Alucina Vecina

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Vacaciones con Prue I (recogida, sin coche y Portu)


Voy a empezar a tirar de las cosas que tengo escritas desde hace mucho y aún no he sido capaz de publicar. Y como estoy en un momento en el que me apetece recordar cosas chulas… y… las vacaciones son algo muy chuli y algo que apetece recordar, que aunque acabe de volver de unos días allí… tengo pendiente contar aún las de verano cuando estuve con mi amigúita Prue. Así que aprovecho y pongo la primera parte, ella estuvo del 29 de agosto hasta el 4 de septiembre, que nos volvimos juntas.

El domingo tempranito tempranito salió de casa, y el lunes por la noche llegaba mi amiga Prue a Huelva. Tenía que ir a buscarla. He de decir que siempre que voy a la estación de Huelva me pierdo un rato, pero es que lo que me pasó esta vez estuvo un poco más allá.
Lo primero que me pasó fue al salir de casa. Llegaba de la playa y de hacer un par de recados. Me duché rápido para salir. Cuando llegué al portal, me quedé con el manillar de la puerta en la mano, y unos vecinos delante. En mi defensa diré que estaba pegado con celo, asi que hice el mismo apaño y salí. Pasé por el parquecito y me subí en el coche, me puse el cinturón… “qué sensación más rara…”. Me miro… y… ¡¡¡Había salido en sujetador!!! ¡¡Con la prisa se me había olvidado ponerme la camiseta!! Así me habían mirado raro los vecinos, no sólo por el manillar. Jajaja. Así que subí corriendo a ponérmela. Porque si llegaba a la primera, llegaba bien, a nada que me perdiera llegaba tarde ya. Pero.. “hoy voy a llegar a la primera”.

Cuando alguien piensa eso, pasa todo lo contrario. No sólo me perdí, me perdí más que nunca. Ví partes de Huelva que no había visto nunca. Normalmente me equivoco un poco, pero es que esta vez di la vuelta a huelva entera… la probre Marta esperandome en la estación… que se juntó con el tren de Sevilla que llegaba una hora después. (Bueno, ella se montó en otro coche pensando que era yo, y cuando vio que no era yo, que era un hombre mirandola raro… XDXD).
Pero llegué.
Yo siempre me pierdo para ir, pero siempre salgo a la primera. Esta vez no. Me perdí para salir de Huelva. Llegamos tarde a Lepe, así que pasamos primero por el burguer “la zona” (¿¿he dicho alguna vez lo que me encantan los burguers que hay alli?? Porque son hamburguesas o montaditos… pero de verdad. Es hamburguesa de carne de filete ruso, con pan pan, con lechuga… yo me los como de atun a la plancha o de chocos. De comida de verdad. Me encantan. ¿por qué no hay cosas de esas en Madrid???) y nos lo llevamos a casa, dejamos las cosas, cenamos y nos fuimos a la playa a tomar un helado de la Fragola. Prue llevaba menos de una hora en Lepe y ya la encantaron dos cosas: la cena y el helado de la Fragola. Se quedó alucinada. Dimos un paseo por la avenida castilla mientras lo comíamos y nos asomamos a la playa para volver. Pasamos por el terrón (el puerto) y ella vio un barco que la gustó, que casualmente es el que se querían comprar… y a la vuelta pasamos también por la ermita, y por la plaza de Lepe a que la viera de noche con el jazmín.

La mañana siguiente tuve que dejar el coche otra vez en el taller, pero no nos íbamos a quedar en casa, así que cuando volví, nos acercamos andando a la parada del bus para ir a la playa, que además tocaba mercadillo. Ya aprovecharíamos a comer en el Rodri. Cogimos el bus bien (porque a la que había dejado el coche en el taller había pasado a mirar los horarios, que la otra vez fui completamente incapaz de saber los horarios) Y alucinamos al ver que el taxi “pirata” (no tan pirata, porque tiene cartel del ayuntamiento y están en la estación de autobuses) cuesta menos que el autobús (5 céntimos menos).
Era un minibús y había un gitano que nos dio el viaje comentando con el de atrás todo a voces, menos mal que era un viaje corto. Según llegamos fuimos al mercadillo dando un paseo. Compré unos tangas, unos calzoncillos y un par de bikinis de 2 euros. Salimos del mercadillo y pasamos por el mercadona y al baño por un asunto de urgencia XDXD (el tercer “merca” porque no lo he puesto antes, pero antes de ir a por el bus, pasamos por el mercao a comprar unas gambas para cenarlas a la plancha y ya aproveché para comprar una raya y unas mojarritas para mi padre) Ahí nos asomamos a la terraza y al ver el mar y la playa… grande, alucinó… y bajamos a mojarnos por lo menos los pies mientras andábamos hacia el Rodri (porque en lo que tardábamos en llegar… era hora de comer) compramos una botella de agua y fuimos paseando por la playa, aunque por la zona de gente y con la marea alta… no era el mejor momento. Yo me dí un baño antes de irnos a comer. Y fuimos a comer.
Una vez más la encantó. Ella pidió jamón. Jajaja, y el menú con pan bebida y postre por 6.5 € y ver que eran dos platos, llenos y de comida de verdad… No es común. Jajaja. Mi tierra mola.
Después del postre fuimos a la playa. La marea estaba altísima. Y nos tuvimos que ir hasta las dunas para poder tumbarnos. De camino, nos encontramos con un cabo, bueno y entero, que se le escaparía a algún barco con el mal tiempo que había hecho. Un alegrón para Marta porque se lo ahorra que se tenía que comprar uno.
Fue el único día que pudimos estar en la playa medio bien. Así que menos mal que cogimos el bus para ir. Como el último bus salía muy pronto, decidimos quedarnos más y volvernos en taxi. Así que nos dimos otro pedazo de paseo para ir a por el taxi.
El taxista parecía egipcio… comiendo pipas mientras conducía, con las dos manos, el volante suelto… jajaja. Y nos tocó sentarnos adelante con él, y yo juraría que estaba intentando ligar con mi amiga. Jajajaja. Llegamos a Lepe y nos dimos otro paseo de la estación a casa.
Bajamos al portugues a por una de chocos, unas papas y una de adobo para cenar con las gambas a la plancha (bueno y también unas tartitas de nata de postreeeee). Ibamos a ir a dar una vuelta por el pueblo después a la heladería, por una horchata… pero… estábamos hartas de andar, así que nos quedamos en casa.

En teoría me devolvían el coche en el mismo día, pero . Al día siguiente nos levantamos para ir al bus, pero me llamaron que ya tenían el coche, así que fuimos a por el coche, como no lo tenían aún, fuimos a desayunar. Pero es que estaba lloviendo…A partir de ahí empezó el mal tiempo, malísimo. No hizo bueno ni un día más, lo más que conseguíamos era que dejara de llover un rato que estuviera sólo nublado o no hiciera un aire horrible. Así que aproveché para enseñarle varias playas y más sitios. Y sobre todo, mis sitios favoritos para cenar y más y más helados de la Fragola.

Uno de los días fuimos a Portugal. Yo pensaba que mi madre era pesada comprando, pero esta la podría empatar XDXD. Y eso que yo decía que en un ratito estábamos fuera, yo quería comprarle a mi hermana un pijama como el mío que la debía de su cumple… y Prue quería unas cositas para regalar, y unas toallas. Pero entre que no sabía el color del baño, y que no se decidía… acabamos comiendo allí. Aunque… no voy a negar que no comiera el mejor bacalhau dorahu en muchos años. ¡¡Madre mía!! Comimos unas coquinas y el bacalao dorao. Buenísimo, acabamos hasta las tetas de comida, pero… Además nos pusieron el quesito ese que ponen allí antes… El camarero se quedó alucinado de los “barquitos” en la salsa de las coquinas… y que casi le mordemos cuando intentó llevárselos. Debería estar acostumbrado que allí hay muchos españoles…

Después de la pechá a comer, nos fuimos a la playa de Montegordo. Pasó el de los “boulins de crem” queríamos probarlo, pero estábamos hasta arriba “para la próxima que pase”, pero como ya era septiembre, entre semana y medio nublado… no pasó más, así que tendrá que probarlos la próxima vez que vaya.

Pasamos a España y fuimos a dar un paseo por Isla Canela, paseamos por la esquina de España y me bañé otra vez (en Portu me había bañado, a pesar del mal tiempo)

y pasamos a Ayamonte un poco a enseñarla la plaza y un poco el centro de Ayamonte. Cenamos en Isla Cristina en el pescaíto frito. Unas gambitas, ella pidió jamón, yo raya en pimentón… el montadito de gambas… Otro festín, y por supuesto, otro pedazo de postre: el helado de la Fragola. Pasamos a ver los puestos, pero creo que estaban cerrados porque estaba lloviendo.

Otro día fuimos al pantano, sin saltar por las piedras porque ella no llevaba zapatillas y a pasear un poco por el monte, a ver si cogíamos unas zarzamoras (pero no había), al Portil a enseñarla el brazo de mar (que algún día caminaré… aunque mi hermana lo intentara y se quedaran a 5 kilómetros después de todo el día y acabar más roja que un cangrejo… lo haré, aunque me tenga que cruzar luego el río nadando y que me recojan en el portil).


La verdad es que la vista es preciosa. Bajamos a la playa, pero como no hacía buen tiempo, a la única que pudimos ir… no estaba muy bien. La idea era dar un paseo por los pinos de la playa, pero como estaba saliendo el sol, nos fuimos a la playa de isla cristina (la hice un tour de playas…), fuimos a la de la casita azul:

Salió un gran arco iris, aunque esta es la mejor foto que conseguimos sacar (poniendo las gafas polarizadas en la cámara) y ya se estaba borrando. Fuimos a esa para pasarnos después a ver a Pepe Luis y que viera a los gatitos y perritos, acariciarles un rato y viera a quién crió a mi Bis.
No recuerdo si ese día cenamos pizza o en el Linos, pero el helado en la Fragola cayó seguro. Creo que cenamos en el Linos y que ese día fue el que pasamos por la casa de mis primos y cogimos un par de sandías wenas wenas wenas.

  1. Vacaciones con Prue II (ligó :$, resumen y vuelta) | Alucina Vecina Dice,

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    [...] de la primera parte con esto termino de contar las vacaciones… allá por septiembre. Pero, como dice un amigo.. [...]

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