Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Aire en la cara.


Hoy me ha hecho gracia. El gato se pasa un montón de horas mirando por la ventana a la calle, esperando a que le abra la ventana y ayer cuando volvi al coche a por una cosa, decidí cogerle en brazos y llevarle… a que le diera el aire, simplemente con darle el aire en la carita ya se tranquilizó…
le pasa como a mi. A veces simplemente con el aire en la cara… nos llenamos. O viendo el horizonte.
Aqui hay que conformarse muchas veces con abrir la ventana. Es bastante guay sentir el aire fresco aclarando las ideas.
En el fondo soy como un gato. No necesito cosas complicadas, solo abrir la ventana y que me de el aire.

Escriba un comentario