Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

No me pierdo una.. vale ya, ¿no?


Hace unos años cogí una enfermedad infantil: las paperas.

Pero es que este año llevo una buena progresión:
Primero enfermedad “infantil” (aunque realmente viene de todas las edades…), la apendicitis… que toca rajar…
Después enfermedad de “vieja”.. un espolón calcáneo (bueno, posible, mañana me iba a hacer las radiografias, espero poder salir a hacermelas… aunque ya me duele menos… así que puede que fuera solo una sobrecarga…)
Y ahora… una enfermedad de “adolescente”… una mononucleosis (o bueno… hoy ya creo que menos, creo que hoy me van a terminar de salir las placas y sea simplemente lo de siempre, porque las cosas que me cuentan de la mono no me gusta nada de nada… Creo que hoy ya tengo un poco de placa… a ver… a ver…

Bichitos malitos que estais en mi garganta, terminad de manifestaros para poder… ¡¡mataros y vengarme!!!

No me dolía así desde las paperas. No pensé que pudiera tirarme 40 minutos delante de un vaso lleno solamente un cuarto, con un sobre de medicina… temblando y mirándolo aterrada como si fuera lo más horrible del mundo… y llorar al tragarlo… con el pensamiento “los faquires se beben vasos con clavos, y eso por cojones tiene que doler más que el agua…”. Horrible el dolor. Ansiedad de pensar en tragar… la saliva la escupia en una palangana… por no tragar…

Dos días sin comer ni beber… ¿adelgazaré? Dime que si, que todo esto tenga algo positivo…

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