Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Sapo-culebra-calavera-rayo-calavera… // Y venga a comer helado…


Si mi vida fuera un cómic llevaria un bocadillo al lado lleno de culebras, rayos, calaveras, bombas… Pero como no lo soy lo que hago es hincharme a maldecir.

¿Por qué? Pues quien empieza a ser habitual. Aunque haya cambiado la persona, el puesto es el mismo.
Empiezo a pensar que el problema es mío, pero entonces abro los ojos y miro que todos los demás están igual, aunque como siempre soy yo la que sale más perjudicada.

No entiendo como alguien tan pequeño puede decir tonterías tan grandes, meter la pata tanto, hacer tanto daño… Es que ya lo dije, es como si cada uno tuviera una maldad, entonces cuanto más grande más densidad y menos se nota, y los pequeños la tienen concentrá. Como con los perros patada. Este es un tío patada. O es que ni eso.

La verdad es que ya lo sabía, sabía que algo así iba a pasar, pero como que necesitaba que me lo confirmaran. No me lo podía creer, y lo he estado retrasando porque no estoy en un momento de mi vida en el que me apetezca mucho que me digan tonterías o que me confirmen malas noticias. Pero tenía que hacerlo. Sobre todo porque “se me pasaba el plazo”.

Así que, sin ganas, conseguí pillar al tipejo, porque es que cada vez que me “decidía” nunca aparecía. Y somos unos cuantos los que estábamos detrás de él.

Por fin le pillo cuando voy en buen momento, después de comentar con otra chica lo mismo. Estábamos las dos igual. De hecho le llamamos estando juntas, pero no estaba. Le veo. “Venga Coyo, igual no es tan gilipollas”.

Tardó en confirmarme la peor de las sospechas (porque incluía a todas las demás, y porque esta esperaba que la respuesta fuera afirmativa, no podía imaginar que esto también lo negaría), Unos 10 segundos. Con un palo así ya si que me terminó de hundir, pensaba empezar por algo afirmativo para darme un poco de confianza, pero al ser negativo ya si que me rompió del todo.

Después, con los esquemas ya rotos, la ilusión rota, las ganas rotas y el ánimo roto no podía casi seguir. Intenté darme prisa por no darle la satisfacción de ver lo que me jodía.
Pero es que cada palabra que decía era una estupidez aún mayor, y encendía mi ira cada vez más. MI ira, mi rabia… Si hubiera sido una serie de televisión habría aparecido con un montón de cuchillos clavados, como saco de boxeo, como pelota de béisbol… ¡¡¡QUé violencia me generó!! Encima siendo tan pequeño que no tiene ni media hostia, es como más irritante todavía.

Pero a ver… Si no contaba conmigo ni para lo gratis. Ni para algo que lo único que tiene que hacer es llamar y dar un nombre. Que no le cuesta un puto céntimo mandarme, que es lo mismo si manda a uno como si manda a 50. ¿¿Ni para eso cuenta conmigo??
Eso demuestra su poca visión. Si tuviera que pagar podría llegar a entenerlo, pero es que eso es demostrar que no tienes ni idea. No sabes lo que puede pasar y si lo puedes necesitar. Puedes no contar para nada conmigo, pero disimulalo, con estas cosas, por si en algún momento tienes que tirar de mí, tenerme “contenta”. Pero no, a él se la pela todo.

Pasamos de un “Me interesa que cojas muchas” a “No te doy ninguna”. ¿Por qué?” Porque no… he traído a gente que me gusta más” ¿¿Qué?? “A tus amigos, vamos” A gente que le gustará a él, porque la gente tiene un cabreo enorme, con tanto cambio, encima los nuevos no les gusta (casualmente todos compatriotas suyos… ¿Casualmente?). Cuando me veían por los pasillos me decían “¿Pero no estás de vacaciones? ¿Por qué no nos sigues dando clase?¿Nos has abandonado?”. Pero claro, si no me da explicaciones a mí, qué les va a dar a ellos. Encima la que parece que no quiere darles clase soy yo.

“No eran tuyas, ni de nadie, simplemente son”. “No tengo que darte explicaciones por qué te las quito”. Con eso terminó de encenderme y ahí si que no pude aguatar más. No en este momento. ¿¿¿Cómo que no??? Me parece “estupendo” que me las quite, porque no serán mías, pero las doy yo, por lo cual, si son de alguien, son mías. Pero por lo menos dime “Te las quito porque se han quejado de tí” (No es el caso) “Te las quito porque quiero meter a mi amigo, que aunque estemos intentando reducir presupuesto y me salga más cara pagársela a él que a tí, él luego me chupa la polla y me dá por el culo que me gusta mucho”. Pues vale. Pero dime algo, que no me tenga que enterar por ver un horario.

“Es que cuando te dije que te las quitaba me miraste con cara rara”.¡¡¡¡NO TE JODEEEEEEEE!!!!! Si te parece te aplaudo y te digo “Guay, ahora en verano voy a cobrar 400 euros menos, ¡¡¡Justo lo que estaba esperando!!!”. Eso por un lado y por otro, nisiquiera me lo dijo simplemente fue un “No vengas el miércoles que lo tengo cubierto”. Del resto ni una sola palabra. Sólo quedaba una, y me dice “la tengo cubierta”. Antes también ser.

“No por trabajar aquí vais a tener prioridad”. Veeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeenga. Es que no puedo elegir la peor, porque todas eran la peor. Cuando pensaba que no podía decir más, decía otra perla mejor. No podía soportarlo. La rabia que había dentro de mí tenía que salir, o dando hostias o por los ojos. Y aún tengo suficiente autocontrol para controlar esos instintos. Pero por poco.
Es cierto que todos los jefes van a tirar de amigos si tienen que curren en eso, pero… Una vez que alguien de la plantilla se va, en vez de buscar, meten al conocido, no saca a los que están por su amigo. Y menos si encima estás recortando por cosas básicas y desperdicias por ahí. Se mire por donde se mire no tiene sentido.

Ahí ya si que tuve que irme. Me puse las gafas, me dí la vuelta.. pero me acordé “Me debes 27 euros” Y la última perla. “¿QUé manera de hablarme es esa, con gafas de sol? Que estamos hablando”. “Pero no tengo nada más que decirte” Y me piré. Lo único bien que dije desde el “Tengo que hablar contigo”.

Así que en esas estoy. Entre echar sapos y culebras… y sentada en el sofá comiendo helado de chocolate como una tonta. Porque no solo me cabrea, me duele mucho. Porque cuando te quitan la única ilusión que tienes en un sitio que no es el tuyo… Bueno, mentira, la única no, me queda otra. Pero… creo que está llegando el momento de irme. Pero de irme lejos. Cada día es un empujón más. Y el hilo que me sujeta es cada vez más fino. No sé si tendré valor para romper lo que quede o esperaré a que se termine de romper.

Porque esto me duele tanto como me enfada. Me fastidia tanto como me irrita. Con mi ilusión no se juega; ni con mi inteligencia.

Es más, hay una nueva noticia… CUando había presentado la dimisión, en vez de ver el cielo abierto, lo que estábamos esperando, pidiendo todo el mundo, trabajadores y no trabajadores… ¡¡¡LE PIDEN QUE SE QUEDE!!!! Eso es lo máximo.

Pero bueno, menos mal que tengo a alguien que intercede por mí. Y que es mi ángel de la guarda por allí.

Por otro lado, me hace pensar… que ahora, aunque no consiguiera, debería decir que no. Si no me quieren, no quiero tener que suplicar nada, ni que me lo den sin querer. Pero no puedo. Creo que lo necesito demasiado, y me gusta demasiado como para hacer lo que tendría que hacer. Porque me jodería más a mí. Lo que si que no dejo es de buscar con más fuerza.

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