Alucina Vecina

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Hay días que mejor no levantarse… Está claro.


Y hoy ha sido uno de ellos. Vamos que si lo ha sido.

Me he levantado, atasco, aparco, clases… Bueno, de ellas no voy a decir nada… Porque es que ha sido lo más normal del día, más o menos (porque lo que no me lea el cd y tener que hacer anteriores que ya ni me acuerdo es casi habitual).

Cuando he salido he ido a cambiar unas peliculas que le había regalado a mi padre, que resulta que el tío ese no le gusta. Al Media Markt. Menuda aventura.
Primero me dicen que el plazo son 7 días hábiles y han pasado 8 contando el sábado. “Pero es que el sábado no cuenta”. Después de un rato me lo pone como que no cuenta y me lo deja. Me rellena un papel y me tengo que cruzar el MM para que me ingresen las pelas.
Estando ya en el otro mostrador me viene el de seguridad: “Esta caja está vacía”. Y yo que quieres que le haga. “Las he dado precintadas, así que si está vacía no es cosa mía”. Llama al otro chico, que si las he dado precintadas, que sí. Es que tengo que llamar al superior. El vigilante ahí al lado. Y yo pensando, “verás como no me lo devuelvan”, es que les planto una reclamación y como se pongan tontos ¡¡les denuncio!!. Bueno, después de media hora me han dicho que no había problema, porque claro, no me podía ir. Mi mala leche iba aumentando. Vale que los muchachos estaban haciendo lo que les habían dicho, pero es que hay que joderse.

Bueno, voy a casa, a entrenar… Y bueno, chorradilla, pero no me dan la clase. :( . Jo.

Voy al gym… mi jefe sigue malito. Así que me va a tocar dar más clases… (jajaja, qué cacho perra soy). Así que me bajo al vestuario a ponerme el bañador… Me quito los pantalones, el tanga, me pongo el bañador, me pongo unos pantalones… “¡¡Coyote!! ¿¿Por dónde has entrado??” La de la limpieza, que no me ha visto entrar… “Está el de mantenimiento detrás”. Genial. Me acabo de despelotar delante de un compañero ¬¬. No creo que me haya visto porque él estaba dentro de la sauna, arreglando la resistencia y de espaldas (y yo tabién), a no ser que se haya dado la vuelta no me habrá visto, y si ha visto… Poco habrá podido ver… jajaja. Pero bueno… como gracia puede quedar.

Las clases tranquilas, me he tenido que coger en la segunda hora al grupo de Miguel, lo que me ponía a dar clase a uno de los niños demonios (yo tenía al hermano pequeño, pero se lo había encasquitado a Diego). Afortunadamente sin problemas ni padres cansinos.

Después sube Lluciano, que a uno se le ha salido el hombro, si puedo bajar a verle. Bajo. Le miro un poco, tiene un agujero, la cabeza húmero adelantada. “Pues nada a llamar al SAMUR”. Que no vienen, que se va él. Después, me entero que por protocolo y tal, siempre tienen que venir ellos, por tema legal. Llaman las de recepción y que vienen. A todo esto, me quedo con el chico hablando.
Viene el listo número 1: “Na, esto te lo colocan y ya está, mañana estás bien”. Joder, aquí somos todos más listos que nadie. ¡¡Pues no!! Si se te ha salido el hombro no es normal. No es habitual. No es un caso de luxaciones recidivantes que ya se lo coloquen ellos. Pero no, el tío todo convencido y discutiéndome que no, que a un amigo suyo… Ya estamos con los amigos, las vecinas…

Hablando con el chico, me dice que en verano se hizo una. Pero ha dicho algo que me ha indignado, no por él, sino por ver que en el año 2008 todavía se hagan esas cosas. Como fisio me he sentido ofendidísima, gilipollas y cabreada. Se la tuvieron que reducir en quirófano. Ni baja, ni cabestrillo ni leches, a trabajar al día siguiente. La rehabilitación por el forro de… le mandan unos ejercicios que encima están contraindicadísimos en luxaciones de hombro… De esos que nos dan en un cuadro en rojo con luces de neón en plan “NUNCA JAMÁS BAJO NINGÚN CONCEPTO”.
Me ha indignado ver cómo siguen habiendo médicos tan borricos. Ver cómo no se nos valora a los fisios nada de nada. Ver cómo en casos en que una rehabilitación es importantísima, se la saltan, encima le mandan ejercicios que empeoran, ni un reposo ni nada… ¡¡¡Por Dios!!!

Además me dice que no había pisado el pedal que tiene la máquina para epezar el ejercicio en un ángulo correcto y no en uno lesivo. Guay, de puta madre. Si lo haces estando bien sin peso te duele… Con los ligamentos hechos una puta mierda porque no te la han curado antes, y con peso (seguro que más del que podía…) Es que joder, es lo que decía ayer.

A esto que llega el SAMUR. Si me pongo yo a decir que me he luxado el hombro, me llevan a mí. No se han molestado ni en mirarle. Ni le han levantado la manga de la camiseta a ver si tiene un hueco, un bulto, el brazo caído… o algo. Nada. Eso sí la boca… como para darles una patada en ella.
¿Cómo te lo has hecho? Le explica que con una máquina “Ah, con esa” tono de sabidillo del técnico.
¿Te has hecho alguna antes?” “Si una en…” “¿¿¿Y qué hacías haciendo esta máquina? ¿Porque nadie te lo ha dicho verdad??”, y otra lindeza del técnico “Es que aquí no tiene nadie ni puta idea como para mandarle esa máquina a este chico”. Y después “pues ya ves, una razón más para no volver aquí”. Pero a ver… ¿¿acaso él ha dicho a alguien que le ha pasado eso?? No lo se, pero estoy segurísima que nadie lo sabía. Y es más, me han dado ganas de bajar a ver el formulario que rellenan cuando empiezan… hablando sobre lesiones… me juego lo que sea a que no pone nada. Porque se le ha olvidad, no ha querido, o porque no le ha dado importancia (joder, si un médico le manda eso y a trabajar al día siguiente sin reposo ni na… es normal).

Se ponen a contarle lo terrible que es esa máquina (a contarle todo lo que yo le acaba de contar que pasa con las luxaciones), lo tontos que eran los monitores por no decírselo, comiéndole la cabeza. Pero él no ha dicho “No, es que la anterior al día siguiente estaba trabajando, no me inmovilizaron y me mandaron hacer esto” “No, es que no he pisado el pedal para empezar en un ángulo más seguro”. Joder, esas dos cosas también son muy muy muy muy importantes. Porque quizá si se hubiera curado esa luxación en condiciones (con un descanso, una rehabilitación…) y hubiera pisado ese pedal no habría pasado nada. Que igual si, pero… no sería tan probable.

A todo esto el “súper-técnico” llama a mi compañero. “Pero tío qué pasa aquí, que estoy harto de venir aquí, que ya me lo sé, la dirección y tal… ¿¿es que aquí nadie sabe nada??”. De verdad que casi voy a darle dos leches.
Aclarar que en todo lo que llevamos solo ha ido 4 veces. Una hoy, otra por una chica que se había medio luxado el hombro (que al final ni eso), una porque uno se había caído de la cuerda y se había roto la tibia y otra porque una sin comer había dado tres clases y subiendo por las escaleras se desmayó. Pero bueno, es que a veces es por protocolo.
Mi copañero que es más diplomático le ha dicho que él no había dicho nada a nadie de esa luxación. “Pero es que teneis que preguntarles” “Ya, pero si no lo dicen… o si les dices las cosas y no hacen caso…”. Ya lo escribía ayer. Es que aquí todo el mundo sabe mucho.
Después “Bueno, me salgo fuera, porque aquí no tendrán ni idea, pero calor hace un rato”.
A todo esto, siguen sin mirarle. Le dicen que no se la pueden reducir.. ¡¡¡PERO JODER SÍ EXAMINARLE!!

Me ha indignado el técnico, me ha molestado que no le examinen, que si me pongo yo a decir que me he luxado el hombro me llevan igual en la ambulancia. Me ha molestado que no le examinaran pero si que nos hayan puesto a parir, que somos unos inútiles, que nadie se lo ha dicho que no puede… como a comerle la cabeza. A ver, tú dedicate a lo tuyo: examinar, y tratar, no a comerle el tarro en nuestra contra. Cierra la boca y se competente en tu trabajo.

Mientras estaba todo esto, me viene otro compañero, de pádel, que una señora se ha hecho daño en el gemelo y la duele.
La digo que se siente, y me pongo a examinarla un poco… “Me lo he roto”. “No, mire, si se lo hubiera roto tendría moradísimo, hinchadísimo, entre otras cosas” “¿Ya?” “Pues claro, en cuanto se hace, digamos que llega la sangre, cuando te haces una herida enseguida sangra”. “Pues una más pequeña”. “Cada vez que da un tirón, estira más de lo normal, tiene agujetas, se da un golpe se rompen algunas fibras”
La examino, y la digo que se ha hecho una contractura, porque entre otras cosas se la noto. “PUes una rotura mediana” “No, porque si se hubiera hecho esa rotura, lo tendría inflamado y al tocarle se hubdiría, y no lo hace…” Total que me pongo a explicarle síntomas de una rotura parcial, que no tiene ninguno, y de una contractura, que los tiene todos.
Me pongo a estirar un poco analítico y relajar el músculo. Y ella llama a su fisio, conmigo delante: “Dani, ¿tienes libre a las 10?” (joder, de 10 a 11… el pobre debe ser un santo) “Mira, es que me he hecho daño jugando al pádel, yo creo que me he hecho una rotura. La fisio del gimnasio dice que cree que es una contractura, pero de verdad que yo me he roto algo, que lo he notado”.

Pues vale. Aquí todo el mundo sabe más que nadie. Coño, te estoy explicando todos los síntomas, demostrándotelo… Sé anatomía, lesiones, palpación, cómo tratarlas, cómo diferenciarlas… y tú no tienes ni idea. Joder, te estoy diciendo que es una contractura y te lo estoy demostrando. No pretendas saber más que yo si no tienes ni idea.

Pero es que ha sido una detrás de otra. Me pillaban calentita con el tema de que todo el mundo sabe…
La del MM, la del médico desprestigia fisios (que me ha hecho sentir realmente mal, importente… indignada que a una profesión tan importante se nos valore tan poco), la del técnico, la de los otros sin examinar… la señora…

Pero… cuando salía del gimnasio pensaba que había sido un mal día… Pero es que ha sido llegar a casa y decir “Ojalá hubiera sido solo eso”. Otro de esos horribles mordiscos de realidad. Estaban dando otra vez una tregua. Pero ¡¡¡ZAS!!! otra vez. En cuanto me relajo un poco con el tema. Hace unos días estaba tan bien… Y ahora… otra vez. No puedo más. Siempre lo digo y siempre puedo… Pero es que… esto puede conmigo. Todo esto puede conmigo. Cada vez aprovecho más las treguas… pero cada vez me ilusiono más con ellas.
Estoy en un momento de mi vida muy cansada. No sólo físicamente (si de noche no puedo dormir por la situación, por las mañanas soy el taxi-ambulancia de médico en médico, por las tardes curro y salgo tarde, y los fines de semana el puto curso de putopilates que me obliga a madrugar y estar todo el día allí… ) Sino también emocionalmente.

  1. abuelonet.es Dice,

    Es verdad, que mal día has pasado, es verdad cuando el día se pone así es mejor quedarse en casa acostada.
    Un gran abrazo hasta pronto.

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