Alucina Vecina

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Como toda una lepera 16-I-10


Llevo un par de días como toda una lepera. Ayer ya lo escribí, me iba parando por la calle para saludar y me costó 4 horas subir la misma calle por la que siempre me he quejado que mis amigos tardaban 2 horas. Lo superé a lo grande. El doble, aunque no debería contar… porque realmente estuve dentro de un sitio, pero fue porque me encontré con alguien allí. Y técnicamente no era la misma calle.

Y hoy ha seguido la línea de lepera… y otra linea más genial: con mis amigos que son impresionantes. Impresionantemente impresionante. Son la hostia. Me he perdido muchas cosas, y me pierdo muchas cosas por no estar aquí todo el año. No sé cómo he sido tan gilipollas tanto tiempo de venir y no verles más porque uno de ellos no salía.

Me he levantado otra vez sin ganas. Anoche quería levantarme para darme una vuelta por el mercadillo, pero… no he podido. No he sido capaz aunque lo he intentado. Pero es que me era totalmente imposible moverme de la cama. Hasta que me he levantado con la idea de ir a comer… o no, ni me apetecía, de ir al Mercadona para comprar algo que acompañara las “almóndigas” de choco. Y después de comer, me he vuelto a tumbar en la cama en plan “me tengo que levantar para ir a la playa”. Después de 20 minutos así, me ha llamado Pako que venía a por el portátil y que si tenía algo que hacer… Cuando ha llegado seguía con el “me tengo que levantar” pero él si que ha conseguido que me levante.

Hemos pasado un buen rato hablando, buen de que estaba bien, y buen de mucho. Ha sido una conversación intensa. Aunque en algunos momentos hablaba más de mí que de lo que se suponía que estaba hablando. Es una conversación que a mí me ha gustado, pero no tengo del todo claro cómo lo ha interpretado él. Porque cuando me pongo a hablar a veces sólo me entiendo yo, y si lo que digo no se entiende bien… Aunque confío en que me conoce lo suficiente como para saber lo que digo. Aunque lo último que hemos hablado… casi me pongo a llorar, se supone que estabamos hablando de algo que le pasó con otro del grupo, que a mi no me afecta y no me he puesto a llorar como una niña… por poco poquísimo. Aunque se notaba de lejos que no estaba hablando de ellos.

Y lo mejor que podía hacer en ese momento después de esa conversación… y no solo lo mejor, sino lo único, era ir a la playa. (Eso sin tener en cuenta que es la última tarde aquí, ya que aunque es lo que me apetece, [mentira, lo que me apetece es no irme a Madrid] apurar al máximo, pero no está el tiempo como para apurar con la carretera). Aunque se ha hecho de noche. Y si he salido de casa de noche, he llegado de noche. Pero… como siempre, la playa es mágica.

He dado el paseíto en bici (me han chascado las rodillas de tirarme de la bici… pero no me duelen mucho ahora). Y según ibamontando me he acordado que tenía que llamar a Juan Méndez, y ha sido él quien me ha llamado, que había quedado con el Chorrinca para ir a ver al Verano cantar las chirigotas. Me he acoplado enseguida, porque me apetecía mogollón. Cosas de esas no se ven en Madrid, y tiene que estar chulo. Así que si que me he apuntado.

Para cenar el linos seguia cerrado, así que he ido a por unos chocos fritos… Mmmmm. Y como había prometido a Alberto que me iba a pasar a verle por el zampuzo… cumplir he cumplido, pero asegurandome que no me liara. He ido con la ropa de haber ido a la playa y con la bici, con la bici en el coche y aparcando en la puerta de un garaje. Así que sólo he pasado a saludar, y a irme, no me he dejado liar, aunque él lo ha intentado, pero además estaba a rebentar el sitio. Así que he hecho otra de lepera: ir a un sitio a ver si me encuentro con alguien.

Y en lo de las chirigotas, me he encontrado con el primo Antonio, que cantaban él, y también el hijo (no se cómo referirme a ellos, porque… a los que llamo primos no son primos, bueno, en realidad a todos los llamo primos, pero llamar primo Antonio y primo también a su hijo. Uno tiene que ser tío, o el otro sobrino…) Asi que sigo en mi línea de lepera, ir a los sitios conocer a la gente…

Al final he visto las tres primeras comparsas y en el descanso he salido a tomar el aire, y me he puesto a hablar con Chorrinca, como hacía muchos años que no. Ha empezado con un “¿Quién te ha dado permiso para contar las cosas en el alucinavecina??” y nos hemos puesto a comentar la jugada… Cosas que nunca habíamos hablado. Y mola. Y después ha salido otro tema muy interesante, y la verdad es que ha sido esclarecedor. Es un tema que he hablado mucho con mucha gente, pero él me ha dado la respuesta. Lo cual agradezco.

Hablando con él me he dado cuenta de lo mucho que me he perdido, lo mucho que les quiero a todos, es que son todos geniales… Y lo que me quieren ellos a mí. Esta semana ha sido impresionante en ese sentido, siempre me echan la bronca cuando vengo y no les llamo. Pero es que soy una puta perra, tienen toda la razón.

El Verano ha dicho que podría hacer un monólogo sobre mí y se descojonaban. Le he retado a que lo haga, dice que no, pero… seguiré con ello, a ver si lo escribe y lo puedo publicar, porque es un salao, lepero con unas salidas de la hostia… y la verdad es que he dado motivos como para escribirlo. XDXD.

Mientras hablaba con el Chorri, han cantado mi primo y mi ¿tío? o “y mi sobrino”. Les he oído pero no les he visto, aunque me ha dicho la “tía”? que lo ponían en internet. Y yo que he dicho a mi waringa de prima Mara que ya la valía no quedarse a ver su padre y su hermano, y yo tenía muchísimas ganas de escucharles por fin. Pero era una conversación interesante. No me arrepiento, pero he visto todas menos la suya.

Y después ha cantado el Verano, un puntazo. Lo he grabado todo, pero no lo voy a publicar, eso no es mío, y no sé si se puede publicar… así que nada. Pero genial. Las de mis primos me han dicho que han sido geniales también.

Y a casa, un paseo otra vez, no he querido que me acerquen, y me he puesto a hacer la maleta. Conclusion son las seis de la ma;ana y aun no me he acostado. Y yo queria acostarme pronto para dormir para el viaje, y antes poder ir a la playa. Genial.

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