Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

¿Y tú te molas? Premio a la rarita, y la singularidad.¬¬


Menuda racha llevo de tener cuarentamil textos escritos esperando ver la luz; porque hacía mucho que no conseguía encadenar tanto los temas, escurrirlos tanto, no me pasaban cosas o no pensaba de esta manera…

A esta pregunta (¿te molas?) llego por varios caminos.
Uno de ellos es por la forma de vestir que estoy teniendo ahora. Un amigo me dijo “Tú estás un poco reprimida, eres una zorrilla que no se termina de atrever a salir”. No es que tenga razón, porque en mi caso creo que los tiros van por otro lado. Él añadía que no me dejara influenciar por lo que pensaran los demás… Pero mi problema viene por otro lado, nunca me ha importado eso: siempre he sido la rarita, fiel a mis principios, en contra del mundo y de la sociedad, ganándome a pulso no caer bien… Siempre he sido diferente y tengo “trofeos que lo demuestran”.

En el diploma del cole destacaban una cualidad de cada uno… ¿Cuál fue la mía? “POR SU SINGULARIDAD” Vamos, la manera sutil de decir que era la más rarita…
Y en la uni no fue menos… En ese caso me lleve el segundo premio A LA MÁS RARITA, por detrás de mi amiga la gótica… Que ella tenía ese motivo de peso.. Pero yo no… Y no hubo mucha diferencia…

Volviendo al tema. Creo que en mi caso no “salto” por mis complejos. Ya escribí algo sobre ellos…

Soy consciente de que tengo muchísimos comprlejos, unos fundados y otros quizá no tanto, pero para mí son totalmente fundados, y solo cuando lucho un poco contra esos últimos es cuando “asomo la cabeza”.

No son solo complejos físicos, nunca he podido aceptar gustarle a alguien, siempre he buscado otras explicaciones raras para cosas que en caso de no tratarse de mí, tendría clarísimo ; nunca he comprendido como alguien me puede querer. Y eso puede venir en parte porque no me molo. Hay una frase que dice que “si no te quieres a tí mismo, no puedes querer a otra persona”; no estoy del todo de acuerdo.

Es cierto que desde que amo a mi nene soy menos suicida y menos inconsciente, pero si me pregunto qué es lo que ve en mí, solo consigo responderme que está cegado y que tengo que aprovechar mientras lleve esa venda. A veces pienso “para que alguien me quiera así, algo especial tendré que tener” pero no se qué es. Eso es algo que me pasa con mis amigos, para mí son lo más grande, son gente de puta madre… Y que alguien tan genial me quiera… algo muy especial tengo que tener; si ellos son especiales, yo también tendré que serlo, aunque no comprenda por qué.

Llego también a esta pregunta, por hablar con un amigo que se quiere muchísimo (quizá demasiado) Se valora muchísimo, tiene una total seguridad (no creo que llegue al punto de “dime de qué presumes y te diré de qué careces”), lo que dice es innegable, lo dice con cabeza, acepta sus limitaciones, es capaz de subrayar sus puntos fuertes y ocultar sus puntos débiles. Es casi increíble que tenga esa confianza.

Posiblemente, si fuera como él en ese sentido, habría muchas cosas diferentes en mí en todos los aspectos, empezando por mi vida sentimentosexual que habría sido diferente (“HABRÍA SIDO”, no “sería” lo que tengo ahora no lo cambio por nada), mis relaciones sociales, mis experiencias en el mundo laboral… Seguramente no habría pasado muchas cosas porque “yo valgo mucho más que eso”.

Por otro lado, conozco también a personas que se quieren demasiado, pero están vacíos, no ven más allá de su ombligo, todos estan locos por ellos, o están para servirles… y eso tampoco es.

Prefiero vivir en mi mundo y dar mientras no me entero de nada de lo que pasa a mi alrededor, que creerme cosas que no son a costa de pisotear a mi gente… por lo que me lleva a pensar ¿es mejor molarse? ¿o no? “No demasiado pero sí” es una respuesta de mierda, ¿no?

Escriba un comentario