Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Y cayó, y cayó ¡y cayó la nieve!


(¿Por qué he empezado cantando una canción de hombres G con una bomba fétida que es asquerosa para hablar de la nieve que es una pasada? ¿Por qué no lo he titulado “año de nieves año de bienes” o “soy como una niña: me encanta la nieve” o “Nieve” o… cualquier otra cosa??)

No me gusta escribir de temas que todo el mundo comenta (véase Gran Hermano… y sí, ahora, resulta que he descubierto que tanto mi jefe como mi compañero de más horas están enganchados. Y no lo hacen para vacilarme… es verdad. Sabíanlos nominados (o por lo menos coincidian con los del periódico) y sabían nombres… Me han dejado completamente impresionada.)
Pero hoy voy a hacer una excepción. Todo el mundo en Madrid habla de la nieve… aunque sea por teléfono porque no ha podido salir de casa.

No voy a hablar sobre la parte negativa que no hacían más que decir en las noticias… Que si atascos, que si patinazos, si coches atrancados en medio de las calles (en mi calle en 10 minutos que he bajado por el pan 7 coches se han quedao, y ha habido 5 choquecillos… que haya visto yo), no poder coger el coche, calles cortadas, buses cortados, sólo podían ir bien con cadenas… Mucha gente incomunicada sin poder ir a trabajar… A mí por ejemplo me ha tocado ir a patita al gimnasio. Hora y media he tardado en llegar. Aunque en otras condiciones habría tardado muchísimo menos, porque además que con la nieve se va más despacio, me paraba a hacer alguna fotico… Pero lo más importante de todo… ¡¡¡HE LLEGADO CON EL CULO SECO!! Por increíble que parezca, es cierto, no me he resbalado ni me he caído al suelo. He llegado en posición bípeda todo el tiempo.

Aunque me haya tocado ir a pata, volver en taxi (11´60 eurazos que me ha costado… y han sido 5 minutos escasos… menos mal que ha ido por la m40, que sino…), me ha salvado de madrugar esta mañana para llevar a mi padre al médico. No solo por madrugar, sino porque me he levantado con un jaquecote… que me he podido empastillar y volver a la cama. No he podido ni bajar a depilarme.
Más tarde he tenido que levantarme y bajar a por el pan, porque mi madre no podía salir. Vamos, lo que la faltaba, caerse por la nieve. Y a currar andando.

Así se veía la puerta de mi casa.

Así mi casa desde una calle…

Y así desde la otra

Después me he subido un poco a la torre de mi casa a ver lo precioso que se veía Madrid (sí, he dicho precioso y Madrid en la misma frase sin alguna negación. La nieve lo hace bonito) desde la altura. No veía aviones porque estaba cerrado el aeropuerto, pero chulísimo desde la altura. Me hubiera encantado verlo desde la cafetería del Corte Inglés de Callao… o desde el templo de Debod…

Las escaleras de subida a la torre.

Mirando al frente desde la torre veía esto.

Un poco al lado. Al fondo se vé la peineta, y si fuera un poco más panorámica el aeropuerto incluso.

Pero me encanta la nieve. La verdad es que si no estuviera nevando, y todo tan chulo, me habría dado mucho por saco tener que haber ido en transporte público o andando. (Además he tenido que rechazar una clase en Cronos, porque a la clase podía ir, pero no me daba tiempo a darla y llegar a huerto).

Pero me encanta la nieve. Me encanta. Me gusta andar por la nieve. De hecho desde que era muy pequeña, con 3-4-5 años no recuerdo que fuera tanto lo que cuajara, y estar todo el día así como hoy.

Me gusta lo bonito que se queda todo de blanco. Por no decir que prefiero trillones de veces que nieve a que llueva. La lluvia me deprime, la nieve me alegra. Se me ha pasado el cabreo por no irme de vacaciones la semana que viene (al final, me viene bien, no podríamos salir mañana, y seguiría perdiendo días. Si todo pasa por alguna razón.)

Me divierte, me hace sonreír. Si no de qué iba a haber ido andando. He visto mogollón de muñecos de nieve, con zanahorias, sombreros y escobas… Había algunos muy currados. Al que estaba “abandonado” con zanahoria, se me han adelantado unos niños que lo han saqueado para adueñarse de la nariz, y lo he pillado sin nariz.

Éste le habían hecho mis compañeros de la mañana en la pista de pádel.

Los parques estaban preciosos con la manta de nieve blanca, sin pisadas… (y mi casa)la nieve virgen ahi… esperando ser pisada… pero me da pena, soy incapaz de ensuciarla… voy por las huellas ya hechas si me es posible… aunque me encanta la sensación de pisar nieve.

Los árboles eran una verdadera maravilla… Además, he visto desde palmeras, que choca ver una palmera, que siempre la asociamos con sol y calor, cubiertita de nieve.

También pinos, abetos, una imagen más “típica” y más presente en la mente de todos, pero no por ello menos bonita.

Y hablando de contrastes, la piscina… con el aro, las hamacas de fuera… y la pisci climatizada… dentro estabas tan calentito y mirabas por los cristales y veías la nieve en todas partes, y veías nevar. Además los locos del cubano y Jesús se han salido en bañador a hacer un ángel, y a tumbarse en las hamacas llenas de nieve… ¡¡¡VAYA HUEVOS!!! Eso sí, luego al meterse en el agua caldosa… jaja.

Niños han ido bien pocos. Otra hora que hemos tenido cero patatero. Ya la hemos disfrutado, porque eso no se va a volver a repetir en muuuuuuuuuuuuucho tiempo. Así que hemos pasado un rato tirándonos bolas de nieve… pero dentro de la piscina… JAJAJAJA.

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