Alucina Vecina

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Etapas al salir por Lepe


Realmente esto podría hacerlo también de las etapas al salir por Madrid, pero es que mientras estuve allí me dio tiempo a pensar bastante en ello. (Quien dice “pensar bastante” dice que se me ocurrió durante un paseo y punto. )

Pero quizá allí han sido etapas más marcadas. Como sólo estaba allí en verano, pues se notaban más los cambios.
Han sido cuatro etapas diferentes y marcadas.

* De pequeña, no salía nada, me pasaba el día con mis padres y hermanas. No jugaba con nadie, bueno eso es mentira. En la playa nos poníamos con los Gochone’s family y sus hijos tupis. El único más decente era el mayor, pero la madre le odiaba, porque al parecer era de otra madre… Nunca me enteré, y era el único más normalito… Porque el del medio, Pablito.. ¡¡¡¡Pero qué empane de niño!!!! Y el pequeño era un niño mimadísiisisisisisisisisisisimo y odioso y eso que aún era pequeña… Durante un tiempo se empeñaron en que Pablito era mi novio… Y a mí me daba asco ese niño.
También jugaba con las hijas del del bar de abajo. Isa y Roci. Está mal que lo diga, pero eran también un poco tupis. Pero me lo pasaba bien con ellas jugando a los pin y pon, o al voley en el “superpatio” de 4 metros cuadrados (dudo que llegue).

* Un poco más adelante, empecé a ir con mi prima Sara. A veces me llevaba mi padre a su casa de Urbasur y estaba la tarde con ella y con sus amigos de la urba. Jugando al futbol en el campo de arriba, o en la pisci de alguien…
Y en las fiestas de la Bella, me bajaba con mi tía a la caseta, y me iba con mi prima, y con su otra prima María y con una Bella, una Bella Mari y una Mari Bella. Nunca las diferencié la verdad.
Éramos esas niñas que se ponían a bailar delante de la orquesta cuando llegaban… y cuando se iba la orquesta aún segíamos ahí bailando. Sólo lo deábamos el rato que íbamos a montarnos a los cacharritos.

* Cuando mi prima empezó con Juan, me presentó a sus amigos, y conecté genial con Javi. Mi “hermanito” . Durante unos años podría decirse que sólo salía con él. Si él quedaba con el resto del grupo, yo también. Era como su sombra más o menos (por no decir su grano en el culo).

* Y después (aún sigo sin saber por qué) eso cambió. Y después ha llegado la etapa actual. En la que salgo con mi chico, o me voy sola a la playa… O quedo con el resto de amigos que conozco desde hace un porrón de años pero que nunca he quedado con ellos sin Javi. Al principio me costaba más, ahora me he ido dando cuenta que me he perdido demasiadas cosas, aunque sigue dándome “vergüenza” llamarles y acoplarme a ellos. (Ya contaré más, pero me siento incómoda en grupos grandes, y yo necesito tener
algún “apoyo” dentro del grupo. Un as, que sepa que tengo a alguien que va a estar un poco pendiente que no me meta en mis mundos de autismo. )

En todas las etapas lo he pasado bien, y en todas me ha faltado algo. Cada etapa era perfecta en su momento. Y cada etapa tenía fallos en su momento.

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