Alucina Vecina

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Archivo mes Noviembre, 2014

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SIEMPRE BIS

Nov-10-2014 By coyote

25 de septiembre…
Un año que mi chico más querido se fue a esperarme al otro lado del arco iris… Un año sin él… Entonces no sabía cómo iba a poder vivir sin él… y… aún sigo sin saberlo. Aún sigo llorándole y echándole de menos
Hace 365 noches estaba cagada de miedo por la llamada de mi madre que estaba muy mal… sabía que cuando fuera… sería la última vez que le viera… ya hoy le había visto muy mal..
Un año entero… y sigo pensando en él cada día. No he aprendido a vivir sin él. No lo he superado.. y no lo haré.
Mi perrito. MI chico guapo. Mi hermano durante mas de 15 años. Me lo dio todo de una forma incondicional. Me quiso como nadie más me podía querer. Y yo le adoraba a él. Le debo tantas cosas. Tantas veces me secó las lágrimas con besos. Tantas veces veló por mi cuando estaba mala. Tantas veces me hizo compañía. Tantas veces me escuchó. Tantas veces paseamos juntos. Tantas veces jugamos juntos. Tantas noches dormimos y pasamos en vela, estudiamos… Si él pudiera hablar… seguro que no diría nada de lo que le confié, cosas que sólo le contaba a él. él que me escuchaba y que me miraba siempre con un amor incondicional aunque lo que contara fuera de ser mala.
Lo escribía entonces y lo escribo ahora ¿¿cómo voy a vivir sin ti??
Recordar… cuando llegué a casa… y le vi al lado del pozo tirado… no se cómo había llegado allí… porque no se tenía ni de pie (el día anterior le vi al lado de la fuente más o menos igual pero no lo quise ver..) me dio terror que de verdad podía perderle… Pero cuando le ví ese 25S… lo supe. No podía hacer otra cosa más que esperar que volviera a abrir el veterinario… bajarle para no volver a subirle. Le metí dentro de casa en el sofá… y me tiré las 4 horas que faltaban llorando, sin aire… mis padres… vino Susana Dominguez Nieves a despedirse… no podía ser. No nos podíamos hacer a la idea que Bis no fuera a estar más. Él no podía luchar más… liberó todos sus fluidos sin darse cuenta. No tenía fuerzas. No podía luchar más. Sólo siento tardar tanto.. que sufriera tanto. Quería que llegaran las 17.30 para poder bajarle y que dejara de sufrir.. pero a la vez no podía soportar la idea de que esa hora llegara… no podía porque significaría no volver a estar con él. Siento que sufriera durante esa espera. Pero no pudo estar más rodeado de más amor. Al igual que lo estuvo durante sus más de 15 años. Desde que llegó a casa… tras la muerte de su hermano. Le tocó la lotería. Fue de lo mejor que me pudo pasar Llegar del cole y ver esa bolita negra… Eso es felicidad. Y día tras día.
Recuerdo antes de salir de casa… que le di una última vuelta por la casa… cuando le metí en el coche.. no se le sujetaba la cabeza… y cuando cogí una curva se le cayó… Le prometí que iba a dejar de sufrir pronto. Cuando aparqué. Llamé a la puerta… con él en brazos… Miguel me vio llorando a moco tendido con él ahí… Hizo un gesto con la cabeza… lo confirmé… No tuve que decir nada. Me hicieron pasar directamente. Se que la clínica estaba ya llena. Pero pasaron directamente. Entro Carol. Me abrazó… Lloró conmigo. Entro Paula. Hizo lo mismo. Me prometieron que sería rápido. Estábamos solas. Me preguntaron si quería salir… no podía. Tenía que estar con él hasta el final. Sóla con él. Intentaron pincharle… no encontraban la vena… estaba ya tan mal que no podían. Lo intentaron varias veces… me dijeron que si no podían lo harían directamente en el cuello.. si no pasaba natural antes… Al final se dejó pinchar. Comprendió que tenía que dejar de sufrir. Luchó. Pero ya estabamos juntos. Estaba con él. No quiso alargarme la agonía a mi tampoco. No cerró los ojos. Se quedó completamente quieto. Dejó de respirar.. ni convulsionó. Le di un último beso entre sus ojitos, en ese sitio que me gustaba tanto. en la base de su hocico.. ese lugar que estaba hecho para que le diera besos. Me abrazaron. Yo no sentía nada. Salí. directamente. Él se quedó allí. Sobre la camilla fría. No se cómo le pudieron bajar después. Ellos estaban también muy afectados. Yo no podía pensar, no podía hacer nada. Solo llorar y llorar y llorar. Me senté en el coche. Miré el asiento. Él ya no estaba y no estaría nunca más. Entonces le sentí. Le sentí salir del veterinario corriendo y saltando, feliz como hacía mucho que no estaba.. como cuando era joven.. vino. Me lamió. Me dijo que me quería. Me dijo que estaba mejor. Que por fin era libre. Que no me preocupara por él, que velaría por mí. Que me esperaría. Después pude arrancar. Pude llegar a casa… con él conmigo saltando como siempre hacía… llegamos a casa y corrió. Volvió a correr y a jugar..
Pero entrar en casa y saber que su cuerpo físico no estaría más.. Mis padres lloraron conmigo. Realmente estaba muy muy muy muy preocupada por mi padre. Era el que peor lo iba a llevar, era el que más nos asustaba una pérdida así. cómo podría afectarle a su cuerpo “mi amigo, mi compañero” era o único que podía repetir…
Necesitaba dar un último paseo “con él” Me fui al parque donde tantas veces paseamos.. me senté en el banco en el que me sentaba a verle jugar y correr… y que él siempre venía a sentarse conmigo.. ese banco en el que gracias a él me di mi primer beso con el que es el hombre de mi vida… Me quedé paralizada en ese banco. Estuve horas. No podía moverme. No podía. Sabía que si volvía a casa… ya no estaría. Quería alargar ese momento con él. El teléfono no paraba de sonar. Llevaba horas fuera. Pero.. no podía. No se cómo pude volver. Como pude irme.
En mi casa… no podía ni respirar. Ni todas las infusiones ni nada podría calmarme. ¿¿cómo iba a dormir sabiendo que no estaba??? no podía. Ni los abrazos y las lágrimas de mi chico me podían consolar. Yo era un espectro. Tenía el corazón y el alma rota. No podía existir sin él. Lo único que conseguí que me suavizara el llanto y pasaran a ser lágrimas pero respirando fue el juego de los peces y su musiquita… la repetí durante otras tantas horas. Se me secaron las lágrimas mil veces y mil más pudieron salir. Al final dormí. Pasé el día siguiente llorando. Me contaron la historia del puente del arco iris… y lloré, pero… me encantó.. .me alivió saber que estaría allí. Era algo que ya sabía. MI sobrino Dani preguntó si ya no estaría ciego ni sordo… No… no lo esta… está feliz.
Ha pasado un año. 365 días y sus noches sin él. No me hago a la idea. Aún lloro y mucho porque le echo de menos. Eso no pasará. No le olvidaré. No podría hacerlo ni aunque me borraran la memoria. En este año me ha hecho alguna visita.. pocas… no tantas como me gustaría.. Pero claro, lo que a mi me gustaría sería que estuviera siempre conmigo. Ha conocido a Nuska.. ha jugado con ella. Y estoy segura de que él fue quién la guio a rondar por el lugar apropiado en el momento apropiado para que la encontrara la persona adecuada para que llegara a nosotros.
Ella me ha ayudado mucho. La verdad es que lo ha hecho mucho más llevadero. No es Bis, pero nadie será Bis. Ella es Nuska. No se merece ser la sustituta de nadie. Ella es independiente. Ella es genial por ella misma. Me ha ayudado mucho, a mi y a todos. Ha hecho que entrar en casa.. sea una alegría y no la depresión que era llegar y que no hubiera un perro. Eso era matador. No se cómo habría llevado este año si ella no llega a haber aparecido.
Le echo de menos. Le quiero. No concibo estar sin él. Ha pasado un año y no me explico cómo. No entiendo que la vida pueda seguir si él no está. Y… en cierto punto… ha pasado un año y hoy me encuentro en el mismo punto que el año pasado. He repetido esa pesadilla mil veces. He recordado los momentos con él millones de veces. No me hago a la idea de que de verdad no esté. Aún creo que cuando vaya a casa.. estarán los dos. Nuska y él. Que perderle ha sido un mal sueño. Está conmigo. En mi corazón. Pero.. también echo de menos darle besitos en ese sitio hecho para que le diera besos entre sus ojos.
Bis. Eras el mejor. Siempre lo serás. Siempre siempre siempre te querré. Siempre te recordaré. Siempre pensaré en ti. No eras un perro. Bueno si, eras tan perfecto que sólo podrías ser un perro. Pero no eras ni mucho menos una mascota. Para mi eras mi hermano. Mi mejor amigo. Mi más querido amigo. Convivimos durante 15 años viéndonos a diario, pasando el día juntos. Eras familia. Eras… y ERES parte de mi. Tú me has ayudado a ser como soy, tu has aportado muchas cosas. No eras “solo un perro”, eras parte de mí. La parte más perfecta. Y aunque no te tenga físicamente.. sigues y seguirás siéndolo siempre.
Espérame en el arco iris. Juega con Topace y con Lestat, con Leo, pato cuick, Pandora, con tu hermano… Tú serás al primero al que abrace. También se que serás el que más se alegrará de verme. Te prometo que cruzaremos juntos ese puente. Que podremos estar siempre juntos. Que no nos volveremos a separar. te prometo que al igual que tu me estás esperando, yo iré a por ti. No te voy a dejar. Tengo muchas ganas de llegar y estar contigo.. pero… Aún tendremos que esperar. Pero, llegaré. Prometido. Y ya será por siempre.¡Espérame amigo!
SIEMPRE B. TE QUIERO . SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE.

Diario de Nuska

Nov-7-2014 By coyote

Hola! Soy Nuska. Soy una perra labradora negra…

y todos me dicen que soy muy guapa… pero es por una cosa… ¡¡¡LO SOY!!!


Cuando nací, mi mamá me dio muchos mimos y jugué mucho con mis hermanitos y hermanitas… ¡¡la vida es maravillosa!!
Pero después, me separaron de ello… y… no quiero hablar de esa parte, pero de repente, me vi en la calle, vagando, sin saber dónde ir… pasando frío y hambre… otros perros me mordían y yo no entendía por qué…

No quiero recordar esa época… no podía entenderlo. No entendía por qué venía gente con palos y me pegaba, por qué me tiraban piedras… ¿¿acaso la vida era eso?? ¿Por qué no podía seguir como con mi mamá?? ¿¿Qué había hecho??

Una noche… mientras me resguardaba del frío, y me escondía entre unos matorrales, recibí una “visita”.
Era un perro negro y blanco, muy guapo, un cocquer que cuando me vio empezó a mover el rabito de tal manera que se le movía todo el cuerpo… estaba realmente contento.
Me dijo que yo era perfecta, que yo era la ELEGIDA, que tenía que ir al día siguiente a un lugar a encontrarme con alguien. Que mi vida iba a cambiar… que me necesitaba… y… yo de verdad si que necesitaba un ángel así… me dijo que sólo podía ser yo… que había pasado meses buscándome… pero por fin me había encontrado.

No sabía qué hacer… yo estaba sola, perdida, con miedo… y apareció ese ángel prometiéndome una vida mejor. ¿Qué otra cosa podía hacer? sabía que ese ángel… Bis me dijo que se llamaba, no podía engañarme, TENÍA que confiar en él. Antes de irse me deseó suerte.

No dormí esa noche. Estaba nerviosa ¿¿qué me depararía el día siguiente?? ¿¿Qué me encontraría?? ¿¿Sería un gran lugar lleno de comida?? No pude pegar ojo… tampoco hubiera podido de todas formas, tenía que escapar del frío, de los perros, de la gente…

Y por fin llegó ese día… el sábado 2 de noviembre… fui al sitio que me había dicho el ángel mucho antes… no sabía qué era lo que buscaba… qué tenía que esperar… pero entonces, me encontré con otro ángel, de dos patas esta vez…

Lo primero que vi fue a una hermana “Noa” y sólo pensé en jugar, como hacía con mis hermanos… en recordar aunque fuera sólo un momento lo que se puede sentir siendo feliz… Pero esa hermana, tenía humanos con ella… no, humanos no… Ángeles. Izaskun y su pareja… ellos enseguida me ayudaron.

Me metieron en su casa, me dieron de comer, de beber, curaron mis heridas con la ayuda de Anaga Centro Veterinario y la gente de Asociacion Protectora Villa Pepa con Acogidos de VillaPepa pude dormir bajo un techo… volver a sentir que la vida… podía ser mejor… Ese ángel realmente me llevó en la buena dirección… Pero eso era sólo el principio…
Ellos tenían dos gatos, y yo no entendía por qué no querían que me los comiera…

Pero mi vida… volvió a cambiar. Sólo llevaba unos días con ellos cuando un día “la SALVADORA” vino a casa, y con una gran sonrisa, llorando de alegría incluso me dijo <> Reconozco que en ese momento no sabía bien qué me quería decir ¿hogar? ¿Qué es eso??

Me contó que la había llamado una amiga, que habían pedido cita en la perrera, pero se la habían dado mal, no podían adoptar ese día… y necesitaban un perro… así que la llamaron por si tenía alguno en adopción… y yo… era la perfecta…

Después me pusieron más guapa… y vinieron unas personas de visita… me pusieron una correa y me metieron a un coche… ¿¿dónde me llevaban?? Mientras tanto, estaba recibiendo besos, caricias, abrazos, mimos, piropos… ¿¿por qué?? No entendía nada. Juan Carlos, Aurora (Cuki) , Juanchu y Lili decían que eran..

De repente el coche se paró…. y me presentaron a más gente… yo estaba asustada, no sabía por qué me ponían un lazo..

¿Por qué esos dos patas lloraban y… ¡¡¡me querían!!!? No se por qué, pero lo noté desde el primer segundo que los vi… ¡¡ME QUERÍAN!!! ¿¿Acaso no todos los dos patas son tan despreciables?? ¿¿Acaso podían quererme?? ¿¿Eso era un hogar??

La cosa no acabó ahí… de repente… todos entraron en una casa.. y me quedé sola con Cuki… que me dijo que iba a ser muy feliz… y después… me hicieron entrar… yo no quería… ¿¿por qué tenía que entrar ahí?? ¿¿Por qué otro cambio más??
Me daba miedo… pero… olía a amor… a calor… a comida… a familia… a… ¿¿hogar??

Entré… y aún había más dos patas… algunos pequeños que me agarraban… otros más grandes que me admiraban… y me llevaron junto al mayor de ellos…
Al verme… puso una de las mejores caras de felicidad que había visto… las lágrimas surcaban su rostro… con una enorme sonrisa me abrazó… me besó… acababa de verme… y ya me quería… ¿¿era a eso a lo que se refería el ángel?? Tenía que serlo… ¿¿era eso lo que la salvadora se refería con hogar??? Tenía que serlo… En ese momento lo supe. Ese iba a ser mi hogar… esos humanos, dejarían de ser simples “dos patas” para ser mi familia…

Vino también Susana… con dos “primos” con los que iba a poder jugar… no sólo tenía familia humana… sino también canina… podría acostumbrarme…


Poco a poco se fueron yendo… y yo me quedaba… Manolo, me llevó con él a la cama… ¡¡qué cómoda!!! Me dieron de comer… estaba a cubierto… fuera llovía y yo estaba seca… y caliente… cubierta de besos… y entonces… LE VI… Vi una foto del ángel… estaba ahí… ésa había sido su casa… ésa había sido su familia… él me eligió A MI para cuidar de ellos.
Sería una gran misión… no se si podré estar a la altura de un ángel. Él me buscó… él me guió a la salvadora… Angelito… ten claro que cuidaré de ellos. GRACIAS por guiarme. Salvadora… GRACIAS por llevarme. Tú sabías que tenías que estar allí, a mi me guió un ángel, a ti, tu estrella.

Poco a poco me fui acostumbrando a ellos, me sacaban de paseo, me daban mucho de comer.. y sobre todo… me llenaban de un cariño que no sabía que pudiera existir…

A veces, me llevaban a ver a las chicas del veterinario… y me pinchaban, incluso una vez me eché una siesta… y al despertar me dolía la tripa… pero no importaba… porque cuidaron de mi en todo momento, me sentía mimada, me sentía feliz…

Algunas veces, venían personas a casa que me daban miedo, ellos actuaban con naturalidad… y mi familia los trataba bien… pero no podía fiarme… no podía creer en los demás dos patas.

También venían muchas veces los primos y podíamos jugar, a veces cerca de la estatua de “el ÁNGEL”


Incluso alguna vez se juntaron toda mi familia para cenar o para comer… uno de los días, comieron algo que llamaban uvas, y después brindaron. Fuera había mucho ruido, petardos, y luces y ruidos de colores. Me abrazaron, me besaron, me dijeron que empezaba un nuevo año, un año en el que sería completamente FELIZ. Me lo prometieron…
Otro día también se juntaron con muchos regalos… y a mi me regalaron una lata de comida más rica… No se qué era… pero me gustó eso…

Por esa época… yo veía que fuera llovía y hacía frío, y no me obligaban a salir… podía quedarme dentro… Seguían queriéndome. Aún no acababa de creerme que mi vida pudiera haber cambiado así… pero… ¡lo había hecho! ¡No cambiaban! ¡No me metían en un camión y me separaron! Podía ser feliz con ellos. Podía confiar en ellos. Mis instintos no me engañaban. Ni mi ángel ni mi salvadora me habían mentido… eso era mi nuevo HOGAR.

Recuerdo un día que una de ellas, vino y me dijo “nos vamos a la playa, ¿¿has hecho la maleta??” ¿Playa? ¿Maleta? ¿Qué es eso? Ahora lo puedo decir… eso es libertad… eso es FELICIDAD. Eso es… ¡¡¡lo más!!!

Me metió en un coche… y estuvimos mucho, mucho, mucho tiempo, no recuerdo la cantidad de siestas que me pude echar… pero cuando llegamos… olía diferente. Olía bien… olía a libertad… y un montón de olores que no reconocí… cuando por fin pude estirar las patas…

Eso era blandito… yo era libre… podía correr… jugar, saltar… correr y correr y correr… ¡¡incluso podía bañarme!! ¿¿Esto es el paraíso?? No recordaba haber cruzado ningún arco iris… tenía que ser real… en ese momento, volví a ser la cachorra que no había dejado de ser… pero las circunstancias me habían obligado a esconder… volví a ser una bebita… jugando, disfrutando… queriendo a mi hermana humana… paseamos juntas… ¡¡incluso nos bañamos!! El agua estaba fría pero no podía separarme de mi humana (aunque ella esté un poco loca… era enero…las 7 de la tarde… el atlántico… )


Cuando nos tuvimos que ir… no quería… llegamos a un campo… después otra casa nueva… no me fiaba… no podía ser tan bueno… pero comimos algo que estaba buenísimo… las cosas olían y sabían mucho mejor…
Dormimos (jajaja, yo la echaba de la cama… me ponía en medio y poco a poco iba ganando su terreno.. algún día incluso se cayó de la cama… jajajaja)

El día siguiente… fuimos ¡¡otra vez a la playa!!! Esta vez estuvimos todo el día… puedo asegurar que eso es la felicidad… ahí podía ser libre, feliz… y el día siguiente, y el siguiente… paseábamos, nos bañábamos… ella iba en bici y yo corría a su lado por los pinos… dormía como una bendita…


Uno de los días… mientras paseaba con mi hermana humana, apareció un gran arco iris entero… y mi ángel volvió a visitarnos.
Mi humana no paró de llorar… definitivamente es AMOR, mi ángel estuvo con ella, él también la quería… y jugó conmigo… paseamos durante un buen rato… hasta que tuvo que irse a esperarnos de nuevo en el arco iris. Yo le juré que cuidaría de ellos con mi vida. No podía agradecérselo más… Me dio un lametazo… fue a darle otro a su hermana humana… y volvió a velar y vigilar.

Otro de los días fuimos al campo, al monte… ¡¡tantos sitios!! podía saltar entre los matorrales, seguir rastros…


En esos días hice amigos, acababa tan rendida que no me podía mover en toda la noche… pero se acabó.

Volvimos con el resto de la familia. En casa me esperaban con los brazos más que abiertos. Me echaban de menos… y yo también. Ojala pudiéramos estar todos en la playa…

Otro de los días, mi hermana humana vino y me dijo “vamos al cole” ¿¿al cole???¿¿Eso qué es…?? No suena tan divertido…
Volví a subir al coche… para entonces ya empezaba a darme cuenta que subir al coche era para ir a sitios guays… así que me dejé poner el arnés… y cuando nos bajamos… me llevó a un sitio con un montón de perros “hermana…¿¿¿TE HAS VUELTO LOCA?????!!!!!!” hombres, perros… ¡¡vámonos! como pretendes que salte… ¡¡VAMONOS!!! ”

Pero no… Lo hizo varias veces… y yo… me iba haciendo amigos… estaba D’Artagnan… que mi hermana hablaba de cosas frikis con su papi Fernando, estaba un galgo llamado Tango y su hermano Pumba y Paloma … enseguida hice pandilla con Darti y Tango… los tres lo habíamos pasado mal… y en cuanto se despistaban… nos poníamos a jugar… estaba también Lola y que tiraba la correa al suelo cuando ella la ignoraba… Clifford al principio me parecía un poco pesado, pero enseguida hicimos buenas migas,.. Dama… Después vino Noa con Silvia… Simón con el profe…
Yo cada vez me sentía más cómoda, y cada vez quería más al profe y a su familia… y cuando me decían “vamos al cole” me ponía loca de alegría…

Aprendí a saltar los obstáculos y ¡¡¡¡hasta conseguí pasar el túnel!!!! ) jajajaja, aunque al principio hacía que mi hermana humana pasara también… aunque solo fuera para reírme un rato XDXD)

Yo me divertía, hacía ejercicio… y además pasaba más rato con mi hermana…

Quería a todos mis compañeros y llegaba (siempre tarde… hermana, dile a los jefes que te vas del trabajo que me tienes que llevar al cole) tenía que saludar aunque estuvieran trabajando.
Hubo un tiempo que venía un ovni al que llamaban bici… que me daba miedo, pero también me acostumbré a él.

Sin darme cuenta… aceptaba más a la gente, me relacionaba con otros perros… ya no vivía con miedo… mis huesitos se habían rellenado y había carne… además en el cole me hinchaba a premios… ¿¿qué más podía pedir???


¡¡¡Hasta hemos hecho exhibiciones con público!!!! ¡¡¡Qué nerviosa y qué contenta estaba!! y ¡cómo se emocionó también mi hermana humana!!


Volvimos a ir a la playa, aprendí que era LEPE… esta vez mi hermana me llevaba a correr con ella, menudas palizas.. .como dormía… y uno de los días la di un buen susto cuando me metí por las dunas… a seguir un rastro… y ella desesperada, asustada… oscurecía… no me encontraba… jo… tenía que seguirlo, lo siento… pero te tenía vigilada…

Fuimos al campo a por fresas… y a jugar con el barro…


Mi vida siguió así, amor, cariño, cole, visitas de los primos… Recibiendo a la FAMILIA en mi HOGAR cada vez que llegan.

Cuando llegó el calor, me bañé en la piscina (aunque me tenían que empujar un poco…)

Volví a Lepe este verano, he hecho excursiones, he conocido gente, sitios. comida… comida.. comida… ¡¡si hasta me regañaban por dormir en el sofá en vez de en la cama!!.

Ahora he vuelto al cole…

¡¡Hasta he ido a correr una carrera con mi hermana!!! Aunque más bien la hice volar tirando de ella… eso pasa por ponerme arnés… XDXD


¡¡Íbamos las dos iguales con un pañuelo que ponía: “LEPE” !!

¡¡Cómo se emocionó mi hermana cuando entramos al Retiro!! Me contó que hacía no mucho, ella había pasado por ahí corriendo cumpliendo un sueño, y un reto… correr un maratón… ¡¡Y cómo me sonreía cuando pasamos por la meta!!!
No paraba de repetirme lo orgullosa que estaba de mí, lo bien que me había portado, lo feliz que estaba de verme así…
Y yo me sentí AMADA. ¡¡Si hasta Juan corrió con nosotras esos últimos metros!!

Yo no sabía muy bien qué era lo de correr una carrera… ni por qué tenía que gustarme… pero… lo descubrí. Es pasar tiempo con mi familia, entrenar, que me digan cosas bonitas, hacer ejercicio, estar rodeada de un montón de amigos.
Fue la primera vez en mucho tiempo, que estaba rodeada de tantos perros, de tanta gente, con ruido… y estaba tranquila, porque estaba segura. Me dejé acariciar… me dejé oler… y… ¡¡no es malo!!!
Ahí me di cuenta… HE SUPERADO MIS MIEDOS o casi todos… ¡¡¡Por eso se sentía tan orgullosa de mi!! ¡¡Por eso estaba tan feliz y tan emocionada!!
Sin darme cuenta, gracias a ellos… he superado mis miedos, mi mirada ya no es tan triste, algo cambió en mi al cruzar esa meta… eso es lo que me quería decir mi hermana.
Esa meta significaba no solo acabar una carrera, ¡¡era la prueba de mi propia superación!! Yo también me sentí realmente feliz de cruzar esa meta… y compartir ese momento más con mi hermana.

Otro día me dieron otra sorpresa… vinieron Nieves y David con Dani y Leire… además de mi hermana… y me metieron en un coche extraño… en el maletero.. “vamos al campo” me dijeron…

Después de un rato… llegamos a un sitio como el bosque que vamos en Lepe… aunque mucho más lleno de gente y con unos olores más extraños… ¡¡¡pero mucho más cerca!!! Me lo pasé genial jugando con los niños, cruzando el río (lo que me reí cuando mi hermana metió el pie en el río porque yo me paré en seco y me negaba a cruzar por donde iba ella… Jajaja) ¡¡Hicimos un picnic allí y todo!!


Y… ha pasado un año… y… ya casi no tengo pesadillas, he olvidado, o borrado de mi mente lo que es pasar frio, miedo, hambre, sed, ser mordida, ser apaleada… y he sustituido poco a poco por amor, cariño, comida, cama, techo, calor… si… salvadora… tenías razón… he encontrado mi HOGAR. Si… ángel… tenías razón… soy la elegida.

GRACIAS a ambos por llevarme hasta mi familia. y GRACIAS a mi familia por darme hogar, amor…
¡¡¡OS QUIERO!!!!