone por encima de él, y él lo sabe…

Aunque luego están los que se aprovechan de ello y llega un momento en el que te das cuenta que eres más tonto que nadie, porque te lo pagan con más “dolor” y un “Más tonto has sido tú que me has hecho un favor, esto es la guerra”. Y eso me ha pasado.

Otra de las opciones es que deje de ser enemigo o por lo menos haya una tregua… Le demuestras de la forma más dura para él que no eres lo que creía, y eso se ve, y no puede decir lo contrario porque ya ha quedado demostrado. A veces es siendo falsos, pero otras se superan las diferencias (que también me ha pasado).

Y también existen esos que no pueden soportar el hecho de que les haga un favor y se queman y se envenenan ellos solos corrompidos con sus pensamientos, mientras yo me quedo más ancha y más tranquila con la batalla ganada sin luchar.

Escriba un comentario