Alucina Vecina

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Solidaridad “tengo perro”


Esto es algo también del verano… pero más que contar los sucesos, voy a escribir sobre las reflexiones y conclusiones que estos hechos motivaron a mi cerebro para interestelarmente llegar a la conclusión… De que estoy escribiendo gilipolleces.

Pasaron cosas que me hicieron pensar “Como se nota que tienen perro”. Por la forma de reaccionar, por cómo hablaban, por cómo nos uníamos.

Fueron dos cosas que me hicieron plantearme eso de la solidaridad “tengo perro”. La primera fue un mal día para mí (el de la Bella… en lo de las fiestas puse “Después del día que llevaba”. No recuerdo que más me pasó pero vamos, que fue horrible, no me salía nada bien. ) El caso es que tuvimos un “incidente” con el perro en la playa. Algo que una persona sin perro habría montado un señor espectáculo y un gran lio, pero una persona con perro lo dejo estar sin nada, incluso dando la vuelta a la responsabilidad.

Pero no solo eso, todos los que estaban alrededor (todos con perro menos una pareja… que lo tenía en casa). Decían lo mismo. Todos. Y comentábamos “Esto pasa con alguien sin perro y la que se lía es pequeña” pero también decían… “Si me preguntan yo lo he visto”.

La verdad es que era increíble como podían cambiar las cosas, y las perspectivas por tener perro… Por querer a los animales, por comprenderlos, y por considerarlos uno más. Es muy diferente tratar con gente así. Pero realemente diferente, no sabía cuanto hasta que lo viví. Pensaba que podían cambiar tu forma de actuar (también en función de como sea la persona), pero no hasta tal punto. De ser completamente negro, a completamente blanco.

Es genial ver como esos pequeñajos (o no tan pequeños) seres de 4 patas hacen tanto en tu manera de ver el mundo. No son solo compañía, son amigos, son familia. Podrías llegar a protegerlos tan irracionalmente como protegerías a tu familia o a tus verdaderos amigos.
Te abre la mente hasta el punto de comprender cosas que si no los tuvieras o conocieras quizá no comprenderías. Te hacen otra persona… mejor. Más tolerante, más abierto… Mejor.

Pero no fue sólo eso lo que me hizo pensar esto.
Otro día nos cruzamos con el otro tipo de personas, los que tienen un odio irracional. Los que son capaces de montar un señor pollo solo por verlos. Pero montarlo, sin razón y sin sentido. Ellos igual piensan que tienen razón, y lo que pasa es que son intolerantes e ignorantes. Quizá si se documentaran un poco antes de hablar… o de organizar el número se ahorrarían problemas. Quizá simplemente organicen el número por molestar. No lo sé, pero desde luego no son personas abiertas, no puedo decir que sean malos, pero… desde luego no son “mejores”.

Pero no solo me crucé yo. Nos cruzamos media playa. Porque… antes de nada voy a explicar algo… “Mi playa” digamos que tiene una zona “habitada” donde hay carretera, gente, casas, chiringuitos… Y hay otra zona “abandonada” que son gran parte de esos 22km (que para mí son los mejores) que tienes que llegar andando, por lo que siempre tendrás sitio pa ti solo, o para pasear… que es por donde solemos pasear con los perros. Muchos, muchos. Somos muchos los que paseamos por ahi, y a veces nos sentamos con ellos.

Dicho esto, que realmente no tiene gran sentido aclarar… Porque tampoco quiero contar más sobre lo que pasó, sino sobre cómo pasó.
El otro tipo de personas (los “antiperros”) atacaban a cualquiera “properro” sin sentido ni razón. Pero solo por verlos. Iban buscándolos para atacar. En una de estas estaban con una señora, a la que no le sentó nada bien que le montaran el pollo, llegué yo a “meterme” porque me indignaban (yo había sido la anterior víctima de la irracionalidad)… Y empezaron a llegar más del equipo de los perros… Con ellos o sin ellos. Pero hubo una gran solidaridad por defender el “honor” sin que tuviera que ver con la mayoría.

Me gustó ver como el hecho de tener perro, o quererlos te hace defender tus principios, de una manera más racional, firme pero respetuosa “Si no te gustan, vale, nadie te obliga a quererlos, pero no me obligues a mi a odiarlos”. Quizá más racional,firme y respetuosa porque es con una base, no por puro odio irracional.

Me impresionó ver esa solidaridad. Ver las mentes abiertas, ver como defendían en lo que creían desde el respeto y la tolerancia; ver esa solidaridad solo porque atacaban a uno de los tuyos. O no al tuyo propio, pero si al de otro. ¿Quién se preocupa por defender a alguien que no conoce si no va con él?.

Es impresionante y bonito ver esto. Me gustó ver que existe esa complicidad, esa solidaridad, ese frente de apoyo. Porque, algo que ya sabía, cuando vas con perro es como en la montaña o en el mar, con todo el que te cruzas le saludas aunque no le conozcas, con los perros pasa lo mismo… No se si es porque ellos se paran a olerse y por lo menos los dueños se saludan, o simplemente por esa ley no escrita. Pero es bonito ver como esos seres son capaces de cambiarte, de hacerte ver las cosas de otra manera, de ser más comprensivo, más tolerante… mejor.

Dejo dos fotos de mi perro… Es que a veces son como personitas… pero mejores porque ellos no tienen ninguna maldad.

Entre toda la mierda del escritorio, está él ahí to chulo, Me le como en esta foto con esa cara de inocentón… Ayssss

Esta es que me gusta. :D

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