Alucina Vecina

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Vuelvo a visitarle


Día difícil. Pero cosas que llevaba tiempo queriendo hacer. Y que me encantaría hacer todos los dias. Pero no es ni posible, ni sano.

Por fin volví a visitar a mi padre… (y por primera vez veo el mármol… que es cierto que apenas se ven las letras). A llevarle la versión manuscrita del cuento en su honor. Ya llevaremos mas flores el próximo día. Esas las pondría mi tía.

Después pase por el lugar en el que está una pequeña parte de el.

Y… como aquel día… el cielo no estaba azul. El cielo lloraba.
Pero… ha sido mágico. Tenía el corazón corazón a mil por hora en el camino. Al aparcar. Y al bajarme… le he sentido… me ha acompañado en la subida.
El frío por dentro… y el calor en el alma. Ha sido una emoción muy grande volver. Ese fue el último camino que recorrí con el… con lo que fue. Mirar esa torre… esos árboles. Esos matorrales…
Me metí por el poco monte que hay buscando algo que lo hubiera tocado… hasta que yo misma me he dicho que eso era irracional. Además de imposible. Buscar una aguja en un pajar es más fácil.
Volví… y me senté a su lado. En silencio. Con los ojos cerrados. Sintiendo. A ratos con la lluvia en la cara. A ratos el aire. A ratos nada. Hasta que me he levantado y dicho “gracias. Te quiero” y me he ido con el semblante un poco más alegre.
Que no feliz. Para eso aún queda.

Ha sido algo duro… pero bonito. Algo que deseaba y necesitaba hacer. Y más con las últimas fechas. No quería sentarme y comer. Quería hacer esto. Con unos días de retraso… pero lo he podido hacer.
Me he quitado un peso de encima.
Sólo podré hacerlo unas pocas veces al año. Tres como mucho de desearlo durante tiempo y no poder hacerlo. Alguna más con poco tiempo de diferencia.
Pero es una liberación… no cura, pero alivia por un momento. Y eso… ayuda mucho.
Se que es absurdo. Que el cuerpo físico sólo era una cáscara. Que no está en ese cajón. Que está en todas partes. Pero si queda lo que fue palpable de el. Un símbolo más. Es un lugar en el que está lo que fue su cuerpo aunque su esencia no este en ese lugar…pero es un punto de conexión.
También se que no sólo está en esa torre… (ahí si esta). Pero en esa torre el hilo de conexión es más fuerte,la línea más fina… es el sitio donde más cerca le voy a poder sentir. Los lugares, se hacen portales por alguna razón,por una emoción,por algo… y aunque no era quizá el sitio que más recuerde con el. Ahora si es el sitio en el que estamos más cercas. Así como en la playa. O en otros lugares que se hicieron portales por recuerdos o hechos importantes. Pero esa torre… ahora une eso con su cuerpo físico. Por eso es más fuerte.
Me alegro de haberte visto. Sabía que estarías por aquí.
Sentirte de esta manera ha sido maravilloso. Te echo de menos. Y aún queda mucho para que te pueda sentir del todo. Esperame.
Cuida de nosotros.
Te quiero.
Siempre papá.

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