Alucina Vecina

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Compañerismo. ¿Eso qué es?


Este mes mi jefe está por las mañanas, con “mi compi favorito” y ahora en las horas intensas estoy sola con “el pack” y con mi compi favorita” (la única chica, pero es de las que mejor me cae, junto con el que está ahora por las mañanas). Y menos mal que está ella, porque sino…

Es gracioso ver cómo cambian algunas personas cuando “las vigilan” y cuando no. Cómo se comportan con el jefe delante, y cómo se comportan si no está. Cómo pierden el respeto.

Vale que a estas alturas estamos todos hasta las pelotas, estamos en un plan perro insoportable, todos, es normal, el calor, el cansancio de todo el año, las ganas de las vacaciones… Yo la primera. Ya no me apetece dar clases a los nenes.
Vale que si no está el jefe la cosa se relaja aún más. Pero creo que hay unos límites. Y el hecho de ser buen compañero es indiferente a que esté o no el jefe. No me cuadra eso de “está el jefe, soy buen compañero” “No está el jefe soy un puto capullo”.

No me sorprende del todo, porque esto ya había pasado antes, pero es que cada vez es más cantoso.

Son pequeños detalles, que me joden. Me joden porque yo debo ser gilipollas o algo así. Soy totalmente consciente que de lo “buena gente” que soy, a veces soy tonta. Lo se. Pero es que igual que lo doy, espero recibir algo más o menos. Si hago un favor, no lo hago porque ese favor vuelva, pero si se tenga en cuenta a la hora de portarse como un capullo. A la hora de abrir un poco los ojos y ver lo que hay.
Si no te gusta o no quieres, no vengas, pero no toques la moral.

Es en algo que para mí llevo razón, pero tal como creo que la llevo, comprendo el otro punto de vista y pueda no llevarla del todo. Eso depende del cristal con el que se mire, y los parámetros que use cada uno. Por ese motivo no voy a hablar con el jefe, porque salvo por ver que no puedo confiar ni hacer favores, ni me va ni me viene, no me afecta. Me mosquea, pero me mosquea en mis principios personales, no me afecta laboralmente.
Y ya ha pasado antes en situaciones parecidas.

Echo de menos a mi compi favorito (y esos favores que nos hacemos… Uy, eso suena mal, me refiero esos favores laborales… Creo que no lo arregla. Me refiero a que es buen compañero, es de los de “Hoy por ti, mañana por mi”). Echo de menos a mi jefe (que ya he dicho muchas veces que es también mi amigo). Menos mal que está la chica. Me alegro cuando pasan las horas y viene el otro compi, que no es que nos desatemos hablando pero por lo menos es también buen compañero en esas cosas. Estén o no estén delante.

Detalles, detalles, detalles.
Principios, principios, principios.

No confiaré en nadie y no haré favores, y mucho menos esperaré que tenga un buen detalle.
No confiaré en nadie y no haré favores, y mucho menos esperaré que tenga un buen detalle.
No confiaré en nadie y no haré favores, y mucho menos esperaré que tenga un buen detalle.
No confiaré en nadie y no haré favores, y mucho menos esperaré que tenga un buen detalle.
No confiaré en nadie y no haré favores, y mucho menos esperaré que tenga un buen detalle…l

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