Alucina Vecina

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vacaciones 2015


Llevo ya unos días en Madrid, currando… subiendo las fotos y los vídeos… que al verlas me parece que hace siglos de eso. Me parece que son de otra época lejana…. Es increíble lo rápido que pasa lo bueno. Tanto tiempo esperando a que llegue… para que pase en un abrir y cerrar de ojos, y cuando se acaba, enseguida parezca de otro siglo.

Se que siempre digo lo mismo, pero cada verano me parece el mejor de la historia, lo cual es siempre genial. Pero es que este año ha sido la releche!!!

Ha sido también un año muy largo, el año pasado me faltaron vacaciones y lo llevaba arrastrando, este año han pasado muchas cosas, familiares y laborales. He pasado muchísimos nervios, mucho miedo, mucha ansiedad… Y no veía el momento de llegar a mi tierra “desconectar el móvil” y desconectar la mente y olvidarme que en Madrid había otra vida. Seguro que iba a seguir aquí cuando volviera, no merecía la pena pensar en ello. Y… es algo que he conseguido casi el 100% del tiempo (no voy a mentir, hubo un par de momentos, sobre todo los últimos días, o al preguntarme la gente… pero… en general…)

Desde el regalazo de mi compañera Purificación Pérez López de cubrirme el viernes para que pudiera llegar el sábado sin prisa… hasta el cabro**** del duende del tiempo que colocó un sol brillante y caluroso el domingo que me tenía que volver… cada minuto, cada día ha sido especial.

Este año además he combinado mi tierra, mi gente, mi playa… con otra de mis pasiones… los eventos frikis, He estado cuatro días en evento friki, dos de ellos con mis amigos, y otro más con la family cercana… y uno de los eventos al lado de la playa. Yo, que paso el 90% del tiempo que estoy despierta en Lepe en la playa, he faltado cuatro días a la playa por ir a eventos (vale, un poco mentirita… porque uno de los días fuimos a dormir la siesta y otro llegué a tiempo de ir a dar un paseo con la chucha a la playa…), pero si renuncié a estar todo el día en la playa.

Llegamos el viernes a casa y nos encontramos un “papelón”: una capa de mierda de ratas voladoras enorme en la terraza, y con una paloma muerta incluida. Que fue lo primero que quise quitar, no quería mantener ese nido de infecciones ahí. Lejía a litros. Pero agotada, medio colocada… fue poner un pie en la playa… y gloria bendita. Un baño, y todo olvidado, Madrid no existe. Solo mi chico, mi chucha, mi playa, mi tierra, mi gente, mi vida… mi alma y mi esencia. No pude cenar de la zona que estaba cerrada, pero si a Daniel. Un helado… un paseo por las fiestas…

Fue llegar casi directamente a un evento friki, a 500 metros de la playa, si salías del pabellón se veía… y el horario era ideal para poder aprovechar ese rato del medio día para ir a la playa. En ese evento, ya lo he dicho, nos lo pasamos de maravilla, un montón de actividades, nos pasamos el evento encima del esccenario… y… por primera vez unos amigos “no frikis” nos acompañaron, Fco A. Toscanelli y Beatriz Rojas con Sergio (al que hemos frikileado un poco). El sábado fuimos por la mañana “de paisano friki” a ver qué nos encontrábamos, y ya en la puerta mi hermana Aurora D. Luffy se encontró con alguien conocido que hacía siglos que no veía. El evento, se veía humilde, no hay que olvidar dónde estábamos. Unos puestecitos.. Es genial ver como en un sitio tan lejano, cuando nos ven entrar aunque sea de paisano, nos reconocen, hablan con nosotros, se acuerdan de nuestros cosplays… Yo creo que les hizo mucha ilusión ver caras “conocidas”….¡¡hasta se acordaban de lo que le habíamos comprado!! y eso nos pasó en tres de los puestos, (había cinco… XDXD) aunque más en uno de ellos que estuvimos medio evento hablando con ellos, y nos contaron los eventos más chulos de España. Dimos una vuelta, vimos los puestos, el ambiente, el rollo… y salimos a comer la raya en pimentón. Para ir luego a Lepe a vestirnos y echar un rato de siesta antes del concurso de cosplay. Era la primera vez que estábamos juntos en la parte de vestirnos, porque fuimos a buscarles a casa, los maquillajes y todo… y el salir del portal con esas pintas… pasando entre cuatro bares XDXD (siempre miran al pasar, pero con esas pintas… sus caras eran XDXD).

Llegar a Isla, y al ponerme “el girasol” ver que no llevo la capa puesta… después de haber esperado un montón en casa de mi hermana, haber estado pendiente que juan no se dejara nada del cosplay… no me había atado la capa. Momento de estrés. El concurso empezaba pronto. Pero aún no habían abierto las puertas…. ¡¡¡me voy a Lepe a por la capa!!! esperando que me llamaran en cualquier momento a decirme que empezaban… como siempre uno que va pisando huevos delante y como no podía ser de otra forma, hasta Lepe. Pero llegué a tiempo (no olvidemos que la puntualidad por allí, no es el punto fuerte, lo que me vino genial, dicho sea). Cuando llegué ya estaban allí Pako con Bea, y Sergio. Alucinando con nuestras pintas.

Esa tarde se basó en esperar para el concurso, los nervios, el “a ver como sale”, que nos llamen a escenario, que casi me escoñe por las escaleras cada vez que subí al escenario (y fueron muchas en dos días, aunque el domingo la última ya no me tropecé), la actuación, el trabarme, el fail del peluche… el lío de pasar micro (aunque había más) pero moló. Iba con un guión abierto a la improvisación, pero algo había.

Después ver a los demás. La espera de la decisión… los nervios de ver que dan premios no merecidos (por poco nos ponemos a gritar “toooooooongoooo tooooooongoooooo” con que un cosplay de Elsa comprado ganara el individual con lo genial que iba el niño de Up) y con el “verás que aunque lo merezcamos no nos llevamos naaaaa” y que digan “el premio al mejor cosplay grupal, es para… ¡¡¡LA FAMILIA D!!!” ¡¡¡nosotros!!! vamos!!! yeahhhhhhh!!!!, y ya esperando arriba a ver a quién daban el premio esecial del salón… y oír que dicen “porque si, porque han sido los mejores, nos han dejado sin palabras… que han sido la leche, vamos… el premio especial del salón, que se van a Granada es, como no, para ¡¡¡LA FAMILIA D!!! brutales chicos!!!!! WOOOOOOOOOOOOOOOWWWWWWWW. No voy a decir que no lo mereciéramos o que no fuéramos los mejores, porque tampoco hay que pasarse de humilde y mentir, pero que no lo esperábamos… también, otra vez fuimos los mejores y nos comimos una mierda, y ya nos habían dado el premio del grupal, y los iban a repartir. La verdad es que fue un subidón. Y en principio, yo hasta pensaba que si nos tocaba iba a ser una putada, porque no ibamos a poder ir y tal, que éramos más… pero hablando, vamos a ver cómo lo hacemos para que si podamos ir todos a Granada y repartirnos los costes… ¡¡¡pero vamos a ir!!! a Granada no son taaaaaaantas horas y se puede hacer por ir, y más si es un premio. Ya con eso nos alegraron la estancia. No puedo explicar lo que es, no era el concurso con más nivel, si no no tendríamos nada que hacer (de hecho ni nos presentamos) pero haberlos arrastrado para presentarnos… tuvo una recompensa, ya no solo por el momento, si no por el reconocimiento más allá de las fotos, para todas las horas que he pasado sin dormir cosiendo, pensando o buscando. Y…. siempre mola ganar premios.

Después de eso, esa tarde poco más hicimos, jugaron un poco a las magic y fuera. salvo que bailé la Macarena!!

Fuimos a cenar al bufete con fuente de chocolate para el postre (aunque por poco nos cierran antes XDXD) y a dar una vuelta por las fiestas de la Bella. Ya no es como antes, cuando eran absolutamente insalvables, los únicos ratos en los que podía salir con los amigos, en los que trasnochábamos y veíamos amanecer y acompañabamos a los de la diana… Pero para mi estar año tras año, ver el ambiente, la tómbola el Rocío… es algo que necesito, el año que me lo tenga que perder… me dolerá, porque nunca me he perdido unas. Y para mí… es una de esas chorradas que hay que estar siempre, que hay que ver, que me gusta estar allí. Ahora vamos, damos un paseo (por primera vez estuve en las fiestas con Bea), ya sin arreglarnos siquiera, ya ni tomamos nada este año (estábamos agotados) ni compramos en la tómbola… pero si que cumplimos esa tradición que tanto nos gusta… criticar los modelos de las leperas. Vuelven a los viejos tiempos. Parecía que iban a mejorar, llevaban unos años poniendo más difícil encontrar monstruosidades…. pero… han vuelto a las andadas, era solo un espejismo. Volvieron a sangrarnos los ojos con la “moda Bella 2015″.

Sólo llevaba un día allí y ya había sido completo.

El domingo… más de lo mismo, fuimos otra vez a Isla, paseamos, moneamos, y participamos en más actividades, cantando en el Karaoke, el “jan en pon” que es un “piedra papel tijera” en el que si ganas tienes que dar con un abanico en la cabeza al rival antes de que él se cubra con un casco si quieres ganar el punto. En el que ganaron a Juan en la segunda ronda. Comimos cerca (fatal, un siglo y malo) y pudimos ir a echar la siesta un rato a la playa… Una carrera para pillar al de los “boulins de creme” que fue el único que he catado este verano… y… después del baño y la siesta, volver al evento a más actividades y escenario. Contando chistes, haciendo Kamehameha, poderes, bailando el little apple… súper dinámico y divertido.


Y al salir… a cenar al campo papas fritas y huevos fritos. Parece que no tiene misterio, pero comerlo en medio del campo, con las estrellas, papas cogidas del campo que hay alrededor, huevos de las gallinas del gallinero del fondo, que cuando lo pides, cogen la cesta y van a por ellos… tiene su historia. Helado y a casa. No pude ver a San Roque tampoco este año.

Llevaba dos días y casi no había pisado la playa. Los días siguientes fueron eso, playa (aunque no muy a gusto), pasar siglos intentando abrir la puerta porque la cerradura se enganchaba la llave, no entraba, no giraba, no salía… temer quedarnos fuera. Comer bien. Playa .Helados, familia, amigos,,. Un día Juanmi Juanchu y Llili vinieron a casa a dormir después de los helados. bueno, más que a dormir a frikear, unas magic, un anime… esas cosas… una fiesta de pijamas frikis. Y… enseguida se tuvieron que volver a Madrid. Coincidimos poco este año. Una pena, quedaba otro evento friki más.

Un par de días me fui sola con la chucha a la playa, y Juan aprovechó para recibir al cerrajero y cambiar la cerradura, y… para ir a la tienda de Orange y comprarme un móvil no solo decente, sino que un móvil guay!!! Que aunque le regañé un poquito me hizo mucha ilu… y esa noche fuimos congelados de frío y bajo la niebla que era lluvia casi a por wifi en un bar, eternizándonos para bajar algo… que al final tuve que cortar y conectarme al móvil de Juan XDXD.

Y casi sin darnos cuenta, nos vimos madrugando un día más, un día más sin playa, un día más de cosplay, yendo a Portugal. A ver qué nos encontrábamos, solos los dos, en otro país (vale, a 30 km, pero… otro país, otro idioma y sin conocer a nadie). Otro evento chulo, humilde también (si es que entre los cuatro días de los eventos que hemos ido.. no llega al precio de la entrada de un día del japan de dentro de dos semanas) pero lleno de actividades, donde una vez más triunfamos con los cosplays. Hubo rato de ir de un lado a otro, pero luego salimos a comer, paseo por el parque de al lado… yo me subi al taller de yukata (al que por poco me quedo fuera… la mujer de fuera un poco rancia, un montón esperando… que luego me decían que solo podía mirar… menos mal que la de dentro me dio material que tenía un saco de telas…) dimos una vuelta más, y cuando íbamos a ver la pasarela de cosplay, nos llamaron del escenario para que participáramos, y nos animamos. La verdad es que yo iba a subir a la pasarela más que a verla, pero que nos llamaran hizo que Juan se animara a subir. Ahí nos enteramos que en esta pasarela había premios, pero viendo el nivel de los demás, no esperábamos nada. Un buen rato esperando, escuchando a los speakers decir chorradas en portugués… y empezaron.

Mientras presentaban, nos dimos cuenta que éramos varios españoles, porque una preguntaba, otra traducía… XDXD (antes nos habían pedido otros una foto y cuando hablamos en español les hizo mucha ilusión que fuéramos más XDXD). Subimos a la pasarela, nada más subir Juan todo el mundo aplaudiendo… un pase con la capa, un saludo y abajo.

Cuando todos terminaron, dieron los premios. El tercer a Jack Sparrow, español!!! El segundo a un grupal de naruto ambu, el que no se quién es, Kurenai… y ahí ya nos estábamos yendo y mientras yo decía “se nos acabó estar invictos con estos” oímos “SEÑOR PINK Y DIAMANTE” y fue como… ¿¿quéeeee?? ¿¿nosotros??? Perooooo perooooo.. si ellos van mejor!!! (yo me vi en la obligación de pedir perdón a los otros españoles que iban mejor) Aunque como comentaba… es una pasarela, el que Juan luciera tanta chicha… y los portugueses tienen un rollo muy raro con las bragas… y se que ganamos por los calzoncillos. Pero para compensar el de Mazinger que lo merecíamos y no nos llevamos nada. Así que ¡¡¡GANAMOS!!! Más contentos que unas castañuelas. Resulta también que la chica que estaba ahí es por la que nos enteramos del evento de foro cosplay… y que era cartayera (como lepera contenta de ganar a una cartayera XDXD). Y fuimos a pedir el premio, pero en ese momento no lo tenían, así que dimos una vuelta más para volver luego a recogerlo y ya irnos, porque estábamos bastante cansados Tengo que decir otra cosa. Ole por los portugueses. La acogida que tuvo el cosplay de Juan fue brutal, mucho más respetuosos y contentos, ni una mala cara, si no todo lo contrario, me llamó la atención lo bien que se portaron con ello, mucho mejor que en las demás (y eso que no habíamos tenido problemas en ninguna), pero estos fueron especialmente buenos, simpáticos y agradables. De hecho, cuando íbamos al coche, pasaban los de una boda, y se pusieron a pitar todos los coches y a aplaudir. Brutal, de verdad. Recogimos el premio, lo agradecimos y nos volvimos, que estábamos rotos. Volví por la carretera comarcal… hasta la mitad, tardamos la vida hasta que volví a la autopista aunque hubiera que pagar. Ya en casa vimos el premio: una bandera de OP, y unas figuritas (no nos metemos en que ponía que era por valor de 50€ y sumaba menos, porque no esperábamos llevarnos nada, y realmente lo que más ilusión nos hacía era la placa que lo ponía el primer puesto :D )

Yo cogí a la niña y nos fuimos a la playa, aunque llegamos ya de noche, a que nos diera un poco el aire y el agua a las dos. Que además habíamos quedado para cenar después en casa y no podía entretenerme demasiado. Lo de la carretera comarcal nos provocó mucho lag.
Ya una vez en casa, vinieron Pako, Bea, Aurora y esperamos a Juan Méndez… y cuando llegó nos pusimos a cenar. Ya escribí de lo muchísimo que me encantó el detalle de que pudiera comer de todo, de lo que molan, y lo que les quiero. Y teníamos que quedar para ir todos al evento friki el día siguiente!!!!

Porque el domingo fuimos todos!!! (más tarde de lo que era la idea, pero mejor dormir un poco más, que antes me hubiera muerto). Y nada más llegar lo primero que hicimos fue ir a comer a montar el picnic en el parque de al lado, en la sombra sombrísima que había en medio. Se estaba de lujo. Además comimos lo que había sobrado de la riquísima cena del día anterior, por lo que estaba todo otra vez súper bueno.

Al final entramos al evento, y estuvimos más que nada rondando, tomando el café, viendo un poco el ambiente… Y creo que voy a contratar a Bea como estilista de pelucas, porque con cuatro horquillas medio rotas me sujetó la peluca perfecta, y eso que estaba despeinadísima… creo que es la vez que mejor he llevado la peluca y eso que esta para reemplazarla… (y sin apenas horquillas, es más mérito aún) Esperamos una súper cola para la batalla de pistolitas NERF y que yo me comiera el árbol… que nadie lo había visto pero Juan se encargó de difundir…. Luego jugamos otra ya casi sin cola…

Después nos subimos a los talleres, pero el de hama empezamos casi 40 minutos más tarde y tenían solo tres placas para 14 … así que nos bajamos. El concurso de cosplay empezó tarde, y los chicos consiguieron sitio. La verdad es que esperaba un poco más del concurso de cosplay, algunos no estaban mal, pero otras se presentaron en vaqueros y una camiseta… ¬¬. A una pobre se le desmontó el cosplay y el arma… después tardaron la vida con las decisiones, y los presentadores petardos pesados (y encima no entendíamos todo) y las bragas, que cansinos, fue horrible ese rato. Las que ganaron muy merecido, (que se vienen a España a un concurso), para nosotros el segundo premio nada merecido… pero iba en bragas… esa sería la quinta, no la segunda…. Pero bueno… Y ya nos volvimos con esta gente que estaban aburridos en el coche.

Otro finde completo… y sin darnos cuenta… había pasado una semana entera. Apenas había pisado la playa entre unas cosas y otras, y al día siguiente llegaba mi cuñada.

Aunque eso no es todo lo friki que ha pasado este verano. La capa de ataque de los titanes y la sudadera de dragon ball han paseado mucho por La Antilla este verano, porque calor precisamente no hacía, y… como buena otaku, me ha en-can-ta-do que mucha gente lo reconociera, que nos pararan para preguntar dónde lo había comprado (aliexpress debería pagarme algún tipo de comisión XDXD). La de dragon ball era normal, pero lo que me ha sorprendido muy gratamente es que también reconocían a los titanes. Un día paseando por la feria del libro, se me acercaron un grupito de chavalines, me llamaron y me preguntaron “¿qué opinas de esta foto?” enseñándome una foto de los protas de la serie con los ojos raros… y ya nos quedamos un ratito hablando con ellos. Otro de los días, tomando algo en la central, se me acerca un chaval a decirme que le encantaba la sudadera, que dónde la podía conseguir… también me llevé unos cuantos saludos con la mano al corazón como hacen en la serie… pero la que más me llegó, fue una señora de unos 50 pasados, en la fragola… que me dice “tres veces que he venido a esta heladería te he visto con esa capa” y yo diciendo que siempre voy a la heladería, y que es que hace fresco y eso es cómodo. Y me dice “pero esa capa es de una serie manga, no? La de los titanes” y yo flipando de que la reconociera, le dije que sí, que claro, qué bueno que lo reconociera, y hablando con ella, me contó que es que su hijo también la tiene, con la cazadora, el uniforme y los equipos tridimensionales (con esas palabras) del escuadrón. Que va disfrazado a las convenciones. Le pregunté de dónde eran, y me dijo que era de badajoz, y hablamos que iría a la de allí, pero la mujer me dijo que sí, pero que también viajaban, que habían estado en la de Madrid… que seguro que nos habíamos visto, porque aunque había algunos de titanes, como nos gusta la serie, pues nos fijamos, y nosotros llamábamos la atención. Tengo que reconocer que el que me reconociera esa mujer fue la que más ilusión me ha hecho, y de las que más me han molado en general. Ha habido algunas muy buenas, pero esa… moló.
Hubo otra cosa friki que al final no hicimos, que son las fotos de cosplay en la playa, tendrá que ser en otra ocasión.

Una de las noches por fin pudimos ver a mi amiga Luci después de la boda, y que nos contaran qué tal por Japón, aunque la verdad es que nos vimos por poco, porque se nos hizo tarde, tuve que llevar a mi cuñada a Lepe… pero menos mal que pudimos coincidir ese rato, porque después no pudimos volver a vernos entre unas cosas y otras, y en Madrid nos es aún más difícil… además… tenían algo para nosotros… ¡¡la shonen jump!! De Japón!!! Nos moríamos de ganas por tener esa maravilla entre nuestras manos. Y echamos un rato agradable (aunque un poco fresco también) sentados en una terracita con ellos y con Moni y Fernando… se nos pasó el tiempo volando.

Los días pasaron sin darnos cuenta, y… el miércoles nos volvimos a ir pronto de la playa para ir por la tarde-noche a Castro Marim a la feria medieval. Este año un poco agridulce, porque teníamos muchas ganas, pero llegar el primer día de la feria, y que no podíamos entrar, que hay que pagar una entrada (salvo que fueras disfrazado, Juan lo iba, pero nosotras no, mi capa no sabíamos si les iba a valer), buscar dónde se compran entradas sin nada señalizado, cuando encontramos casi 45 minutos de cola… entramos ya muertos de hambre y cabreados. Aunque en cuanto me dieron mis crepes se me pasó todo. Juan buscando el bocadillo de cochinito que este año no estaba, pasaron por varios bocadillos de chorizo, y el de cochinito que encontramos nada que ver… después la jarra de hidromiel, los vasos chulos, ver los pasacalles (¡¡cómo brillaba un tragafuegos!!!) y el mercadillo… molaba, aunque se notaba que había menos ambiente. Y cuando cerraron el castillo, que siempre han dejado pasar a verlo cuando terminan las actividades, to bordes diciendo que no… pues me molestó otro poco. No se cómo les habrá ido, pero no volvimos ningún otro día, y nuestra gente que iba a ir no fue. A ellos no les habrá afectado, pero nosotros nos quedamos un poco agridulce. La cosa, es que sin darme cuenta… se hizo día 27 en Portugal…. ¡¡ya había llegado mi cumpleaños!! Llamada de Pako y Bea en cuanto pasamos la frontera.

Y en mi cumple, pues lo que quería era playa playa y playa, que casi no la había pisado. Así que nos hicimos unos bocadillos y comimos allí,, y apenas me protestaron para quedarnos hasta tarde, aunque si que me fui antes de lo que me iba cuando estaba sola. Después de la playa teníamos otra súper cena de cumple. En la que cada uno puso algo, y esta vez además teníamos gambitas y un súper postre de mi repostera favorita. Que estaba más que deliciiosa.

Pero el día de mi cumple hay algo que no perdono: la copa de helado de la Fragola. Y aunque estaba a reventar, y no la disfruté tantísimo, que me notaba el azúcar por las venas… tengo que decir que es que es algo con lo que me paso el año soñando, creo que cumpliría más veces al año si me voy a poder tomar una copa de la Fragola. Dimos un paseíto y se acabó el día.

Y otra vez sin darme cuenta (porque solo pasó un día más) nos tuvimos que levantar a las 5 y algo de la mañana para llevar a Juan al tren. ¿¿¿ya??? ¿¿ya se iba?? ¿¿ya se acababa??? Pero si no habíamos hecho na, casi sin playa, sin darnos cuenta de nada… a las 7 salía el tren.
Fue la única noche en la que pasamos algo de calor, la única noche en la que me plantee buscar el ventilador, porque el resto dormí hasta tapada. No dormí casi nada pero nos tuvimos que levantar, Nuska nos miró con cara de “¿¿en serio a estas horas??” pero se quiso venir, salió la primera aunque con una cara de sueño… conducir hasta Huelva… y como siempre, la penita, el “no quiero que te vayas” y esas cosas… es cierto que en los andenes de los trenes se ven las escenas más bonitas de amor. Siempre se que es una chorrada, pero nunca puedo evitar soltar unas lagrimillas. Y cuando el tren se empieza a mover siento que se me va una gran parte, que me queda menos. Aunque sea el momento en el que me quedo más tranquila, sola con la chucha, nadie que quiera irse antes de la playa, poder hacer lo que me de la gana… Pero… también tiene su encanto.

Cuando volvía conduciendo hacia Lepe, la verdad es que iba mucho más espabilada de lo que esperaba… y… vi que iba a amanecer y pensé “No veo amanecer en la playa desde que era pequeñaja y nos íbamos a pescar”. Y ¿por qué no? Dudé un rato, pero, como no tenía ni pizca de sueño… me fui a la playa a ver amanecer. Siempre veo la puesta de sol, pero la salida no. Y… la verdad es que fue una pasada. De temperatura era perfecta, la playa casi vacía, sólo los de detectores de metales y algunos paseando perros, algún mariscador… el cielo precioso. El ambiente genial, tan genial que aunque estaba nublado y no vimos como salía el sol, dimos un gran paseo, Nuska jugó como una loca, a pesar del sueño… un Collie con dos carreras la dejó más agotada para todo el día XDXD. Se nos pasó el tiempo volando, que volvimos a casa casi a las 11, a ver si podíamos descansar un rato… pero después de desayunar lo poco de tarta de cumple que quedaba, que si estaba buena en el día, como bien dijo Bea… mucho mejor después.

Me quedé con Silvi el fin de semana (ella se iba el lunes). Me acabé el libro de Lestat (otra cosa que hacía años que no leía algo nuevo de mi amado Lestat) y mientras lo acababa, empezó una carrera por la playa… y… tengo que decir que si llego a tener las zapatillas y un top resistente… me hubiera apuntado en ese momento, porque al verlo, nada me apetecía más en el mundo que calzarme las zapatillas y correr una carrera por la playa a la puesta de sol y entrada de la noche. Ya se qué era, a ver si el año que viene me pilla allí, me acuerdo y me apunto… 15k “arenas de Nueva Umbría” carrera por la playa, las dunas… un paisaje más que ideal. Me quedé con las ganas la verdad.

El domingo se levantó el dia tronando y nublado, hasta llovió, y cuando vimos la lluvia pregunté ¿vienes al monte? Lloviendo el monte es un lugar maravilloso, el olor, el ambiente… no había ido aún, y ese era el momento ideal. (Quizá ir allí que está resguardado del viento cuando en la playa hacía demasiado viento hubiera sido una buena opción, porque sentarse en medio del monte, en una piedra y leer, dejar que el tiempo pase, también es maravilloso). Me vestí rápido y nos fuimos a ver los eucaliptos, los pinos, las jaras… la verdad es que se secó enseguida, llovió poco y se secó rápido. El monte estaba en general bastante seco y el pantano muy vacío, normal en las fechas que son, aunque no lo recuerdo tan seco y vacío nunca.. claro que el mes de julio que ha pasado no es lo normal. Me dio pena verlo tan seco, cuando en enero fue una de las veces que más verde lo vi. Este agosto de las que más seco. Normal. (Otra vez he apagado la luz del portal. Detalles como el de mi vecina hacen que pase eso en el monte, no solo por ella, pero falta tanta conciencia….) Dimos un paseo. Nuska si que disfrutó como una enana. Yo soy de playa, ella de monte/dunas…. Supongo que no habrá podido olvidar del todo su pasado, o quizá no todo lo aborrecía… quizá estuvo en bosques o montes, posiblemente la maltrataran cazadores, es demasiado obsesiva con los rastros y los conejos, se cierra demasiado….eso es algo que no sabré y que ella no me puede contar. Volvió a desaparecer entre los matorrales un buen rato… se bañó en todas las charcas apestosas… No fue mi mejor visita al pantano, esta vez no salté por las piedras, me dio pena verlo seco, no sentí toda su magia. Pero aun así es uno de los sitios indispensables en mis visitas por allí, es otro de los sitios mágicos para mí, los que forman parte de mi esencia y que adoro visitar una y otra vez. Aunque a veces sufra por verlo así.

Fuimos a la playa después de ya comer en Lepe un arroz caducado que quedó muy raro (lo de caducado lo vimos después). Y al irnos de la playa, (tras otro escape a las dunas de Nuska… [prometido: que prestaré más atención en los programas que echan en la tele cuando la dejo con la tele, porque empezaron “callejeros poligoneros” mientras me duchaba, y desde entonces la niña se puso de un choniiiiiiii, desde entonces con clan o boing… XDXD]) cenamos pizza y Juan Mendez llamó para unirse a nosotras (cómo me molan estas cosas de mi gente, que nos apuntamos a todo) y después para el helado se unieron también Pako y Bea. Pasamos un rato súper agradable, aunque la temperatura no ha acompañado nada en ningún momento.

Después de dejarla en la estación ya sí que me quedé sola con Nuska. Se habían pasado ya dos semanas. Aproveché para hacer unos recados… la idea era que ya que me levantaba, hacer “el reto del paseo” y caminar toda la flecha de Nueva Umbría, pero estaba muy cansada y algo jorobada con la cabeza. Y no miento si digo que esos días se me pasaron volando. Dolores de cabeza de tanto aire… y un poco de agobio de pensar que se acababa… que me tendría que ir… quería hacer el reto cada día, pero levantarme con la cabeza un poco molesta, aunque con ir a la playa y bañarme casi siempre me lo quitaba, no me quería arriesgar a pasar todo el día con la cabeza bajo el sol, aunque nublado, si ya me dolía un poco de primeras.

Pero uno de los días me estaba rayando así que me levanté y dije “a por el reto”. Botella de agua, pasar por una empanada de tomate. Mochila y a la playa. A caminar toda la flecha de Nueva Umbría. Algo que llevaba años queriendo hacer pero nunca me había lanzado a ello… y como estaba nublado y con aire, era la mejor manera de pasar todo el día en la playa. Si he corrido un maratón cómo no iba a poder caminar unas horitas. La verdad es que no sabía cuántos kilómetros ni cuánto tiempo real me iba a tomar, aunque mi hermana me dijo la última vez que lo hizo que eran unas tres horas por cada viaje. Así que calcule respecto a eso.
No voy a decir que madrugara, pero prefiero no madrugar y llegar un poco más de noche. Y… andando andando andando… llegamos al final. Hice tres paradas a la ida a bañarme y a dar agua a Nuska, dar un trago yo (más por precaución que por otra cosa, porque como no hacía calor no tenía la sensación de necesitarlo. La verdad es que varias veces me pareció que ya llegaba y resultaba que aún me quedaba un buen cacho. Lo que si que me sorprendió para mal, es que antes eso era playa absolutamente virgen. Yo he llegado a ver eso virgen. Y ahora cada “media hora” había un acceso de playa. Lo mismo eran cuatro o cinco sombrillas, pero constantemente los había. No es que estuviera llena, ni de lejos, pero tampoco del todo vacia, gente andando también desde esas playas… antes cruzar desde el río era una aventura por las dunas y se tardaba un monton en atravesar la flecha por las dunas… más que en llegar en barco desde el terrón… pero parece que ahora hay pasarelas… no mola . También al haber esos accesos había más gente andando, como digo no eran mas de 15 personas cada media hora, pero no es como lo recordaba… es horrible ver como no queda nada como lo recordaba… y de eso no hace tantos años, aunque ya unos cuantos. También he de decir como negativo la cantidad de porquería que sacaba el mar (porque por allí esa poca gente no creo que hubiera soltado tanta mierda), es realmente una pena… luego nos quejamos que haga 47 grados en julio y frío en agosto… hay que tomar conciencia (y lo escribo después de salir a apagar por quinta vez la luz fija del portal que mi señora vecina loca no hace más que encender y yo apagar). Vi también a todos los mariscadores que en invierno veo por la Antilla, ya se donde trabajan en verano… se van a zonas menos ocupadas. Y caminando caminando caminando… con la niña atada, porque en una que la solté para bañarme, en cuanto terminamos de bañarnos, y ya estaba yo con la mochila, salió escopetada a las dunas a hacerme el lío… aunque en esa la pillé rápido me demostró que no la podía soltar aunque me diera penita… tampoco vimos muchos perros con los que pudiera jugar y me diera realmente más pena llevarla atada. (Bueno, al principio tuvo “movida” con uno y se asustó y se puso a chillar y a llorar… que me hizo llorar… fue solo que se asustó, pero verla así… me mató, porque me hizo pensar en su pasado, y prometí que no volvería a pasar por eso… aunque fuera por unos segundos y por tonta, que el oro perro no la hizo nada… me rompió el corazón).

Lo que si tengo que decir es que si que tenía ganas de llegar al final. Los pantalones eran demasiado cortos, y con el salitre, la arena y la obesidad me estaban molestando y haciendo heridas entre los muslos… me tuve que poner el pareo horterísimamente para que me consolara un poco, y en la ultima parada pensé en ponerme las zapatillas, que empezaba a notar que me podía hacer ampollas en los pies “pero ya queda poco”… pero si me las hubiera puesto no habría pasado absolutamente nada e iría más feliz… y con unos pantalones más largos y un par de repuesto secos habría sido mejor.

Cuando llegamos al final de la flecha, cuando ya desaparecía la duna, ya se veían los edificios del portil (otra cosa que me dio mucha pena… antes todo eso no existía, eran pinos lo que se veía al otro lado, no un montón de casas, o de hoteles o de edificios raros), un puerto deportivo… muchos con el kitesurf, y hasta había una familia justo en el final!!! Pero aún así, llegar fue algo genial, hice vídeo y todo. La verdad es que es una sensación chula. Aunque no tenga casi parecido con lo que recordaba. Pero molo llegar, bañarme con esa corriente de desembocadura que hacía tiempo que no sentía, ese aire “donde da la vuelta”. Fue una sensación genial y la verdad es que se me hizo corto, si no llega a ser por las rozaduras y los pies… ni me hubiera enterado.

Nuska me agradeció que hubiera llevado también de su comida, y yo solo tomé una de las empanadas. Nos sentamos un rato, tratamos de dormir un rato, pero hacia demasiado aire y frío, así que empezamos el camino de vuelta. Esta vez con zapatillas y tratando de colocar el pareo para las heridas de las piernas, sin conseguirlo mucho, no me quedó tan bien, y ya se estaba mojando un poco. A la vuelta también hicimos tres paradas, En la primera de ellas si que conseguí dormir un poco de siesta, y fue uno de los mejores ratos de playa que he tenido, salió el sol, aunque no calentaba mucho, y a pesar de que había aire, no era un aire demasiado molesto. Podía estar sin sombrilla sin insolarme… y me costó mucho volver a arrancar la marcha. Poco después de la segunda Nuska, que parece que no iba cansada, me la lió del todo bajando la cabeza y tirando para atrás para que me llevara el collar con la correa y ella quedarse libre para ir volando a las dunas y desesperarme buscándola por allí .porque cierra sus oídos caninos, no oye, nada, solo correr y saltar y aunque pase a un metro de mi si no le hago un placaje no hay forma… y hasta que no la placo no la cojo. Así que me “jodió” la tercera parada porque se hizo muy tarde, además pasó uno con un caballo que intentaba ponerse a hablar conmigo… y tuve que ser borde que por favor se alejara que iba asustando a la perra. (Lo que quería era que me dejara en paz, a Nuska le daba igual el caballo…). Después del susto (porque fue un buen rato, muy lejos, ya anocheciendo…) las piernas me empezaron a hacer heridas… ahí sí lo pasé mal. Para la próxima pantalón largo del todo y unos pocos de repuesto para cuando se mojen.
El último tramo se me hizo un poco más duro por eso… tenía unas heridas enormes. Pero por fin llegué y al llegar me tiré al suelo. He de decir que ese último trozo, por las heridas me costó más que el maratón. No por cansancio, no por sobre esfuerzo, no por dolor muscular, si no porque con cada paso me arrancaba un poco de piel con la arenila y la sal escocía. Por lo demás genial.

Me metí en el agua y me sentó de maravilla, aunque salir hizo que al andar y rozar doliera. Pero súper orgullosa de mi, y de Nuska que después de su última juja si que acabó cansada.

Cené de la zona, me fui a tomar un helado, ver los puestecitos tranquilamente, mini paseo bajo la luna… y a casa a darme un baño para relajar los músculos de la espalda por cargar la mochila (y otra bonita rozadura de la mochila) y de las piernas por si acaso. Pero las heridas de los muslos me mataban y me tuve que poner convectores de hielo en esa zona para poder disfrutar del bañito.. que me sentó de maravilla, y al día siguiente estaba como una rosa, y un poco más feliz por haberlo hecho.

Más de seis horas andando por la playa, sola, sin cascos, no quise llevarlos, sin más sonido que el aire, las olas, las pisadas y los jadeos de la chucha… es terapia. Se debería pautar más eso que pastillas. Cura la cabeza, cura el corazón, cura el cuerpo, relaja, ejercita el cuerpo, da tiempo para pensar, para ver las cosas desde otras perspectivas y da tiempo simplemente a no pensar, a solo sentir la arena y el agua bajo los pies, la brisa del aire y el calor del sol. Y esos son los mejores ratos, en los que sólo sentía, no pensaba en nada… solo en disfrutar cada paso que daba. Y casi 30 kilometros son muchos pasos para sentir. Una verdadera maravilla que recomiendo a todo el mundo: con zapatillas y pantalón largo eso sí
Eso es magia. Eso solo puede ser el paraíso. A pesar de que no lo sea tanto, la superación, el reto… lo hace aún mejor. Solo de recordarlo mi cuerpo se llena de endorfinas y me hace sentir maravillosamente bien.

Pero en esos días no fue lo único que hice. También estuve tranquila en la playa, que durante 6 días me leí un libro diario (No eran demasiado largos, cierto, fueron cinco de las crónicas de Narnia y el de la mecánica del corazón). Lo cual es genial, porque era ir “pronto” a la playa, sin madrugar, comer allí y solo preocuparme en leer, bañarme, acariciar a la perra… y cuando acababa el libro, un paseo a ver la puesta del sol y la salida de la luna y las estrellas. Y tengo que decir que eso también es la Gloria. Si se hubiera estado a gusto en la playa ya sería la releche, pero como dicen mis amigos…ya puede estar soplando el Huracán Katrina o cualquiera, que yo estaré en la playa y diciendo que no se está mal. Y lo peor es que es cierto… XDXD, quizá un huracán no, pero que aguanto aun pasando frío, aun usando la sombrilla como paraguas en vez de como parasol… de meterme entre las dunas o al resguardo de los chalets por el aire… muchas muchas muchas veces… y mucho mucho mucho tiempo.

Pero como decía, eso es la Gloria. Tiempo para mí, para leer, para hacer lo que me apetezca, cuando me apetezca, bañarme, no hacerlo, leer, dormir, pensar, meditar, leer, pasear… puffffff, otra vez mi cuerpo me lleva al Nirvana de recordarlo.

Echaba de menos a Juan, claro, pero esos momentos… no podría vivirlos estando él, hay momentos en los que hay que estar solo, en los que hay que conectar con uno mismo, no rendir con nadie por mucho que lo ames… solo para ti mismo. Tan necesarios y tan difíciles a veces de conseguir. Hay a quienes incluso les da miedo hacer cosas solo, o estar solo. Eso no es soledad, estar solo a veces es más que necesario, no se puede vivir sin dedicarse tiempo a uno mismo. Y hacerlo además de necesario, es maravilloso. El egoísmo en la justa medida es algo muy importante. Hay que apreciarse a uno mismo, si no no se puede hacer a los demás, no se puede querer sin quererse a uno mismo. Pero me pongo a filosofar… pero es tan importante ese tiempo solo, saber disfrutarlo… es vital.

Pero si eso es Gloria y mágico… ir a la playa de noche, en luna llena… simplemente a sentarte, a mirar el mar, a estar… eso sí que es Paz. Algún día no pude evitar bañarme.

O sentarme y escuchar mantras, o la canción de la vida es bella versión de los monjes budistas. Eso es la Paz más absoluta, la relajación. Mirar las estrellas, que se vean montones de ellas (a pesar de que ahora hay muchas luces), estar totalmente solas allí, sentir la magia de la luna, la energía de la playa. Eso es Magia. Eso es… no existen palabras. Me lio a intentar poner palabras a cosas que no se pueden describir. Siempre me quedaré corta.

No todo el tiempo estuve sola con Nuska. Tuve otras experiencias maravillosas. Me autoinvité a cenar a casa de Juan Mendez para ir a ver a su mami… estuve con Pako y Bea en su casa, comiendo pipas con su madre sin hacer nada más. No me canso de decir lo maravilloso que es eso. El poder estar con alguien sin necesidad de más. El poder estar con sus padres tan tranquilos. El estar en casa de tus amigos como si fueran la tuya propia, y saber que estas en casa. Hasta Nuska echó ese precioso morro que tiene en casa de Bea… primero con el truquito de sentarse y mirar con esos ojitos de “soy monísima, me adoras, y me vas a dar de comer” cuando Bea cerca de la nevera preguntó “¿quieres XXXXXXX?” (da igual lo que fuera… Nuska eso no lo entendió. Solo que estaba en la nevera y ofrecía algo de dentro). Pero su momento más “sinvergüenza morro precioso” es cuando estábamos sentados en el sofá de otra casa (la de Bea) y la tia llegó y sin pensárselo dos veces se subió, pasó por encima de mí y entre Pako y yo planto el culamen para hacerse hueco tumbada en el sofá con nosotros como si fuera su casa. XDXD.
Lo he dicho cientos de veces, pero como se nota cuando alguien es perrero (y tener 5 perros cuenta como ser perrero) o le gustan los perros, que viene un perro de visita, hace eso y lo que dice mientras el dueño le regaña es decir “No hombre, dejala, pobre”. ¡qué diferencia con los tontos del culo que se quejan cuando se cruzan por la calle! Eso fue algo que me encantó. Otro detallazo más de una chica maravillosa. ¡qué bien hizo Pako en encontrarla!

Me mola que aunque esté sola en casa con la perra, saber que tengo donde ir, saber que no estoy sola, que las casas de mis amigos son “mi casa” y que soy bien recibida. Hay un recuerdo que tengo de Lepe, de una persona que adoraba, que hubo una época en la que en su casa no era nada bien recibida y yo no quería ir bajo ningún concepto (sigo sin ser bien recibida ni bien vista, pero ya ni por esa persona tan importante) y me contó que discutiendo con su madre por ello, con lágrimas en los ojos la dijo “¿¿sabes lo mal que lo paso yo cuando una persona a la que adoro, muy importante para mí, me dice que no quiere venir a mi casa porque no es bien recibida???!!! ¡¡¡y saber que es verdad!!!!”. Me lo contó como una de las peores, si no la peor bronca que tuvo con su madre hasta aquel entonces. Y… lo entiendo, tenía toda la razón. Como acabo de decir es genial que las casa de tus amigos sean como tus casas, porque tus amigos son tu familia, y el hogar está donde está tu familia. Y la familia de tus amigos, también en parte son tu familia. Y el que eso pase, significa que formas familia con ellos. Aceptación completa. La casa, los padres, es algo personal, que no se comparte con todo el mundo. En una relación el paso de presentar a los padres y llevar a la pareja a casa, es algo importante… y los amigos también son relaciones, de otro tipo, pero solo van a casa y conocen a los padres y están con ellos los más cercanos, no cualquiera. Con amigos es diferente, porque depende si son del colegio, si se vive con los padres… pero… aun así es importante, no metes a cualquier conocido en tu casa (si va solo menos). Y que tus amigos sean familia hasta el punto de abrirte sus casas y sus familias. Mola, demuestra que son relaciones especiales. Y normalizarlo tanto, que cada vez que vaya tenga que ir a ver a la madre de juan porque si no “se enfada”, XDXD; que realmente me adora esa mujer, que puedo ir con ella sin Juan… mola. Mola mucho.

Pero con Pako y Bea no solo son las cenas, no solo son los ratos en casa, o este año en los frikieventos… es lo que nos encanta estar con ellos, pasear por la playa, charlar… ya lo saben, pero tienen un don. Hacen que cuente cosas muy personales, que no cuento a nadie, y menos a la ligera como si no tuvieran importancia, con ellos abro mi alma y mi corazón, y lo hago con total confianza, y ellos lo hacen igual. Podemos pasarnos horas y horas y horas y horas y horas hablando, que se pasa el tiempo volando. Molaría tanto que se vinieran… ellos son otra de las cosas que más echo de menos de mi tierra. Y cuando he ido y no hemos coincidido, o nos vemos menos… pues… también noto que me falta.

La cena de despedida en el azalea (brutal y la atención buenísima). Mi última noche por allí pasar un buen rato con ellos. y la verdad es que me encantó. Se nos hizo tardísimo, me quedaba mucho por limpiar y recoger, quería pasar por la ermita y por las ruinas del monasterio… pero no me importaba, más me hubiera quedado si no hubiera visto que estaban rotos ellos. De hecho casi me para la guardia civil, pero pararon al de delante y a mí me ignoraron. Iba a dar vueltas a la glorieta pero luego pensé que llevaba a la perra, y cuando se acercaran a la ventanilla la perra iba a ladrar, se iba a asustar, y aún me decían que el arnés no les gustaba… y por qué hacer pasar un mal rato a Nuska ladrando y poner a la defensiva a un guardia. Así que fui directa a la ermita. Ese sitio es mágico también. Ya he comentado cuando he escrito desde allí, que hay ciertas zonas, que tengo que ir siempre, y el olor a jazmín siempre será “huele a Lepe” y es algo que siempre quiero ir, aunque ya no están las damas de noche y los jazmines de la ermita, y todo el mundo sabe que no soy nada religiosa, pero pasear por allí de noche me encanta. Y las ruinas del convento también, me encanta entrar de noche, sentarme y sentir. Estoy segura que estuve antes allí, que me ahogué y allí me salvaron. Lo siento. Y me encanta ir y sentir la energía del sitio, recargarme… sentir otra vez la Magia. Con mayúscula. Solo voy de noche. Solo siento esa Magia tan fuerte cuando voy sola y de noche, si voy de día es un lugar cualquiera. Pero cuando cae el sol y las estrellas lo bañan, cobra fuerza. Y me encanta. Siempre voy mi última noche allí, a la playa de noche y allí, a recargarme. Me da vida.

No hizo ningún día bueno. NI UNO. De decir “¡¡qué a gusto estoy en la playa!!” siempre el maldito poniente que no se quitaba, a veces molesto, otras directamente insoportable, a veces sin calor pero tampoco frío, otras con frío. Sólo pude poner de pie la sombrilla un día, y la tuve que acabar tumbando, otros días directamente tuve que subir a las dunas a resguardar un poco del aire. Subir a las dunas me hizo sentarme al lado de una planta de las flores que mi abuelo llevaba siempre a mi madre cuando iba a pasear.

Cuando llegué solo había una flor y un capullo, pero cuando me fui el capullo floreció. Me pareció algo genial y me hizo sentir que era una ocasión especial de ver esas flores, porque he visto muchas veces, y cada vez que las veo me acuerdo de él. Apenas tengo recuerdos de él, murió siendo yo muy pequeña, pero ese es uno de los pocos recuerdos que tengo de él… y ver esas flores me recuerda, y el hecho de que floreciera hizo que le sintiera aún más cerca. He de reconocer que se me saltaron unas lagrimillas. Fue otro momento mágico.

El hecho de que se estuviera tan mal en la playa, hizo que algún día nos fuéramos antes, demasiado pronto para llegar a casa y quedarme en casa, así que… me calcé las zapatillas, unas mallas, un top apretado, la chucha y me fui a correr por la vía verde. Y… es que correr por camino, entre campos y monte, a la hora de la puesta de sol solo puede ser bueno. No hay más opción. La vía verde es un sitio que a pesar de que es bastante chulo, y me pilla muy cerca de mi casa, pero llevaba años sin ir. Es uno de esos sitios que se convierten en sitios especiales porque siempre ibas con una persona, en el que mientras paseábamos nos conocíamos, en el que pasamos casi todas las tardes de unos cuantos veranos… que esa persona te repudie (no es no ir con esa persona, si se tiene una buena relación siempre se podrá volver, es diferente) volver a pasar por ahí… trae demasiados recuerdos y hacen que pasar por allí se convierta en algo doloroso. Soy una persona que da mucha importancia a los lugares, a las cosas… creo mucho en las energías, y aunque sólo sean cosas o lugares, y los recuerdos sean buenos, sí que duele pensar que no hay oportunidad ninguna de repetirlo… y “por las malas”. Llevaba 10 años sin pasar por allí, de hecho ni siquiera hice ningún día la ruta completa, y no solo por falta de tiempo y que anocheciera. Poco a poco. Y hacerlo corriendo, hizo que no pensara tanto en el lugar, simplemente iba disfrutando de la sensación de correr entre monte en la puesta del sol, con la chucha disfrutando pero sin poder irse mucho del camino. Me encantó correr por ahí y romper otra barrera que me ponía a mí misma.

Otra muestra de que las cosas cambian, fue el último día entero que tuve de playa, no solo me iba a ir sin un solo día bueno, sino que encima me llovió. Estuve a punto de irme varias veces, pero al final me quedé usando la sombrilla de paraguas en vez de parasol. Resistí y cuando terminó de llover (unas horas) se quedó un cielo precioso, las nubes, el sol, la playa preciosa, la puesta de sol más bonita que vi en estos días. Me encantó haberme quedado.

Cuando volvía al coche, vi un montón de gente de blanco, un arco de flores, un dron volando… ¡¡¡estaban celebrando una boda!!! Hasta yo pensé que era precioso, que me encantaría ir a una boda así. Que así hasta yo diría el sí XDXD. En la playa, en la puesta de sol, todos de blanco… precioso, de verdad… ojalá alguno de mis amigos de allí se case así. XDXD. Aunque Nuska me ayudó a superar el momento de debilidad “qué bonito”… solo espero que no se vea en las fotos de fondo, mientras ellos se daban el “sí” una perra cagando. XDXDXD. Esa es nuestra opinión de las bodas. XDXD, se que yo con la bolsita no saldré, la llevaba escondida por si acaso. Pero la opinión fue clara. XDXD. Y yo de acuerdo, aunque esa forma de hacerlo si me pareció chulísima. Además, en el cartel del chiringuito, lo habían tapado y puesto “la vida está hecha de momentos. ¡Gracias por compartir con nosotros este tan especial! ¡¡Os queremos!!!” me cayeron bien los novios XDXD.

Por esto y por más estaba tan triste recogiendo la casa para irme. El último día de playa completo no sólo lloró el cielo… también lo hice yo. Como lloraba en el coche conduciendo de vuelta. No es la primera ni la última vez. Irme es inevitable, pero que no me dé pena también. Desde el año que conocí a mis amigos, no recuerdo si hay algún año que no haya llorado en la vuelta (llorado, derramado alguna lágrima, tampoco hago un drama de algo que tiene que ser y que es bueno que pase). Es una forma de demostrar sentimientos, de dar gracias por todo lo vivido, que ha sido genial, que lo valoro y lo echaré de menos. Mi tierra, mi gente, el descanso, la desconexión. Me costó mucho irme de la playa el domingo, y más con el solazo que hacía. Sabía que me tenía que ir en algún momento, sin prisa, pero me tenía que ir. Pero no podía… estaba pegada en la playa. No quería que se acabara. Me costó mucho cerrar esa sombrilla y levantarme. Pero tenía que hacerlo… durante tres semanas esa palabra no existió… hacía las cosas porque “quería” no porque “tenía”. Pero todo se acaba. Esa palabra también es necesaria. Desde que cerré la sombrilla esa palabra volvió. y eso no mola. Pero volverá a desaparecer en unos meses.

Llevo doce páginas escritas y más que escribiría, más sensaciones, más recuerdos… más morriña. Han sido geniales. Las echo de menos. Ahora forman parte de los buenísimos recuerdos. Llegarán otras, mejores o no. Pero no me queda más que recordarlo con un buen sabor de boca. Me hacían tanta falta. Me han hecho tantísimo bien. Con eso me quedo.

GRACIAS LEPE. TE QUIERO LEPE.

¡¡Nos volveremos a ver!! ¡¡Siempre!!

Nuska está deseando llevarme otra vez!!!

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