Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

La Fragola


Y hablando de helados… Ya que estoy comiendo helao a cucharás y mirando al vacío… ¿Cómo no me voy a acordar de los mejores helados del mundo mundial y del universo universal??

LOS HELADOS DE LA FRAGOLA. Mmmmmmmmmmmmmmmm, aquí debería estar sonando un himno, y todo el mundo debería haberse puesto de pie para tratarlos como se merecen.
A mí, que me pierde el helado, que me gusta cualquiera… que los como de todas partes, que diga que son los mejores, es porque lo son. Porque he comido muchos, y ninguno se les acerca siquiera.

Y si eso se le suma a que son encantadores, y hábiles (meter 5 sabores en un cucurucho pequeño no lo hace nadie, eh??) jajaja.

Llevamos yendo a esa heladería toda la vida. En la Avenida Castilla, al lado del Lino’s.
Cuando eran pequieñas mis hermanas, iban ahí las tres, muchas veces acompañadas de mis primos… total de 5 ó 6 niños pidiendo helados… en plan “QUiero de fresa, limón y chocolate” Cuando el chico estaba ya con la paleta metida… “¡¡¡No no no no no!!! Mora, sandía y melón” Cuando estaba con la paleta metida “¡¡¡No no no no no!!! Yogur, arroz con leche, tutty frutty y chicle” Y así unas cuantas veces… unos cuantos niños.

Y después llegué yo, reuniendo en una sola todas las ideas de los anteriores. Mil sabores en una tarrina. Cambios de idea en el último segundo… Jajaja. Ahora me he reformado y lo dejo en 4 sabores por tarrina. A veces por colores, a veces por gamas, a veces por procedencia (frutas, lácteos…), otras porque sí.

Voy siempre que puedo. Varias veces. Jajajaja. Es que hay que aprovecharlo. Debería ser estación obligada en Lepe. Bueno, para mí lo es.

Siempre que quedo con alguien es visita obligada y siempre dicen “Volveré. ¡Qué buenos están los helados aquí!”.

Además, lo que recuedo de pequeña también es que había un montón de sabores. Y sigue habiendo. Nunca sé de qué pedir, aunque acabe pidiendo los mismos, porque como amplíe repertorio lo paso mal.. porque están todos tan buenos que no puedo elegir… me estreso. Alguna vez elijo con los ojos cerrados. O les digo “Ponme cuatro blancos”.

Encima el equipo es encantador. Alberto es el que hace los helados… el pobre que lleva padeciéndonos años y años, aunque en el fondo nos tiene cariño. Además también es músico.

Aquí está al lado de uno de los mostradores, hay otro como ese… mostrador.
La chica no me acuerdo como se llama, sé que iba a algo con mi prima Sara. Y es un encanto también, más timidilla, siempre me mira con cara de “A ver qué reto me pones hoy”.
Hace unos años había otra chavalita mu maja.
El año pasado estaban dos chavales (el sobrino y un amigo) que eran la releche. Cuando íbamos para allá nos quedábamos siempre hablando (si no tenían mucho jaleo). Recuerdo un día que estaba el chaval alucinado con que un borracho les había ido a vender su libro “Juego bueno España”. Es que ya no era un borracho cualquiera, era un borracho con un libro publicado. Y lo que decía en el libro lo tenía anonadado… jajaja. Tengo que tener por ahí la portada del libro en foto, pero la publi se la hago a la heladería.

Nunca me acuerdo de los nombres tampoco, pero uno era amigo de MLo.

A veces también está por ahí la novia de Alberto… jajaja. Vamos que son un equipazo.

Helados maravillosos, buen trato, helados riquísimos, mu majos, helados perfectos, variedad, simpatía, helados que se me hace la boca agua… mmmm ¿Qué más se puede pedir?

Y para terminar, dejo una foto de un helado. Como aún no me han pasado la foto del helado con nata por encima que eso ya si que es totalmente irresistible… pongo una de sólo el helado, porque como ponga la de la nata me vais a denunciar por electrocutaros al intentar lamer la pantalla…

Escriba un comentario