Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Las cosas están mal. Miedo.


Mi chico siempre me dice que nunca podré ser feliz, que siempre hay algo que me lo impedirá. Y.. no estoy del todo de acuerdo. Puedo serlo, pero al igual que Piper tengo miedo a serlo, porque siempre pasa algo.
Las cosas no pueden simplemente ir bien. No pueden simplemente ir. Es un palo tras otro, y si pensaba que el último palo era el definitivo para derrumbarme… en cuanto consiga levantarme llegará otro más gordo. No importa, siempre es igual, cuando las cosas parece que empiezan a estabilizarse o incluso a subir… algo pasa para que caiga.
No puedo tener una vida normal de una persona normal. No soy normal, mis circunstancias no son normales.

Quizá me tomo a pecho todo lo que me pasa, pero… es que todo es importante. Aún así siempre vamos teniendo suerte… hasta que se acabe.
Hay quien dice que es el destino de los fuerte, que se hacen a palos. Bien, soy fuerte, somos fuertes, ya lo hemos demostrado y ya nos hemos hecho… ¿no podemos tener un descanso de alegría?

La última tuve pánico… temblé. Nunca había tenido que dejar de dar una clase porque no me veía capaz. Hasta ese momento. Pensé que era el final. Poco a poco salió, sin explicar muy bien como, pero salió. Había mejorado. Conseguimos seguir adelante evitando lo que tanto miedo daba.
Pero ahora no. Ahora es si o si. Tanto si sale… como si no.. no es una buena temporada la que viene. Es estrés, es dolor, es miedo, es llanto. Lo que es sobre todo es PÁNICO a la intervención. Pánico a que no sea capaz de soportarlo. Pánico a lo que es de esperar. No es una decisión fácil. Quizá en parte nisiquiera haya que decidir. Pero… va a ser una temporada terrible. No es pesimismo. Ahora no. Es realidad. Me esperan, por lo menos unas horas de pura angustia. Y después de esas horas… o la tragedia… o la desesperación y el miedo… seguidos por el estrés y el sacrificio. Pero eso es mejor que la tragedia.
Luego están los daños colaterales. Ante esos si que puedo llegar a actuar. Puede que no sea fácil, pero… hay cosas por las que no estoy dispuesta a pasar. Y esos daños colaterales es una de ellas.

Tengo miedo, tengo ansiedad, estoy aterrorizada y tirando a hundida. Eso… no es la mejor recomendación para mis tripas… que en el momento en el que salga del “shock” y recupere la conciencia… me va a doler y mucho. Porque las sensaciones que tenía eran de que me estaba doliendo mucho… pero… una vez metido… no puedes pensar en otra cosa. No podía pensar en lo mucho que me dolían mis tripas…

Hace 4 semanas era yo quien estaba en la cama. Ojalá la relevancia fuera la misma. Aunque en mi caso no había otra opción que general, la cual es el problema… No lo sé. Ojalá pudiera volver a ser yo y que no fuera todo tan complicado. Pero no puedo evitar lo que ya ha pasado. Sólo me queda el miedo. Dentro. Profundo. Miedo al dolor emocional. Miedo a la pérdida. Miedo a la tragedia. Miedo. Mucho miedo. Dolor. Miedo.

Escriba un comentario