Alucina Vecina

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Archivo mes Diciembre, 2008

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Ayer volví a beber algo que hacía años que no bebía… Después de pillarme un pedazo de pedal con 3 años . Sí, me refiero a QUINA SANTA CATALINA. ¡¡¡Qué rica estaba!!! Aunque esta vez no me pillé ningún pedal ni nada… Jajaja.

También tuve otro deja vú, recuerdo de cuado era pequeña, o más joven por lo menos. Cuando me dirigía andando desde dirección Canillejas, a las 5 de la tarde hacia el centro comercial Alcalá Norte, como cuando empecé a salir.

Este sería un post bastante melancólico si no llega a ser por una estúpida dependienta, que por un euro casi me hace meterla en un lío. Al final pasé. Pero es que es así como siguen haciendo las cosas.
Cuento.

Voy a comprar una cosa para un regalo con un gran cariño personal y una gran carga de “romanticismo” en el sentido “como algo de hace muchos años” que hacía muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho que no veía en ningún sitio.
La etiqueta marcaba un precio. Cuando voy a pagar me dice la tía que no vale eso, que vale más.
Yo la digo que me parece muy bien, pero que me tiene que cobrar lo que pone en la etiqueta.
Me empieza a contar su vida con que es que su compañera se ha equivocado que ella está ahí para solucionar esos errores, que todos los demás (de otros colores) cuestan más, que sino lo tiene que pagar ella, que es que se ha equivocado…
Yo la digo que siento que su compi se haya equivocado, pero ella me tiene que cobrar lo que marca en la etiqueta. Que si los de otros colores valen otra cosa no significa que ese también, a veces las ofertas son solo con un color que se venda peor o lo que sea, y que si tiene que poner ella la diferencia, lo siento, pero que yo no tengo la culpa.
Se me pone tonta, que no que tal y cual, que comprenda que se ha equivocado… y que ella está para solucionarlo.
La vuelvo a decir que lo siento, pero me tiene que cobrar lo que pone. Que si no, vale, lo pago, pero que me de una hoja de reclamaciones.
Me dice que no tienen y que no me lo vende.
Me toca los cojones. ¿Llamo a la poli? Hay una comisaría aquí al ladito. Si no tienes hojas de reclamaciones de verdad te puedes meter en un lío, por un euro de diferencia que no me quieres cobrar lo que marca la etiqueta.
Que no me lo vende.

La cosa se alarga más.
A ver, a mí un euro más o menos me da igual, Pero me tiene que cobrar lo que marca la etiqueta. Si se ha equivocado su compi, menuda putada, pero no es mi problema, ¿por que me tengo que fiar de ella que valga mas? Además, si la pido una hoja, me la tiene que dar. Y punto, es una putada, pero es así.
Al final lo compré, porque el valor que tenía y la ilusión que va a hacer a la persona a la que se lo regale vale eso y mucho más, pero no debería.
Cuando salí iba de camino a la comisaría y me llamó mi chico y me dijo que ya podía quedar… Como no le había visto en todo el finde fui para allá.

Aún tengo ganas de ir a pedir la hoja o poner una denuncia. No porque me importe ese euro, sino porque las cosas no son así. Se puso y consiguió hacer lo que la salía del chirri, pero es que no es así. Me tiene que cobrar lo que marca, y si se ha equivocado, aceptarlo, cagarse en la puta y dedicarse a corregirlo antes de perder más. Pero no hacer eso. Porque a todo esto entraba gente en la tienda, y nos oía, y se piraron sin mirar siquiera al oír lo que estaba pasando.

No soy una persona que se meta en estos jaleos. Pero que no me traten como si fuera gilipollas, eso si que no lo acepto. Y por un euro no me va a pasar nada. Pero no es así ¡¡Y PUNTO!!!

¿Alguien más oye esa sirena?

Dic-27-2008 By coyote

No es que me haya despertado como Ulises y quiera oír cantos de sirenas.
No es que anoche me durmiera oyendo a Sebastián cantar “Bajo el mar”.
No es que lo de volver a trabajar después de dos días sin pisar el gimnasio me haya hecho tener alucinaciones.

Es que soy un poco paleta, y mi chico es realmente oportuno. (Aunque si no hubiera sido él hubiera sido cualquier otra persona).

Pongo antecedentes: a mi nunca me llama NADIE al móvil, ni sms ni nada. Sólo mi chico, que tiene “sus horas de llamar”. Muchas veces he perdido el móvil y no ha pasado nada (sin ir más lejos ayer lo perdí).

Hace años que no uso reloj. Por lo que el único crono que tengo es el del móvil.

Mi hermana Nieves me ha pedido que le tomara la frecuencia cardíaca a mi padre, manual, no con máquina. Lo tenía muy bajito y me ha recomendado que usara el fonendo, porque sino me iba a costar un montón. Así que lo he intentado sin fonendo y parecía que no tenía pulso, así que me he decantado por usar el fonendo.

¿Hace falta que diga lo que ha pasado o ya sólo con eso se sabe?? Cuando se lo iba a contar a María a estas alturas ya se estaba partiendo el culo de la risa…

Pues sí. Lo que todos pensais.

Tenía el fonendo puesto, y la campana en una mano, el móvil en la otra mientras buscaba el cronómetro. En esos… ¿5 segundos? mi chico ha decidido llamarme.
No hace falta que diga que me he quedado sorda. Sonido del móvil amplificado por fonendo dentro de mi cabeza. Aún oigo una sirena en mi cabeza ¬¬

La comida de Navidad

Dic-27-2008 By coyote

Nunca pensé que fuera a escribir esto. Pero estuvo bien. Sorprendentemente bien. Muy bien para ser más sinceros.

Aún sigo sorprendida… bueno, yo y el resto de mis hermanas y de mi familia. Evidentemente no nos quejamos, pero tenemos todo el derecho del mundo a sorprendernos.

Fue algo raro volver a estar todos. Bueno “volver”, nunca habíamos estado todos (faltaban los nenes).
Para mí hubo momentos de dejà vu, antes de que “todo” pasara, la luz, el sitio… no lo sé. Pero fue raro volver a experimentarlo.

Por fin volví a ver a mi familia sonreír. Sobre todo a mi hermana mayor. Sonríe. Puede hacerlo. No existen palabras para descibir lo que sentí al verla sonreír. Me llenó de alegría. Una vez más tengo que decir que igual las cosas pueden no ir mal, incluso ir bien.

Vinieron mis tres hermanas con sus parejas y sus hijos (las que tienen), además de la madre de uno de mis cuñados, por supuesto mis padres y yo. El perro y el gato también cuentan.

Nos pechamos a comer, los niños jugaron…

Después mi hermana mayor y los niños se quedaron toda la tarde en casa. Mi hermana estuvo viendo fotos de cuando era pequeña (y de cuando y o era pequeña) buscando una que creo que al final no encontró, pero menudas risas nos echamos al verlas, y la de recuerdos que salieron al ver las fotos. ¡¡Cuántas anécdotas!! Me gustó ver, entre ellas, una foto mía esperando el ferry de Portugal, de muy pequeña con mi peluche CAMILITA (una gallina de paño que me hizo y me regaló mi hermana mayor, que aún conservo, aunque ahora esté de vacaciones en casa de mi chico; cada vez que voy la muerdo el pico).

Me pasé toda la tarde jugando con los nenes con las ds por wifi o al pictionary.

Por la noche vino mi chico que llegaba de Ponferrada. No fue un mal día. De hecho creo que puedo decir que fue el mejor día de Navidad de mi vida, o por lo menos desde que tengo uso de razón y memoria, porque se supone que disfrutas más cuando eres pequeño, pero no lo recuerdo, no tengo recuerdos de que lo pasara especialmente bien. Este año poder ver a mi hermana sonreír, a mi padre sonreír, a mis otras hermanas relajadas, los nenes jugando (es que mi Juanma es un bendito. Le adoro.) Mi madre pletórica de ver otra vez la casa llena…

Dejo unas fotos históricas.


Una que se ha convertido en mi favorita, o de mis favoritas. Dos de las personas más importantes de mi vida, dos de las personas que más han influido en mi y a las que más admiro y más quiero. MI padre y mi hermana mayor. Por fin juntos. Y esta foto es gracias a la intrépida reportera Lili, que se fue cámara en mano haciendo fotos a todo (y todo es todo… eso que sea digital con pilas recargables…


Otra de mis favoritas. Mi hermana riéndose. Durante mucho tiempo pensé que nunca la volvería a ver así. Incluso dudaba haberla visto hacerlo alguna vez. Ha recuperado la sonrisa. Eso me hace muiy feliz.


Otra que me encanta. Con mi sobrino mayor (y “prefe” es mi niñito más weno… Ay cuando crezca Dani y me conquiste con más que gracietas de bebé). Y con mi hermana mayor “prefe” también… Los dos más mayores.


Panorama de a mesa, no se les ve a todos, pero estaban que es lo que importa