Alucina Vecina

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Mis historias con la fiebre


Como sigo en casa encerrada (aunque hoy he ido al médico y a llevar la baja…) sigo acordándome de cuando era pequeñina…

Aunque la verdad es que tan pequeñina no era… Porque ya estaba con mi nene… Llevamos mucho, pero no tanto… jajaja.

Tenía fiebre, no se por qué… (Creo que era post examenes o algo así) Me subió la fiebre… Tanto que me tiré cerca de 3 horas cantándole una Oda al perro. Sí, exactamente, lo que suena… Una Oda al perro…

<< Mi Bis es un perrooooo, que además es negroooo, tiene cuatro pataaas, y dos orejassssssssss, además tiene canas, y de comer siempre tiene ganaaaaaassssssss. Porque es un tripero, aunque siempre come el primeroooooo >> Cosas así de absurdas durante tres horas más o menos… Mi chico se fue asustado… jajaja.

Otra de mis “historias febriles” es una con mi hermana… Nos pusimos el termómetro al menos 80 veces… (Estábamos las dos febriles…) Que si en las manos, en el pliegue del codo, en la cabeza apoyada en el hombro, mano contra pierna… Todo lo que se nos ocurrió…

Y la última que voy a poner, es una que me recuerdan casi siempre y que dicen que tengo obsesión con el termómetro (Eso es una mezcla de la anterior y esta. Que lleve un termometro en la mochila es porque me lo regalaron y ¡¡¡¡no lo he sacado!!!!)
Es porque un dia dije “Tengo fiebre”
Mi madre “A ver… mmm… No, no tienes fiebre”
Yo “Tengo fiebre”
Madre “Ponte el termómetro… 36.. No tienes fiebre”
Yo “Aún no”
La escena se fue repitiendo durante toda la tarde… “36.1″ “36.2″ “36.3″… Hasta que al final tuve fiebre… :D :D:D:D

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