Alucina Vecina

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Body Balance


Hace un año que soy una colgá, una balanceá. No colgá ni balanceá en el sentido de que se me va la olla (de eso hace bastante más tiempo). Sino hace un año que soy instructora de Body Balance.

Ya conté sobre el curso . Ahi hablaba principalmente de mis compañeros, de lo bien que me lo pase con esos “maria Maria loverrrrrr”.

Tambien conte un poco sobre como es una clase de BB, hable sobre mi primera clase … En agosto… Ahí también hablaba sobre la estructura de la clase.

Me “quejaba” pero con gusto, de que era tonta… Tenía la tarde libre en la piscina, me fui de la lengua en Cronos y me ofrecieron dos clases de Balance… No me lo sabía, me dijeron que era muy fácil… Lo era y me lo aprendí.

La verdad es que no sé si será la cosa más rentable, o por lo menos de las más rentables, porque desde entonces no he parado de dar clases de Balance allí. Creo que he dado mas Balances que Pumps, Combats y Ciclos… Bueno, quiza no tanto, llevo mucho mas tiempo dando las otras clases. Pero en el ultimo mes sí.

En Hortaleza solo he dado una clase y hace una semana, no me habría compensado aprendermelo, pero de Cronos… Si hasta me he aprendido la nueva coreografía y ya la he hecho 5 veces (Tantas como el pump) y eso que me la aprendí tarde, si me la hubiera aprendido cuando la estrenaron llevaría 9. Es mas… hasta se me ha rayado el cd de la primera que hacía, que es con la que me formé… Y bueno, ahora igual en Hortaleza me turno los sábados una clasecita.

Y me alegro de habermelo aprendido. Realmente me gusta el Balance. Es en la clase, quizá, que más pueda ser fisio a la hora de darla. En pump también… Pero en el Balance es diferente. Porque en Balance los alumnos realmente esperan y quieren que aproveche ser fisio. En Pump hay que sacar otras cosas, y el punto fisio solo en una o dos frases en la clase, no mas. Y amo el combat, pero ahí si que no puedo ser fisio.

Y es que es en Balance donde todos mis conocimientos son la esencia. Donde puedo decir cont ranquilidad por qué, y cómo se hace, cómo funciona, qué es lo que pasa si no, y por qué necesitamos hacerlo, los beneficios… Y como hay mucho tiempo, se puede explicar bien, se pueden soltar perlitas de esas para tener a la gente todavía más metida y que les llegue un poco más.
Es en Balance dónde más se puede corregir, donde más se tienen en cuenta cosas básicas como la postura, los estiramientos y la propiocepción. Cosas que en otras clases dejamos un poco de lado. Se nombra, se tiene en cuenta, pero aunque en el fondo sigan siendo la clave… en un Pump se tiene más la fuerza, incluso la Potencia, la resistencia, el cuarto aspecto: la elasticidad se deja un poco. La postura es la base es importante, pero lo que define la clase es más la fuerza. En combat más de lo mismo, resistencia, aerobico, potencia… fuerza… elasticidad… bueno, quiza, pero no como tal. Y la postura es importante, pero de un combat te centras en lo que quemas, no en la postura. De un Balance si. Y no es tan rollazo como el Pilates. Este mola.

Me encanta. Es el complemento perfecto. Porque se curra. ¡Vaya sui se curra! El último es mortal. Puedes trabajar los cuatro aspectos: Fuerza, Potencia, Resistencia y Flexibilidad si combinas las actividades. Y para Elasticidad es el perfecto. Además relajas, trabajas… ¡¡¡Es que es genial!!

No se por qué no engancha más. QUizá porque aún muchos lo vean lento, y ellos van al gym a explotar. Pero si pensaran verían que es perfecto, para complementar, o como trabajo.
Eso sí, los que lo siguen, lo siguen de verdad.

Además, todas las clases terminan con un verdadero regalo: la relajación y meditación. Después de currar te tumbas… a no hacer más que escuchar la música y dejarte llevar por las palabras del instructor. EL sueño de toda la vida es que te dejen hacer eso en clase. Sales de la clase en una nube. Una sensación realmente fantástica que no se puede describir.

Pero es que desde el principio de la clase, con el calentamiento de Tai chi, te metes en la clase, en una esfera… mágica. Es muy espiritual, empiezas a sentir la energía fluir, la música te mete en la atmósfera y realmente se disfruta desde la primera nota.

Sigues con la música mágica en los saludos al sol de Yoga, donde subes las pulsaciones, a la vez que estiras y mueves todo tu cuerpo. Empiezas a trabajar. Pero casi sin darte cuenta. Porque el Balance es una clase que se pasa volando. Pones el Play y cuando te quieres dar cuenta, ya tienes que pedir que se tapen un poco para empezar con la meditación.

Después de los saludos al Sol, donde ya estas completamente metido en la clase, en su magia y su esencia llega el momento de quemar las piernas, los trabajos de fuerza. Con trabajos principalmente isométricos, que desde fuera pueden parecer fáciles y que no son duros, pero desde dentro… se suda la camiseta. SOn muy duros.Posturas de Yoga, como guerreros, triángulos, lunges… Estas canciones son un poco más animadas, con más fuerza, pero dentro de la línea del Balance. Suelen ser mis favoritas de las clases. Nunca olvidaré la de María María de Santana. No sólo por el curso, y porque es genial, sino porque es una canción… especial. muy bien llevada a esa clase. Porque mientras curras te dejas llevar por la canción… que te da lo que necesitas.

Llegan los equilibrios. Otro momento mágico. Un momento en el que trabajas como no trabajamos en otras clases pero que es taaaaaaaaan importante trabajar. Y la música de aquí también es genial. Esta y la de fuerza son siempre mis canciones favoritas. Suelen ser preciosas, con fuerza pero no duras… son suaves, armónicas.. yo que se como describrlas. Preciosas. Y además, las posturas que se hacen también son muy bonitas, es mi momento favorito de la clase. Sin contar la meditación, claro. Es un momento para tomar consciencia de tu propio cuerpo, escuchar cómo responde ante un cambio.

Bajamos al suelo, con las aperturas de caderas. Lo necesitamos tanto que no nos damos cuenta. Durante el dí sobrecargamos esos músculos que nunca estiramos, y al estirarlos aquí, 5 minutos… lo notamos de verdad, notamos como se libera un gran peso. La sensación de que un músuclo se estira, como va cediendo, y como va liberándote es siempre genial. Y aquí.. con esto… Si supiéramos la de dolores de espalda y de piernas que nos ahorraríamos si hicieramos siempre esto… Si estiráramos estos músuclos. Es una sensación super agradable. Me encanta estirar con tiempo, estirar de verdad, no mantener 5 segundos y cambiar. Pero nunca lo hacemos, nunca tenemos tiempo ni ganas. es realmente bueno que en una clase te den la oportunidad de hacerlo. Aquí realmente empieza mi “momento fisio”, aquí es donde puedo empezar a destacar entre mis compañeros. Aquí llega el momento de empezar a corregir más las posturas. De dar opciones, motivos…

Después llega otro de los picos de la clase. El trabajo del core. Del centro. Empezamos con un trabajo de la parte anterior, de abdominales. Generalmente ejercicios de Pilates, que para esto del centro es el rey. Son ejercicios bastante duros. QUe vuelven a hacer sudar la camiseta, en los que hasta el que tiene más “cuadraditos” en la barriga sufre y vé cómo su estatus puede caer si se rinde.. aunque no puede soportarlos. Esto lo se no por las clases de Body Balance, como he dicho los cachitas las consideran “flojas” Pero sí en las clases de abdomen, o ejercicios en las tablas… No los aguantan. Es divertido verlo. Además, aquí vuelvo a ser fisio, pero esta vez fisio-sargento. Pendiente de todo, pero no permitiendo que se rindan por duro que sea.

Después de la anterior, viene el de la parte posterior. Espalda, glúteos… centro también. En este me gusta sobre todo como nunca hacen esos ejercicios tan terribles para las lumbares que no entiendo por qué todo el mundo manda, muchos de mis compañeros ponene ne las tablas, o en las clases y no entiendo por qué, ni ellos me lo saben explicar, simplemente, dicen, que es la única forma de trabajar esa zona ¡¡¡Mentira!!! Me gusta como en el Balance nos dan mil opciones por si andas falto de imaginación. O incluso modifican esos ejercicios rompe-espaldas para que dejen de ser rompe-espaldas y poder trabajar en condiciones y de forma segura. Uno de los momentos fisio de nuevo. Es importante, y como me gusta tanto la selección de ejercicios seguros que hacen, puedo contar por qué estos si y no aquéllos. Pero es muy importante corregir posturas aquí, porque a pesar de ser buenos, mal hechos, pueden ser igual de malos que los otros.

Después empieza la fase de bajada. Lo bueno. Hemos trabajado el centro, toca estirarlo, toca movilizar la columna, darla elasticidad, dejar que rote estirándose. Torsiones. Mmmmm, solo de recordar la sensación. Ahora cuando termine me vuelvo a poner a estirar. Otro gran momento fisio. Aquí es importante que a la hora de rotar y de estirar, tu columna esté en una buena posición, sino no haces nada, o te hace más mal que bien. Además, como son ejercicios que llevo muchos años mandando, me sale sola la explicación. Es muy agradable sentir como estira… incluso si cruje un poquito (de buenas, por tracción muscular, no por bestialidades). Es increíble lo que libera este track.

Y para terminar estiramos, principalmente cadena posterior en este caso. Pero estiramientos de verdad, no de 8 segundos, sino de 2 minutos en cada posición, dejando sentir cómo el músculo cede, cómo se estira… Como puedes vencer la resistencia inicial con la respiración, sin forzar y ver como “por arte de magia” “eres más flexible” cuando terminas. A pesar que soy una tabla, y que puede quedar fatal que el profesor sea incapaz no de tocarse las puntas de los pies, sino los tobillos. Es un momento que disfruto porque me encanta la sensación de estirar. Y me alegra tener tiempo para hacerlo. No sentir que podría haber aprovechado 5 minutos más en la cinta, por ejemplo.

Y de aquí ya… Mi parte favorita. La parte en la que, según me han dicho, es en la que más destaco del resto. En la meditación. Realmente me gusta. Llevo muchos años guiando meditaciones, relajaciones… Uno de los trabajos que tuve que hacer en la carrera, y quizá en el que más me impliqué era sobre esto: la relajación. Tengo muchos libros de relajación y meditación. Me gusta esta parte. Me encanta guiarlas. No me quedo callada, sin saber que decir, repitiendo lo mismo 50 veces. Para cada clase tengo una “meditación” diferente. A veces uso principios de Reiki, otras color-terapia, otras hablo de cosas simples, otras hgo una meditación por dentro, otras la hago fuera evocando sitios… Siempre diferentes. Siempre mágicas.
Cuando termino, no hay clase que no se me acerquen a decirme que les ha encantado lo que he dicho en la meditación. Me dicen que se me nota que me gusta.

Y es que, por lo que comento con mis compañeros, para ellos es la parte que más les asusta, no saben que decir… no saben cuánto hablar, no saben cuando callarse… y les pone tensos, y eso lo trasmiten. Yo he estado en clases de mis compañeros, y se lo noto. Muchas veces, el fallo es que hacen que el alumno desconecte tantísimo, que pase de ellos, que en vez de relajarse, se ponga a pensar en lo que tine que hacer, o en sus problemas, y es precisamente eso lo que queremos evitar. En mis clases consiguen relajarse de verdad. No es porque sea creída, pero tengo mucha práctica en esto, y se me nota. Se me nota que disfruto esa parte y que estoy completamente tranquila, y relajada, y eso es lo qeu transmito, no nervios o inseguridad. Lleva su tiempo, pero para mí, los secretos “mejor guardados” de mis clases son las meditaciones, paso todo lo demás, pero las meditaciones.. Creo que es algo que debe escribir cada uno, escribir o decir cada uno, no puedes contar la de los demás.
Es la parte más “mística” de la clase, y la parte que más va conmigo.

Y éso es el Body Balance. Armonía, equilibrio, flexibilidad… Eso decían los anuncios de promoción en el gym. Eso es.

Es una clase que todos deberíamos hacer una o dos veces por semana. Es genial, de verdad que lo es. Amo el combat, adoro el Pump… pero el Balance… es una joya. Ese diamante en bruto que deberíamos trabajar y pulir para que tenga su verdadero valor.

En cuanto a lo que haya avanzado como instructora en un año… Bueno… En el curso me recuerdan como la de “Los equilibrios bonitos”. No es que necesite una cura de humildad, pero fuera por lo que fuera, cada vez qeu salía a dar un track me aplaudían y se quedaban con la boca abierta. El trainer no tuvo ni una pega rebuscada que ponerme. No era capaz. Sólo pudo decirme “Estoy deseando ver tu vídeo… Pero no sólo de Balance, también de Pump y Combat. Por favor avísame. Vales mucho”. Y eso que soy una tabla.
Siempre se puede mejorar, claro está. Empecé a dar clases mucho después. Pero siempre le he echado “tablas”, compensaba mi falta de elasticidad con mis conocimientos y mi talento para transmitir.
Una vez ganada la seguridad… Es que me lo puedo inventar como la primera clase que di la nueva coreo, y parecer que los que se equivocan son los que la hacen bien… XDXDXD.
Ahora me siento más tranquila. No sólo en Balance, sino en el resto, ya dije que cuando tienes tablas dando clases , lo aprovechas en todo lo que se te ponga por delante. La técnica siempre se puede mejorar, siempre se va mejorando con la práctica.
Y si disfrutas con lo que haces… no se puede pedir más.
He dado menos clases de Balance que de otras cosas, pero… creo que es la que mejor puedo dar.

Me encanta transformarme en cada clase. Me encanta ser fuerte y enérgica en el Pump “levantando el mundo” , ser toda una guerrera, loca, llena de energía y de fuerza en el Combat dando golpes para romper paredes, y después ser calmada y tranquila en el Balance como si no hubiera más que armonía en el mundo. Me encanta hacer esas transformaciones. Adoro como puedo cambiar de una clase a otra. Y eso es algo que exploto también.

Lo que no me gusta, no soporto, además que es malísimo, es cuando tengo que dar el Balance el miércoles… y según salgo de mi “momento zen” relajadísima a menos veinte pulsaciones, meterme en un combat de golpe. Me dan unos palos enormes. Lo bueno que hay en hortaleza, es que si hay algo después de un Balance, hay un cuarto de hora para volver a activarse. No se puede empezar de golpe, y menos algo tan fuerte como un combat.

En fin, que soy una enamorada de los programas de Les Mills, soy incurable. Todos me enamoran. Mi “favorito” puede ser el Combat, pero es real a medias. Porque el Pump, o el Balance también son mis favoritos. Todos lo son. Eso sí, quizá me gusta más el combat por cómo tengo que ser en el Combat, hay que ser un Pura Sangre, eso se puede llevar siempre. Pero en la calma del Body Balance no se puede llevar siempre, está bien una o dos veces, tres… Pero más… empiezas a parecer un fumao. Jajaja. El programa que más repito en la semana es el Combat, no me canso, puedo hacerlo todos los días sin pensar “ya me ha pasado”. Con lo borrica que soy en pump si que puedo pensar que me paso si llevo más de tres, con lo tranquilo del Balance más de tres me agilipollan, pero el Combat si puedo más. Y siempre si tengo que elegir hacer sólo una, será combat. Tengo alma Warrior. Pero siempre tengo remordimientos, porque los demás los adoro. YOU CHANGED THE WORLD, YOU CHANGED MY WORLD. ON TRIBE. WE WILL SURVIVE.

Así que… Agradezco muchísimo que se me diera la oportunidad de formarme en Balance, que ha sido el mejor complemento para mi carrera desde que la terminé, ni el PutoPilates ni nada me ha hecho tanto como fisio. Unos de los momentos mejor empleados.
Y la oportunidad de dar clases, y dar todo lo que sé en forma de clase… Es genial también.

Es una clase mágica, y en cuanto al Balance, mi sueño no es como en Combat o Pump dar Master Class y tal… Sino poder hacerlo en la playa. Poder dar una clase en la playa. Aunque sea improvisada. Allí dan clases de Yoga y de Tai Chi. A ver si hablo un día con el profe este verano, y les ofrezco hacer la clase de Balance un día. Porque solo de imaginar esa clase, esa esfera en un sitio tan mágico como es la playa… Este verano me quedé con ganas, porque aunque llevaba la música en los cascos, no me sabía la coreo como para poder hacerla. Pero para este sí. Esta semana Santa, o cuando vuelva, no me voy a volver sin haber hecho un Balance en la playa. Sola o con mis amigos, pero hacerlo. Y si ya es de noche o con la puesta de sol… Puffff. Ya tengo plan para todas las puestas de sol en la playa. Esos momentos de “¿qué hacemos?” Se acabaron.

¡¡¡¡Qué ganas!!!!!


La pose de la montaña extendida… En el curso

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