Alucina Vecina

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Cena con mis compañeros (octubre 2011)


El jueves pasado (el “jueves pasado” fue en octubre… por lo menos octubre de 2011… el 6… que lo tenía escrito pero sin publicar…el día de mi mayori zoeoada ) tenía una cena con mis compañeros de curro, supuestamente por mi cumpleaños. (sí, de ese que ha pasado más de un mes…). La verdad es que no tenía muchas ganas de ir, siempre que voy con ellos digo “no vuelvo, nunca más, a salir con ellos, es que no voy ni a la cafetería del gimnasio”. Pero siempre acabo volviendo. Además se suponía que celebraban mi cumple, tenía que ir.
Pero la verdad es que eran las 22.30 y aún no sabía ni cuándo ni dónde quedábamos. Y la verdad es que ya estaba en pijama y porque mi chico estaba jugando al fútbol, si llega a estar en casa, hasta habría cenado.
Pero un rato después me escriben y me dicen que tengo 10 minutos para llegar al centro. Al final voy en coche, aunque pensaba ir en metro, “porque hay parkin” y así tardo menos. Miré en internet cómo llegar y no estaba demasiado lejos. Y la verdad es que llegar llegué rápido, por poco me meto en calles en las que echan fotos, pero di la vuelta a tiempo. Justo ahí había un parkin. No me metí, así que quise dar la vuelta donde pudiera para meterme. Pero eso fue demasiado lejos, y como a mí me estresa mucho conducir por el centro, en el primer parkin que vi… metí el coche. Por poco me hago un raspón en el coche. Pero fui hábil.
Salí del parkin y me tiré andando más de una hora de reloj. Perdida por el centro de Madrid, por mi horrible orientación a lo Zoro, y que no conozco el centro. Menos mal que llevaba un callejero en el móvil (si, y gps, pero no se usarlo). Nadie sabía nada. Me tuve que meter por medio de Lavapiés, yo sola, por calles vacías, llenas de moros… un miedo que pasé… que yo pensaba que no llegaba viva. Mientras estos preguntando cómo coño me había perdido.
En el callejero del móvil cuando estás cerca, sale un círculo como que estás cerca, según andaba… me iba alejando de ese círculo. No había manera de andar hacia ese círculo. No podía preguntar a nadie porque o eran moros, o no había nadie, y si pillaba a alguien, no sabían dónde estaba. Y las calles no era capaz de saber si iba en la dirección que quería hasta que descubría que iba en contraria.
Llegué a la plaza de santa ana a las 00.30, lógicamente ya no podíamos cenar en ese sitio. Que habían reservado en un vegetariano. Mis niños… iban a cenar en un vegetariano por mi, cuando ellos son de los de “lo verde es pa las vacas”. Al final les vino bien que me perdiera y todo… jajajaja

Cuando les encontré, bueno, me encontraron, estaban tomando una caña en un bar por allí. Me regalaron unas guantillas de boxeo… como las que casi me compro unos días antes… y que llevaba tiempo para comprarme. :D :D:D:D:D.

Fuimos a un mexicano a cenar. Tomamos unos nachos y unas fajitas de queso, y luego ellos pidieron enchiladas de pollo, otros de ternera y yo otra de queso.
Estuvimos hablando de algunos niños. Me hizo gracia ver cómo los monitores hablamos de algunos de nuestros alumnos… y cómo comentamos las cosas. Y como nos chinchamos. XDXD. Entre yo, la zoro, Jorge el Peque+, Pepelu el Valerio…

Después fuimos entrando a alguno de los locales de la zona. Ahí, mientras les observaba me dí cuenta de varias cosas:
- que beben como esponjas. Entre las cañas mientras me esperaban, la sangria de la cena, el postre que era un coctel, el tequila del chupito, los chupitos que se iban tragando en cada sitio que entramos, las copas que se tomaron…
- La pasta que se gastan… y era jueves, eso lo sumas el viernes, el sábado… increíble. Y yo sufriendo por llegar a fin de mes con los gastos extras que me vienen y pensando en que si me perdía por la calle montera… XDXD
- Que son el típico grupo de tíos, que si yo fuera con amigas… no me querría cruzar con ellos. Pesaos como ellos solos… aunque por lo menos son de los pesaos, pero guapos, no son de los pesaos que no hay por dónde cogerlos. Pesados, vacilones… de los que se enganchan sin conocerte, de los que van a las rondas de reconocimiento en plan babosos asquerosos… el más normal es jorge. Los otros, sobre todo Pepelu y Jose me alucinaban, el morro que tienen, el cómo se ríen de todo el mundo, como van pico pala. El como zorrean con una tía más fea que un pie si les puede invitar a chupitos.
- Que no pinto nada con ellos, que no tengo nada que ver con ellos, que me parecen el grupo de tíos por el que me piraría de un sitio si los tengo cerca… pero a pesar de eso… les quiero un montón.
- Iba viendo como el alcohol va haciendo perder la conciencia, las cosas que dicen… O como pueden llevarles a casi pegarse por una memez. ¡qué malo es el alcohol!.
- No entiendo cómo la gente se divierte así, y menos mal que ya no se puede fumar dentro y por lo menos se puede respirar y no es tan horroroso como antes. Pero en un sitio en el que tienes que estar de pie, con la misma música, que bailar lo que se dice bailar no baila casi nadie. En el que no puedes hablar tranquilamente… sólo para beber.
Pasamos a dos sitios. Al primero que pasamos fue uno que estaban dos chicas vestidas de diablas en la puerta de relaciones. Para llamar la atención, si, y lo peor de todo es que aunque eran feas y no tenían tetas… lo conseguían y con estos, actuaban como si fueran tías buenísimas (aunque luego pregunté y me dijeron que no, que eran feas, pero daba igual). Entramos, y el sitio estaba medio vacío. La música era la del body pump, todas las canciones que pusieron habían salido en alguno… jajajaja. Después del chupito y de las copas que se zamparon, salimos y fuimos a uno con unos indios. Para empezar, no habían llegado a la barra y ya le habían arreado dos besos a una. Yo alucinaba. Ahí había dos chicas detrás. Una de ellas tenía buen cuerpo, pero era feísima. La otra no habia por donde cogerla. Se piraron que se dejaron los mojitos casi enteros, pero lo que más me alucinó es que ¡¡¡cogieron los mojitos que se habían dejado!!! Si que estaban casi enteros, pero… ¡¡se tomaron las copas que otros que no conocían habían dejado!! Con una tranquilidad… a mi casi se me saltan los ojos. Que si otra copa otro chupito y luego otro… que cerraron el sitio y seguían con la copa. Salimos y fuimos a entrar a otro sitio, pero no le molaron al puerta y al final no pasaron.
A todo esto, me di cuenta que Pepelu se hacía fotos con todo, coronitas, gafas horteras, y había una bici y quería una foto… al despegarla de la pared se rompió la pitón y casi se llevan la bici, menos mal que “no tenían donde meterla” y que alguno era razonable y dijo que no.
Asi que volvimos al sitio de las diablas… aquí casi se pega con uno… Madre mía. Qué malo es el alcohol. Yo me sentía… como si fuera su madre… o como si estuviera viendo una peli, o como si fuera la mascota… pero en el fondo me hacían gracia.
Después de eso decidí que ya había visto suficiente, así que decidí darme el paseo de vuelta al coche… esta vez preguntando cómo se iba. Hice el camino que había hecho en coche. Hasta el punto que yendo andando por dónde me dijeron… vi que había estado a unos 100 metros del sitio al que iba.
Para volver al coche di otro paseo que creo que tardé más… esta vez en línea recta. Más o menos. Acojonada pero no tanto, por lo menos esta era una calle ancha y grande. No callejones estrechos oscuros, vacíos, con moros y borrachos. Aquí por lo menos pasaban muchos coches, y había menos moros, borrachos más o menos. Ahora había más borrachos. Y cada vez que se acercaba alguien tenía que levantar las orejas como un gato. A la ida no había nadie que me dijera nada, pero a la vuelta me saludaron como si me conocieran… pero es que uno se me puso a contar su vida… preguntandome si sabía por dónde quedaba Atocha. Yo pensaba que tampoco llegaba viva. O sin pies. O ambas. Pero al final llegué. Viva. Al parkin del friki que había intentado algo como tirar una caña cuando salí.
Hacía tiempo que no tenía que conducir descalza por dolor. Pero pude respirar, porque estaba viva. Había andado sola por Madrid, de noche, entre borrachos, moros…
Salí del parkin y no sabía para dónde ir. Así que fui para donde no tenía que hacer pirula… y no se cómo, terminé en la ermita del santo. ¡Menos mal! Estaba a tomar por culo, pero sabía volver a casa desde ahí… por la M30… pero… la M30 estaba cortada, y no te ponen cartel fuera, sólo dentro… así que no se como… volví a aparecer enfrente del parkin. Casi dos horas después de haberme separado de éstos llegué a casa. Eran más de las 5.30 de la mañana, tenía clase a las 10.00 de la mañana y no había dónde aparcar. Que tiene cojones, que me tuviera que poner a dar vueltas a esas horas para aparcar a tomar por el culo.

La verdad es que los quiero. Tengo que reconocerlo, los quiero y mucho. Muchísimo. Este año ha sido el año del “sé lo que es para ti, pero aún así, eres capaz de hacerlo por mí”. Tengo que estar muy agradecida a mi gente. Se lo han currado de verdad.
Estos me iban a llevar a un vegetariano. Jajaja como la última vez me metieron en un sitio en el que sólo pude comer la lechuga… sin salsa, sin nada, sólo lechuga.
Se lo curraron. Los quiero. Vale que podían haber avisado con un poco más de tiempo para que hubiera llegado a tiempo, pero son hombres, tampoco se les puede pedir más. :P .

Lo mejor fue el día siguiente. Yo en el body pump que había dormido 3 horas y menos mal que era para echar un cable a sergio, que llegué tarde y me salté un par de tracks porque no podía… Subí a piscina y uno no había ido y el otro tenía una caraaaaaaaaaaa. Pero es que por la tarde otro llegó tarde porque estaba vomitando… el otro diciendo que no vuelve a beber… XDXD. Yo, que no bebí… y que fui la primera en irse (aunque llegué a la misma hora que ellos a casa) me ha costado tres días volver a ser persona… y eso que no bebo.

Pero me quedo sobre todo en que hayan podido pensar en mí para llegar a sacrificar su comida (porque esta vez ellos… a ver qué comían) para hacerme ese regalo a mí… eso es que les importo, eso es que me quieren. Y eso… llega al corazoncito. Hay momentos en la vida en los que necesitas más que otros ese tipo de demostraciones. Aunque siempre se agradecen, en otros… te vienen aún mejor, y yo soy de esas personas que lo necesitan y mucho.
Me han llegado estos chicos. Sobre todo los dos que se lo han currado. Ya les quería, pero ahora me han llegado al corazoncito y les quiero un poco más. :P

Aquí estamos todos los que estuvimos: yo (no es que sea el burro delante, es que soy la que está más a la izquierda), Carlos, Pepelu, Jose, Urra y Jorge.

y… la que más gracia me hace:

Con un extra… que además se daba un aire al chico que estaba haciendo las prácticas en ese momento en la piscina…

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