Alucina Vecina

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Cambios


Sigo hablando de cuentos, esta vez de uno bastante más famoso, un libro de autoayuda titulado “¿Quién se ha llevado mi queso?” (si alguien no lo conoce, son 4 personajes, dos ratones y dos hombrecitos que viven en un laberinto.. y todos los días van a buscar queso a un depósito. Un día desaparece el queso de ahí, y los ratones corren a buscar donde pude haber más queso, los hombres se resignan, se enfadan y siguen volviendo cada vez más enfadados. Pasado un tiempo, uno de ellos intenta convencer al otro de que no va a volver el queso y que vayan a buscar más… pero se niega. Así que termina abandonándole para buscar más queso en otro sitio. Al final del libro hace una reflexión de cómo los ratones no temen los cambios y se adaptan enseguida, y como los hombrecitos se niegan a cambiar, rechazan que puedan necesitarlo.. y como uno de ellos termina superándolo.. termina tirándose al vacio. )

¿A qué viene que escriba hoy sobre esto? Pues porque es exactamente ásí como me encuentro.. “más vale malo conocido que bueno por conocer” frente a todo esto.

La situación exacta hasta mañana (espero, para un lado o para otro) no quiero escribir nada. Pero es un cambio en mi vida. Un cambio de algo en lo que estoy bastante bien, acomodada (quizá sea ese el problema y por eso me cueste.. porque estoy acomodada), pero tranquila… sin ningún coste… ni nada… y cambiar eso por algo que me requiera más tiempo, esfuerzo… y otra vez enfrentarme a lo nuevo…

Es cierto, temo los cambios. Temo equivocarme, temo perder lo que tenía, aunque se que nada dura para siempre, que la vida son etapas, y las etapas se acaban para que empiecen otras, que no se puede estancar si se quiere crecer… y aunque sé que sea a mejor… no quita que no me de pena, que no me cueste. Aunque es algo que estaba “deseando”, creo que una parte de mí lo evitaba, una parte de mí lo truncaba… Y es cierto que una parte de mí desea que no salga.

Qué malo es acostumbrarse, qué malo es sentirse suficientemente bien como para querer mantenerlo, pero suficientemente frustrado como para seguir buscando. Porque así es como llegan estas situaciones. Si se está realmente bien, se deja de buscar, y si se está realmente mal se sale de cabeza sin dudarlo. Las medias titnas nunca me han gustado. Esta vez saltaré, y una vez haya saltado, puedo aferrarme a la cuerda… pero… espero acertar con el salto y no tener que recurrir a esa cuerda que me lleve atrás. Renunciaré a algunas cosas que adoro, pero supongo que ganaré otras más.

A ver si todo esto ha sido un farol y no tengo puente del que saltar…

  1. jorge a. Dice,

    Ánimo que los cambios siempre son buenos, si no, no estaría en este lado del Atlántico. Por otro lado, el libro ese, sería mejor insistir en que no se leyese. Es pésimo, mal escrito y poco recomendable. Antes de atreverme a decir eso, creeme que me lo leí.

  2. coyote Dice,

    jajajajaja, pero la historia esta bien!!!!!! es la enseñanza, no el estilo!!!! jajajaja

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