Alucina Vecina

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Mi padre


Hoy día 7 de noviembre de 2008 mi padre cumple 68 años.

Durante este año cada vez que alguien de mi familia ha cumplido años he escrito sobre él/ella, y siempre pensaba “Pufff, cuando llegue el de mi padre”. Pues ha llegado. Quizá sea el más complicado para escribir. Sobre todo porque igual al escribir puede sonar como no es. Porque seguramente todo lo que escriba lo tenga que justificar, y puede incluso que haya cosas que no sepa como explicarlas para que se vea que no es tan horrible como puede parecer.

La personalidad de mi padre es muy complicada. Le adoro. Pero a veces también puedo llegar a “odiarle”. Aunque es una de las personas a las que más quiero, y también a la que menos se lo demuestro.

Es que no se ni por donde empezar.

Soy consciente que puede parecer que no le quiero en absoluto, y me da muchísima pena. Cuando me doy cuenta que lo hago siempre digo “Venga, voy a demostrarlo”. Pero siempre acabo echadome atrás. Es extraño que me eche atrás por ir a dar un abrazo a mi padre, o un beso… Y la verdad es que el hombre lo tiene que notar. Porque lo mismo que me pasa a mi, les pasa a mis hermanas y mi madre. Ninguna nos mostramos cariñosas con él. Y eso tiene que doler mucho. Siempre digo “da igual, ¡¡¡Hazlo!!” Pero nunca lo hago. No desde que crecí. No se por qué. Pero con todo lo que le quiero y solo cuando está ingresado es cuando me acerco a darle un beso.

No soy una persona especialmente cariñosa… más bien nada. De pequeña no había forma de que diera un beso a alguien… Mi abuelo murió sin que yo le hubiera dado un beso. Nunca daba un beso a nadie, era la típica niña repelente que no daba besos. Y ahora no es que haya cambiado demasiado. Por educación saludo con dos besos, pero… no me mola demasiado. No soy especialmente cariñosa en general.

La verdad es que mi padre nos quiere y nos ha querido más que a nada en el mundo. Lo ha dado todo por nosotras. Se ha dado verdaderas palizas para que tuvieramos todo lo que quisieramos. Era policia municipal en turno de noche, “apatrullando la ciudad”, ha visto de todo, lo que le ha hecho ser demasiado conservador en cuanto a nuestra libertad (lo hace pensando que es lo mejor para nosotras, no lo niego, pero… en fin… quizá es excesivo, pero de eso hablo luego). También tuvo un taller en el que hacía rótulos luminosos, también daba clases de Judo en un colegio (bueno, las dió también en la academia de policía).

Es un hombre súper cariñoso (aunque no lo seamos ahora con él) y… tiene el corazón muy grande… En su caso, lamentablemente, literalmente (lo que le tiene bastante bastante bastante jodido de salud). Es buena persona, aunque le pierde su carácter. A veces es demasiado brusco al decir las cosas, generalmente tiene razón, pero se cree poseedor de la verdad absoluta y es “lo que yo diga, cuando yo diga, como yo diga”. Bueno… era. Pero vamos, ha sido ese caracter y esa forma de decir las cosas lo que le ha perdido en muchas ocasiones… Caracter que puedo decir que he heredado.

Tiene, o tenia, una personalidad bastante apabullante. A mi madre la hacía sentir inferior, y a nosotras (mis hermanas y a mi) nos ha querido controlar tanto que al final nos ha perjudicado. Por ejemplo la vida social. Aún tengo hora de llegada a casa, y no tiene nada que ver con lo que tenian mis hermanas, yo ya lo tengo todo muy fácil, pero con mis hermanas, sobre todo la mayor, ha sido muy estricto y muy duro. Como ha visto tantas cosas, no quiere que nos pase a nosotras… y ha puesto antes nuestra “seguridad” a nuestra “felicidad”, pudiendo salir y tal. Las intenciones son buenas, pero no puedo decir que sea algo que me apasione.

Otra cosa que tiene que es “odiosa” es que siempre, o casi siempre tiene razón. Hasta cuando no queremos que la tenga, hasta cuando parece imposible que la tenga. Siempre lo que dice, o lo que hace, lo hace con total conocimiento de causa, y siempre acierta. O casi siempre, y si no acierta es una duda realmente razonable. Lo que a veces hace que trate de tener razón sobre todas las cosas. Pero es que, como he dicho, lo peor de todo es que casi siempre tiene la razón. Y es desesperante ver como lleva siempre razón.

Porque, otra cosa que tiene, y esto es genial, es que, ya sea por cómo se ha tenido que criar (en posguerra en un cuartel de pueblo en pueblo), o por cómo ha sido, se ha tenido que sacar las castañas del fuego toda su vida. Picardía tiene como el que más, y habilidades… Es que de verdad que aún no le he visto hacer nada que no haga de maravilla aun sin tener ni idea.
Pinta… Impresionante ver sus cuadros. Ha hecho alguna exposición, y tenemos en mi casa, y hay, por ejemplo, uno de unas uvas, que más de uno y de dos se han acercado a tocarlo, porque parece que se salen las uvas. O había otro en el que habia una mosca en un mantel… y se acercaban a espantarla. O en otro que estaba la casa reflejada en unas teteras y tazas de cobre…
Escultura… es que mi madre entró a telares, y él dijo que hacía uno… Sin tener ni idea, ami madre le desesperaba ver cómo tejía… y quedó bien. Lo mismo con el repujado y todo lo que se ha ido apuntando mi madre. Y otra cosa que hace o hacía que era una maravilla… Con las conchas de los chocos, las tallaba y las pintaba… hacía cosas preciosas.
Pero es que los muebles de la casa los ha hecho él. Ha puesto el suelo y los azulejos. Pinta. Lo arregla todo. Lo mismo arregla la ducha que la luz, que la lavadora. Es impresionante cómo sin más estudios que los elementales, solo por lógica o por observación es capaz de hacerlo todo.

A nosotras nos ha mimado muchísimo. Ha jugado con nosotras… nos ha querido… Yo recuerdo de pequeña como jugábamos todos los días después de comer con los Pin y Pon al judo, los suyos eran los azules, y los míos los rosas. Él le ponía a los suyos cinturón negro, y los míos les ponía cinturón blanco. Jajaja. También me enseñó todos los juegos y canciones típicas “el de la buena Pepita”, el del carnicero, los 5 deditos… ¡¡¡todos!!!. Recuerdo que él se tumbaba en el sofá y yo me sentaba en la barriga a jugar.

También jugabamos pintando, hacía rayas y tenía que adivinar lo que era, me enseñaba a dibujar. Y sobre todo los colores. Mezclaba colores, me enseñabaa cómo hacer cada color, cómo colocarlos cromáticamente… Jugaba también con las muestras de los plásticos, me las desordenaba y yo tenía que ordenarlo por colores. Aún sigo ordenando todo por gama cromática. Los rotus, las pintus… los lacasitos. (sí, los lacasitos me los como por gama cromática).

Jugábamos muchísimo. Nos llevaba de patrulla, bueno, a mí menos, más a mis hermanas. Nos llevaba a sitios, nos enseñó a trepar a los árboles, a pescar (pufff, la de veces que habremos ido a pescar… y lo horrible que era bajar y subir la barca cada vez… Pero lo que molaba el bocadillo de atún, el tomate y el melón en medio el mar… y el bañito de después.). Nos contagió la pasión por su tierra, que es también la mía, LEPE, es por él por quien adoro tanto todo aquéllo, no ha permitido que olvide mis raíces a pesar de que no conocí a su madre, y su padre murió cuando yo tenía dos años escasos.

Pero hay un gran pero. La enfermedad. Él lo ha sido todo en la vida. Enérgico, entrenaba, podía con cualquiera que se le pusiera delante, judo, trabajo, familia… TODO. Ha sido una gloria en el deporte y en el trabajo, ha corrido y ha pillado a cacos que sus compañeros eran incapaces, ha corrido dos veces el maratón… Lo ha hecho todo. Pero… lleva muchos años enfermo.
Otro recuerdo que tengo desde pequeña es cuando se ponía a toser. Me asustaba, me daba tantísimo miedo que me escondía. No podía soportar oírlo. Y aún sigo sin poder soportarlo. Me daba y me da miedo que le pase algo. Y la tos, esa tos tan característica puede conmigo.
Pero no es solo la tos, son muchas cosas. Son muchas enfermedades. Cada vez peor. Hace unos años decían eso de “es imposible que esté vivo con todo esto”. (Siempre recordaba esa imagen de los Simpson que hablando del Sr Burns, había un montón de bichitos intentando entrar por una puerta, pero como estaban todos a la vez, se impedían entrar, y unos se sujetaban a los otros, era algo así). Pero él es un luchador, siempre lo ha sido. Pero.. últimamente parece que se está rindiendo. Está afectando a algo que no se cura: la cabeza. La depresión está pudiendo con él, se está dejando, está dejando de luchar con toda su fuerza. Y eso hace mella. En él y en nosotras. Porque es como un círculo vicioso.Por la depresión se deja, y como se ve que no puede, se deprime aún más “con lo que he sido”. Es desolador.

Pero no es sobre eso sobre lo que quiero escribir hoy. no quiero escribir sobre lo desolador que es verle ahora, sobre lo dura que es la situación. Quiero escribir sobre cuántisimo le quiero, aunque no lo demuestre. Quiero escribir sobre lo muchísimo que me quiere, y lo muchísimo que me ha dado, todo lo que ha jugado conmigo y me ha mimado. Quiero contar el gran hombre que es… con lo bueno y con lo malo. Porque a pesar de su carácter, es un hombre súper cariñoso, generoso (es que dá más de lo que tiene, pero siempre con control y sabiendo muy bien), listo como el hambre, astuto, hace todo bien, se proponga lo que se proponga lo consigue, y no sólo lo consigue, sino que destaca. Quiero escribir sobre lo muchísimo que le admiro, y lo muchísimo que me ha dado, no solo a mí, sino a todo el que le importa. Ojalá yo fuera capaz de tener una décima parte de su picardía y sus habilidades, o de su corazón.

Es escribiendo esto, ahora, cuando me doy cuenta que, al contrario de lo que pensaba, saco más de mi padre que de mi madre. No puedo decir que le quiera más, porque no se puede querer más a uno, pero pensaba que sería de mi madre de quién sacaría más… Pero veo que no. Me parezco mucho más a mi padre… hay quien puede decir que soy “clavada” a él. “Quien a su padre parece honra merece” dicen, ¿no?. Solamente espero aprender de sus errores y no cometer los mismos. Sabiendo lo que es padecer las cosas intentar hacerlas “mejor”, o lo que yo piense que es aún mejor (él lo hacía porque pensaba que es lo mejor, yo haré algo diferente sabiendo que eso no era realmente lo mejor). Lo que nunca tendré es su talento. Hay cosas que he heredado y cosas que no, y la habilidad y el talento no es una de ellas, no por lo menos en el arte, o en lo de arreglar cosas. Me ha enseñado mucho (ahora veo que no lo suficiente), pero… aún así me ha enseñado a ser curiosa y a ser despierta, a razonar, o por lo menos intentarlo. A ver un poco más allá, y tratar de encontrar la solución más fácil que suele ser la acertada. Pufff, en realidad me ha enseñado tantas cosas que nisiquiera me he dado cuenta.
Formas de pensar, de ver, de actuar, cómo se hacen las cosas… las que me ha enseñado y las cosas que he heredado, claro.

Pero a pesar de que le adoro, sigo parálizandome, sigo sin atreverme a acercarme a darle un abrazo. Por más que lo intente… no puedo, no sé por qué. Siempre me digo que es absurdo, que tengo que hacerlo, me decido, me levanto… pero siempre me quedo en la puerta, o si paso… simplemente me siento, espero que lo haga él para dejarme. Sólo he sido capaz de hacerlo una vez en casa. Y después de uno de los días que peor lo he pasado en mi vida por él, que pensaba que le había perdido.

Le admiro tanto. Le quiero tanto. Que no se que va a ser de mí cuando no esté. No se nisiquiera qué está siendo de mí ahora que no está bien. Tengo tanto miedo.

Hoy, he ido a comer con mi hermana Nieves y con mis padres al restaurante (por así llamarlo) de un amigo de mi jefe, que lo tiene decorado con banderas de España, con escudos de las brigadas de paracas… Y el hombre además es muy majete, le hablas de artes marciales y la policía-ejército y le tienes ahí ganado… Además nos hemos dao una pechá a come… Que incluso nos hemos llevado pa merendar… Jajaja. Además de los platos muy muy muy llenos, comida casera, se ha puesto a sacar cosas… y ¡¡Madre!!!. Pero bueno, mi padre estaba encantado, muy contento, y cuando he vuelto de currar esta noche seguía ilusionado, y hablando del sitio, de la comida, del tío… Vamos, que le ha venido de maravilla comer allí. Me alegro un montón. Y el domingo… repetimos, con el resto de la familia.

Dejo una foto de él donde hemos comido hoy.

  1. abuelonet.es Dice,

    Para el padre de su hija que eres tu este abuelo Andrés quiere decirle que lo felicita al cumplir esos 68 años de edad, feliz cumpleaños y que pase muchos más en unión de su esposa y de esas hijas que aunque no lo demuestren lo quieren, pero yo te pediría a ti que por este hermoso día que ha sido para él el compartir su alegría con vosotros le des ese beso de hija al padre que tanto quiere.
    Nada más pido a una hija de su padre.
    Un abrazo para todos de este abuelo.

  2. 70 cumpleaños de mi padre | Alucina Vecina Dice,

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    [...] domingo mi padre cumplió 70 años. Ya he hablado de él varias veces de él , de su obra artística , de las cosas que hacia de pequeña o de pesca [...]

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