Alucina Vecina

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FELICIDADES LUCI. Mi niña ya es mamá.


Joder. Impresiona.
Mi niña, mi Luci… nos hemos criado juntas… Y acaba de dar a luz a su primer hijo.
Puff. Es que no me lo termino de creer. Vuelvo a ser tía. Ya solo me falta que de a luz mi cuñada para ser tía de todas las formas: de sangre (hijos de mis hermanas), “adoptiva” (el hijo de mi amigüita con la que me he criado “hija adoptiva” de mi madre, y yo “hija adoptiva” de la suya), y política (hio de cuñadas).

Pasó un parto duro… un montón de horas y al final como el crío venía de cara la tuvieron que hacer la cesárea. Pero al final bien. Ella bien (cansada) y el crío bien. Los abuelos no paraban de llorar de la emoción y no querían soltar al crío.

Estoy deseando ir a conocerle, y a ver a mi niña. A ver si me da tiempo a ir mañana (hoy iba a ir con mi madre, pero no pudimos porque tenían que venir a hacerle análisis a casa a mi padre).

La última vez que la vi fue cuando me dio la noticia, en verano . Y la ví pletórica, feliz. No puedo imaginarme cómo estará ahora. Porque ella siempre decía que se iba a casar joven, y a tener hijos pronto y joven. Y mira… ya tiene el primero. Y yo el otro día grité sólo de mirar al espejo y verme con un globo en la barriga.

Además, seguro que el niño es guapo. Ella para mí es la tía más guapa y perfecta que puede existir, y él es bastante guapete y adorable. El crío ha “elegido” bien a sus padres.

La chica que me salvó la vida (literalmente cuando me atropelló el coche y figuradamente por tenerla a mi lado como amiga) con un hijo.
La niña con la que jugaba de pequeña, con la que hacíamos mil cosas, con la que me pasaba horas tumbadas en la cama sin saber que hacer preguntándonos “ ¿ju?” porque “¿a qué jugamos?” era demasiado largo… Con la que hacía programas de radio , experimentos culinarios… y tantas tantas cosas.

Además. Algo que me encanta de mi amistad con ella es algo que ambas sabemos. Nos vemos una vez al año, si llega, y no hablamos nunca, ni nos escribimos ni nada… Pero seguimos adorándonos como si nos viéramos todos los días y habláramos todos los días. Sigue siendo una hermana para mí. La adoro. Y ella me adora. Eso es quiza la magia de las amistades verdaderas.

Me alegro por ella. Merece ser feliz.
FELICIDADES PEQUEÑA.


Los padres felices y primerizos en verano.

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