Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Y ahora… ¿Qué va a ser de mí?


Aún no voy a escribir sobre la persona que se va ahora del gym. Simplemente no puedo hacerlo.
Sólo puedo ponerme el cd de Bebe a toda hostia (mis padres van a despertarse, pero es que lo necesito), berreando… Y con el gato aquí a mi lado lamiéndome las lágrimas… Y el perro a mis pies guardando que esté realmente bien. Son geniales.

A veces las bromas y las cosas tienen más verdad de la que se piensa.

Realmente no es una decisión que me sorprenda. Ni siquiera puedo pensar que se equivoque. Pero tampoco puedo alegrarme del todo. No puedo. Porque realmente me duele, me afecta… No se si a bien o a mal, pero sería una estupidez pensar que no. Ni siquiera se como me siento ahora.

La verdad es que me alegro porque realmente lo necesita. Pero también me jode y me cabrea. Lo comprendo porque pienso de la misma manera, pero a la vez no me entra en la cabeza… siempre creo que las cosas así se podrían evitar fácilmente… todas y cada una de las quinientas millones de veces. Me jode porque me voy a quedar “huérfana”, pero me “alegro” porque nada me retiene para largarme, creo que ahora si que puedo de verdad decir que “mis días allí están contados”, desde luego no voy a rechazar nada a mismas o parecidas condiciones. Quizá sobre todo me asusta, los cambios siempre asustan ¿no? y se avecina un gran cambio. Puede mantenerse como está (mejorar no puede), o puede empeorar, no lo se, nisiquiera eso depende de mí.

<< Siempre me quedará la voz suave del mar, volver a respirar, la lluvia que caerá sobre este cuerpo y mojará la flor que crece en mí, y volveré a reír y cada día un instante volveré a pensar en tí. >>

Como aún no quiero hablar de él, no hasta que sea “oficial” y salga por la puerta “por última vez”. Tengo muchas cosas que poner, y para eso necesito tenerlo más masticado. Hablaré de mí, de cómo me afecta.

Creo que todo pasa por alguna razón, que todo tiene un por qué, por muy caprichoso que sea el Destino o el Karma, siempre hay algo, aunque no siempre lo pueda llegar a entender o a saber. Aunque en un primer momento parezca que todo va a peor… Llega algo que lo cambie, no siempre puede ir hacia abajo.
Si me paro a pensar ahora mismo. Chungo. Porque estoy mimada, consentida, y muchas cosas se me van a acabar. Sólo una persona me lo puede “medio consentir” y es porque está acostumbrado a que sea así. Pero sino muy chungo. Porque a ver quién se pone. Porque la justicia en estas cosas no es lo que prima… aunque bueno, después de dos cagadas enormes y acabando en lo que debería haber sido al principio, a la segunda… Igual han aprendido. Lo dudo, pero… igual.
Eso lo primero.

Pero no es sólo eso. Es perder un padrino, un protector… un amigo. (No le pierdo como amigo, claro está, porque es la úncia persona con la que he trabajado [salvo Lio que no cuenta] con la que quiero de verdad seguir en contacto. Lo que me ha aportado, en todo, no me lo ha aportado nadie. No sólo en el trabajo, sino casi puedo decir que en mi vida en general (y sin “casi”).

Está más que claro a quién me refiero, pero hasta que no sea oficial no quiero decirlo. Pero no es ningún secreto que si sigo allí es en gran parte gracias-a/por-culpa-de él. Porque para mismas condiciones, o parecidas… me quedo donde estoy con una persona así. Pero ahora… Igual me sirve como empujón en mi vida profesional para dejarme de romanticismos y tirarme un poco a la piscina. (jajaja, no iba a por el juego de palabras). Aunque bueno, para tirarse a la piscina primero tiene que haber una… y no precisamente la que tengo enfrente todos los días. Y igual así me lo tomo un poco más en serio, no es lo mismo buscar desde un cómodo colchón que sin él.

Lo que está claro es que muy bien, sobre todo al principio no voy a estar, o por lo menos no en mi cabeza.

Me pasa un poco (aunque claro que no es lo mismo) cuando alguien a quien se quiere se muere… te enfadas con él/ella por morirse, por dejarte. ¿Cómo de verdad pueden creer que puedes seguir sin ellos??? (Ya escribí sobre ese sentimiento en el post en el que más he llorado al escribirlo, no quiero ni linkearlo por no recordarlo). No es lo mismo. En absoluto, pero sí esa sensación de en parte mosquearte, culpar por dejarte, porque no te ecplicas cómo se atreven a dejarte. Aunque no sea culpa de ellos, aunque sea lo mejor que les puede pasar. Aunque sea absurdo, inútil y egoísta que no fuera así, aunque los quieres suficiente como para saberlo. Una cosa no quita la otra. Así estoy.

Pienso de verdad que es lo mejor, o más que lo mejor, la única opción, porque sino la cosa va a peor peor peor peor… y acabas con uno mismo, y arrastrando a los demás. Tampoco puedes quedarte por miedo, costumbre o por que te convenzcan si no te sientes bien, si ves que está terminanado contigo.
Una pequeña corriente de aire puede hacer que una mariposa se pone en un sitio en el que no se hubiera posado de esa manera, lo mismo nos puede pasar a nosotros con muchas cosas. Tienes que arriesgar para ganar. Si te estancas y te quedas no llegas a nada. A veces se gana, otras no tanto. Pero igual mientras estás en la calle en vez de currando te cruzas con alguien que cambie tu vida, que si estuvieras trabajando no habrías conocido. Por ejemplo. Aunque si algo está destinado a pasar, pasará. Y esto tenía que pasar.

Hay que ver lo egocéntrica que puedo llegar a ser, que siempre lo llevo todo hacia mí. Pero para algo es mi blog, ¿no?

Pero lo que más me ha hecho llorar… Sabes que soy una niña, y ya te he dicho que es algo que no me puedes impedir. No puedes esperar decirme algo así y pretender que me quede como si nada, lo siento pero no puedes. Pídeme 100.000.000 euros que tengo más facilidad para conseguirlos [siendo mujer sólo tengo que vender mi cuerpo... jajaja].
A lo que iba, no es quizá tanto la noticia como cómo ha sido. Primero porque en el fondo considero que muchas de esas gotas de ese vaso ya lleno de remaches, se podrían haber quedado fuera. Otras muchas no, sólo sería retrasarlo. Pero… no significa que me joda, sobre todo que esperaba irme yo antes. Sólo me queda una baza, y como esa baza se vaya antes ya si que me puedo suicidar o saber que nunca saldré de ahí. Siempre digo “espero ser la próxima” y nunca lo soy, ¡¡hay que joderse!!!

Pero la manera de decírmelo. Con unas frases que es que es imposible no ponerse a llorar. Pero no tanto de pena como de emoción. No puedes esperar que con un “Te lo digo porque eres la persona que más quiero de la instalación” o un “No me llores que sino me quedo” o un “Por ellos no me pongo malo, pero por tí si” o un “Si vas a estar mal no me voy, no quiero joderte” no me ponga a llorar como una niña. Y menos sabiendo que lo soy.

Me sorprende cómo que se vaya una persona me afecta. Se han ido muchos, me ha “dolido” más o menos, pero nunca así. Me ha dado más o menos pena, pero nunca tanta. Es difícil que me encariñe tanto con alguien, pero si lo hago… lo hago de verdad. Y con estas persona no sólo que me he encariñado, sino que le adoro. Sin más.
Como ya he dicho me ha aportado tantísimas cosas… La voz de la experiencia en la vida. Sobre el trabajo casi todo, y sobre piscina todo. Me ha enseñado que se puede ir a trabajar con ganas por el equipo y no tener pesadillas por las noches sólo de pensar en tener que volver. Que se pueden hacer amigos en el trabajo y no una panda de cabrones. Me ha ayudado tanto. Me ha dado tanto. Sólo con mirarme ya sabía qué se pasaba por mi cabeza mejor que yo, o incluso antes. A veces incluso sólo con mirarme me hacía llorar porque sabía que iba a acabar por soltar todo lo que me carcomía y que no quería soltar, pero si me miraba, no se cómo, pero sabía que no tenía opción a contarlo todo. Me ha defendido tanto. Tanto tantas cosas tantas veces… De verdad qeu no se como voy a seguir allí. Yo no quería “depender” de nadie, pero parece que sin darme cuenta lo he hecho, lo sospechaba, pero ahora lo se. No es del todo bueno, lo sé, pero… es. Ahora me tengo que soltar “de las faldas de mamá”. Si es que soy como una niña. Del cole a la uni. nisiquiera se puede decir que me lanzara al mundo cuando llegué aquí, para meterme en otras faldas que me aíslen de lo malo y me protejan. A mis 24 años no me he enfrentado al mundo de ahí fuera sola. Se acabó otra etapa.

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