Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Y como sigo en casa…


Bueno, como sigo en casa… Pues sigo contando cosas que me pasaron cuando estaba malita…

Esta fue que estuvimos malitas a la vez mi hermana, mi amiga Luci y yo… Es un poco escatológica… Pero así éramos nosotras… Como estábamos todas malas con gastroenteritis nos juntamos… a comentar el “color” de nuestros vómitos…

Mi hermana “potaba” verde, del brócoli…
Mi amiga “rojo” de la chistorra…
Y yo “clarito” de un bocadillo vegetal…

Vamos que entre las tres hacíamos la bandera italiana… Menos mal que había más de un baño… jajaja.

También recuerdo la vez que más poté… Fue en Lepe… Estaba allí Lupe y Antonio… Fue la primera vez que se me cortó la digestión (que recuerde). Habíamos ido a cenar a Cartaya donde las costillas y me puse hasta las orejas… Después me tiré toda la noche “potando a chorros”. Y a la mañana siguiente no pude ir a la playa… Y cuando fui por la tarde solo me pude tumbar a dormir debajo de la sombrilla… y seguir potando… ¡¡¡Qué potaera!!!

Y otra que me puse malísima fue cuando fuí con mi amiga Luci y sus padres a la feria de no se qué pueblo… Ellos tenían un puesto de chuches… Entre las que nos comíamos cuando no miraban los padres, más las bolsas que nos dieron… (Yo las chuches las como sin control, puedo estar a rebentar, pero mientras queden… las como) Pues… no hace falta que diga que todas esas chuches volvieron a ver la luz…

Y terminaré uno de los post más escatológicos que puedo escribir… Contando mi secreto para saber cuando algo me ha sentado mal por la noche… (La molestia y el malestar puede no significar que necesito potar…) Si cuando me acuesto, al cerrar los ojos, veo comida… es que hasta que no pote no me voy a encontrar mejor… Si puedo evitar pensar en ello, es que no necesito vomitar para mejorar…

Y con esto y un bizcocho (para que sea más apetitoso el post…) hasta mañana con algo más “para todos los públicos”…

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