Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

¡¡¡Pero qué pesados que son!!!


Hoy ha sido un día de esos en los que estás bien, pero te están todo el día “¿estas bien? ¿Seguro que no te pasa nada?” Que al final termina tocando los cojones y acabas de mala hostia por tanta pesadez.
Porque además no sólo una persona, sino varias personas tocando los cojones.

Pero el colmo de la pesadez y del tocamiento de cojones viene cuando te llaman tus padres a ver si estas bien porque llegas 10 minutos más tarde de lo que sueles llegar. ¡¡¡Joder!!! Y se monta la bronca del quince, porque como ya te han tocado los cojones durante toda la tarde llegas ya mosqueado… Y que te llamen por eso… Cuando la situación familiar puede ser que estan en el hospital… Te dan el susto mientras conduces porque llegas 10 minutos tarde. Joder, que con aparcar un poco más lejos o pillar dos semáforos en rojo ya te esten llamando preocupados…

Y que nisiquiera entiendan que protestes por eso… Ahora mismo tengo un mal karma enorme. Incitado. Porque estaba bien, pero me han ido tocando la moral y cabreando poco a poco con tanta pregunta, y tanto control.

Dicen que debería agradecer que se preocupen… que se preocupen si, pero agonías no. Que si salgo y me despido de mis compañeros, o aparco más lejos o pille semáforos en rojo no tenga que llamar para avisar que llego 10 minutos más tarde. Si tardo 2 horas, vale, preocupate, pero 10 minutos no. O media hora. No. No es vida ni pa ellos por preocuparse, ni pa mi por tener que estresarme si llego 10 putos minutos tarde. Que tengo 24 años por dios. Que estoy saliendo de trabajar. Si quisiera irme a cenar con mis compañeros, o pasar a comprarme algo de cena debería poder hacerlo tranquilamente sin que me espere una bronca en casa por tardar 10 minutos.

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