Alucina Vecina

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Las últimas coyotadas -> cambiar rueda bajo nieve, taquilla…


Llevo un par de días que si sigo viva la verdad es que no tengo del todo claro por qué es… (Y no hablemos de un período más anterior, porque sino… si cuento mi “historia con las placas” ya si que aumenta la incógnita de cómo sobrevivo).

Esta semana ha sido la semana de “los padres” en la que entraban a ver a sus hijos nadar. El jueves, menos mal que tenía a los padres detrás (negaré haber dicho eso, porque era un horror tenerlos ahí” que me oyeron decir 40 veces que no se subieran a la colchoneta si no estaba yo sujetándola. Porque, uno de los niños, se subió en la colcho, se cayó y se dió con la cara en el bordillo. Algo que nunca me había pasado. Sí se han subido, se ha resbalado y se han caído, pero o al agua o medio cuerpo que no se hacían daño. Éste, de cara… y con los padres delante. Eso sí, como me habían oído decirlo tanto, ni se molestaron en levantarse al ver la hostia de su hijo.. y yo encima voy y le regaño.. (jajajaja).

Ayer, se me fundió la bombilla de uno de los faros… Así que cuando volví a casa a medio día, me decidí a cambiar la bombilla, y de paso ya uqe me ponía con el coche, cambiar el brazo del limpia que me habían robado (menos mal que mi padre me había puesto otro, aunque era más corto y chocaba con el que quedaba…) y cambiarle las escobillas ya de paso porque lo que se dice quitar agua no quitaban mucho… Los llevaba en el maletero desde hace… fácil dos meses. (Aunque me la robaran mucho antes del verano…). Eso no contaría como Coyotada, sino fuera porque creo que fundo las bombillas. No es normal que en dos años ya se me hayan fundido dos luces. Las dos semanas que estoy un poco más en casa se han fundido 3 de las 4 bombillas de la lámpara del salón. De las del baño ni hablemos. Incluso las bombillas de la habitación de mi chico se funden. Y no voy a decir la de veces que se han apagado farolas justo cuando pasaba, o que las de mi barrio la mitad de las veces no enciendan.

Pero sigo contando mi historia, que parece que no tiene desperdicio. Llego ayer a la pisci por la tarde, me cambio… Y me dejo… Atención que esto es bueno. Las llaves del coche puestas en la taquilla. (Nota: el coche aparcado en la santa puerta. Y Skoda hay sólo uno además del mío en ese barrio, pero aparcado en la puerta… ¬¬). Las botas, el abrigo, la cartera, los vaqueros, las gafas de sol… (también un jersey) CON LA TAQUILLA ABIERTA DE PAR EN PAR (Y aunque estuviera cerrada, las llaves estaban puestas, con “el coche” de regalo”. ¬¬
Lo más sorprendente de todo es que cuando bajé dos horas después… Seguía absolutamente todo en la taquilla. De hecho por eso sé que lo había dejado así. Increíble pero cierto. He de agradecer a la gente de allí que es muy honrada, eso, lamentablemente, no es algo que se pueda decir amenudo…

Y ayer también me pasó otra de esas de que solo pasan si estan los padres mirando, en plan “no puede salir peor cuando hay público”. Suelo estar encima de los niños siempre, ayer no me podía meter, pero desde fuera siempre mirando. A una niña se le quita el gorro, me paro a ponérselo (se acerca la madre a decirme que perdone que ella no sabe, que si le estará pequeño…) y mientras tanto, una niña que nada solita, que llevaba un churrito, la da por soltar el churro y enrollarse con la corchera. Que me tuvo que meter una voz Miguel desde la otra punta de la piscina. En plan “Mirad papás de la niña, soy una inútil que se me ahogan los niños y ni me entero”. Jajajaja. La niña estaba agarrada a la corchera, y nada sola… pero se estaba empezando a agobiar. No tuvo tiempo para soltar el churro que fue cuando ponía el gorro a la otra. (Son en esos momentos en los que pasan las cosas). Menos mal que Miguel está en todo… Eso pasa en un día normal y no pasa nada porque yo se que la niña no se ahoga o tal, pero con los padres delante que son unos agonías… No se si se llegaron a levantar, creo que sí. Aunque después me encargué que la niña nadara sola para que vieran que “no había problema, ¡todo controlado!”. Pero es que creo (con todo lo que voy a añadir) que es que eso me paso porque estoy en una racha de “estrellada” sino no me hubiera pasado.

Pero la de hoy ha sido muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho mejor. (Aunque bendita la gracia que me ha hecho).
Me pongo pantalones blancos. (Esto es más que nada un dato curioso que más adelante comprendermos). Voy al curso de PutoPilates. A mitad de la mañana me tenía que subir a piscina que faltaban monitoras. Ahí me cambio de pantalones (unos negros piratas). En la clase había dos hermanos que se llevan como hermanos. Es decir fatal. Al final me he acercado al pequeño, y le he dicho “Aunque te parezca mentira, cuando seais mayores os llevareis bien”. Y ojo con la respuesta: “No, porque él estará muerto, y habré sido yo”. [Esto es otro daro curioso de hoy que me ha chocado, ya escribiré sobre los hermanos].

Como después no tenía clase y quedaban 45 minutos para la clase, le he dicho a Miguel que me daba tiempo a ir a casa a coger un crono, la cámara… que me había olvidado.
Por el camino, al esquivar a uno, me subo a una esquina. Me bajo acojonada a mirar. Nada, la rueda está bien. Ufff, qué raro.
Llego a casa, lo recojo muy rápido (entre mirar y tal me había entretenido). Vuelvo a mirar y había perdido un tapacubos. Joder.

Vuelvo de camino… y empieza a nevar. “MIra qué bonito”.
Me empieza a temblar el volante. “joder… esto no va bien”.
Empieza a oler a quemado, el coche no acelera. “Me cago en la puta, que el puto bordillo no me ha jodido la rueda, pero sí algo más. Hay que joderse…(Y un juramento en arameo mientras gracias a la inercia me aparto a la derecha con los warning).”

No es que la rueda estuviera floja, pinchada o algo. Creo que era una rueda completamente plana. “Joder, es solo la rueda. Menos mal”.
Me tengo que poner a cambiar una rueda mientras nieva, a unos 100 metros de la puerta del Hipercor… (lo que viene a decir que muuuuuucha gente pasando).
Menos mal, bueno GRACIAS A MI PADRE (y a una jodida mala suerte con las ruedas) que se cambiar una rueda, y en 5 minutos la tenía cambiada.

No me han atropellado, aunque han pasado cerca.
Mis manos… no quiero decir cómo se me han quedado de congeladas. Creo que aún no las siento.
Mis pantalones… no eran los blancos porque “no me voy a cambiar dos veces, aunque voy a pasar frío con estos cortos…” Mejor cortos (aunque cuando me vuelva a subir la fiebre y empeore… [bueno, ya estoy empeorando] del catarro no se que va a ser peor) por lo menos eran negros. Pero frío he pasado un rato.
Y NO HA PARADO NADIE a ver si necesitaba ayuda. Y mira que ha pasado gente por mi lado. Nadie me ha ofrecido ayuda (que no necesitaba, pero podría necesitarla). Una pobre chica en pantalón corto cambiando una rueda bajo una nevada y a nadie se le ocurre preguntar si está bien. ¡¡¡¡Ése es el espíritu de la Navidad!!! ¿¿Hace frío y necesitan mi ayuda?? Hay que ayudar a todos. Uy, no, ahora no que hace frío. ¬¬
Pero yo me basto solita.

Así que ahora me tengo que ir a comprar una luz y una rueda (que baratas precisamente no son… Y no puedo esperar a Reyes… ¬¬).

Por lo que creo que estoy en una racha un poco “estrellada”, aunque en el fondo sigo teniendo suerte porque todo se va quedando en sustos. Me suena a avisos, en plan “espabila que te estás agilipollando y las cosas pasan”. Se quedan en nada sólo porque son una llamada de atención. Y va a seguir así hasta que espabile… o hasta que arriesgue en algo para invertir mi suerte. ¿¿Un euromillón??

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