Alucina Vecina

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Sin mis supports no hubiera acabado. GRACIAS


Lo he puesto en el texto de antes, pero lo tengo que volver a poner a parte… porque ha sido realmente especial.

Casi podría decir que el mejor momento de este maratón no ha sido la meta (que también), sino ha sido cuando me han acompañado.

Soy de correr sola, no me gusta ir con nadie. Pero… hoy me han dado la vida.

Yo no soy de los que corren la maratón por tiempo, la corro por corazón y por sentimiento, por reto. No tengo una marca maravillosa, no la quiero, pero puedo decir más de lo que muchos podrán decir: he tenido el valor de correr… y acabar DOS maratones. Los “runners” dirán que es una mierda, pero las personas dirán que es una proeza. No me avergüenzo de ser una tortuga, me enorgullezco del valor.
SIempre he creído que hay dos razones para el maratón: las de tiempo, y las de corazón. Y para mi valen mucho más las de corazón. Porque somos los que la sufrimos mucho más, nos cuesta más esfuerzo, y estar tiesos sin movernos después, pero felices. No luchamos contra un crono y vamos a disfrutar.
Estaba a punto de abandonar. Mi cabeza no daba más, no tenía motivación y.. cargar piernas innecesariamente, otros 20 kilómetros… buena gana…

Y justo en ese momento, con las lágrimas en los ojos luchando contra el parar, ver la camiseta de Lepe, el pañuelo power ranger amarillo… la bandera mugiwara… de Aurora D. Luffy han salido lágrimas pero de emoción, pero cuando se pone a correr a mi lado…

Y cuando más adelante veo a Purificación Pérez López y Aurora Gonzalez Cury… que se nos unen también… ¡¡¡Aurora corriendo!!! No es desmerecer a la rubia, pero… ¡¡AURORA CORRIENDO!! ¡¡¡POR MI!!! ¡¡PARA ACOMPAÑARME Y DARME LA FUERZA QUE NO TENÍA!!!
No se puede describir lo que se siente en un matatón. Y tampoco se puede describir lo que he sentido con ellas hoy.

Si he acabado, ha sido por ellas. Podía luchar contra el “¿para qué?” un poco, pero no 20km, me han dado la vida que no me quedaba. Las ganas que no tenía. No han parado de animar, a la gente, a los compañeros, al público, a las bandas… Durante casi 10 kilómetros me han llevado. Me han dejado en “el punto de no retorno” como dijo Pedro, a partir de aquí es descontar.
Pedro, que sin conocerme, a la pregunta de si habían tirado el agua dice “espera, me adelanto al próximo avituallamiento y te traigo!”

Después Nieves, que estaba también por allí. Que también corría para ella y para Dani… cuando estaba con el “a la mierda, aunque sean 7, no puedo ni un paso más”. Estaba allí para recordarme que ella ha podido con todo… y 7 kilómetros son una mierda… y si ella puede, yo no puedo rendirme por 7km.
Juan y Nieves en la meta…

Cuando surgió la “idea” fue un “corremos las cuatro y se lo ofrecemos”. Por circunstancias de la vida, al final he corrido “sola”, aunque no he estado sola, ellas me han acompañado, Cuki hizo un buen trozo conmigo, me han dado la motivación que estaba perdiendo justo en los momentos en los que más la necesitaba. Y Nieves me ha dado el empujón final. Cuando la vi también en la esquina del Retiro… solo quería abrazarla.
Iba a ser un homenaje… y al final he podido rendirlo.

Algunos piensan “que homenaje más raro”. Cada uno rinde homenaje como sabe, como puede. Y para mi el mejor homenaje es dar mi mayor esfuerzo y sacrificio. Y no se me ocurría una forma mejor de rendirlo, o de demostrarlo. Y así ha sido. Esfuerzo mucho, y todo ha valido la pena.

Ellos, han hecho que todo el esfuerzo, físico, mental, psicológico… todos los días de entrenamiento, todo el sufrimiento (sí, se sufre entrenando y se sufre corriendo, es por vicio, pero se sufre) hayan terminado con cruzar la meta. Me daba por satisfecha con todo eso, pero ellos han hecho que pueda ofrecer la medalla de finisher y no solo “preparación y un trozo de maratón”. Poder hacerlo completo. Cruzar esa meta… poder mirar al cielo y llorar, decirle “es por ti, ¡¡para ti!!” Ese momento me lo han regalado ellos, porque esta vez sola no podía.

Si no hubiera sido por ellos, no habría pasado del kilómetro 25, lo tengo muy claro.
Y es a ellos, a quien dedico también todo lo que lleva esto. Porque sin ellos no habría sido posible.
Al entrenador que me hizo la planificación, por supuesto que también, pero hoy… son ellos los que me han llevado a la meta. No yo .el mérito de hoy no ha sido mío, porque yo no podía. Ha sido de ellos. Maratonianos honoríficos (o bimaratoniana honorífica).

Tengo un batido de emociones hoy. Todos los ánimos, todo el apoyo de todos, no solo los que han ido, sino todos los que me han escrito, me han felicitado, me han preguntado, antes y después.
De verdad que hoy no hubiera acabado. Y el regalo que me habéis hecho de haber podido acabar y hacer la dedicatoria completa, no tiene precio. Cruzar esa meta… es lo más grande deportivamente que me ha pasado en la vida. Ni ganar campeonatos, ni competir en Praga… Las dos veces que he cruzado esa meta… la primera por haber podido. La segunda por todo el cariño y apoyo que he recibido para poder hacer el homenaje a mi padre que quería hacerle.
Estoy en uno de los peores momentos de mi vida… o más que peores, más tensos. Y eso iba a poder conmigo, pero por ellos no ha podido conmigo.

No creía que pudiera acabar. Decía que el esfuerzo era homenaje suficiente. Pero también, ahora lo digo, no se si de verdad no me habría sentido mal de no poder ofrecer la meta y si no lo hubiera vuelto a intentar para hacerlo completo. Eso no importa ahora.
Gracias a mis ángeles he acabado. Puedo mirar al cielo, sonreír y decir “esta maratón es para ti”. Y ese regalo es MUY GRANDE.
Poder mirar el dorsal de “siempre papá” y pensar que no me quedé a la mitad portando ese dorsal, poder sentirme más orgullosa de ese dorsal. No fallar a esa inscripción en el dorsal.
Siempre os superáis, siempre os digo que os quiero… pero es que es así.
No se me ha pasado por alto que Aurora me decía una y otra vez que era su gato. No he dicho nada, pero… sé lo que significa… y que haya corrido… Gracias jin shei bao.
Puri que era su ángel…
Mis hermanas…
Y el acabar, salir y abrazar a Juan llorando como una magdalena por el cóctel de emociones que llevaba. Tantas cosas bonitas.
Cada maratón es diferente. La otra fue por mi, esta ha sido por los demás.
¡¡GRACIAS!! ¡¡OS QUIERO!!!
PARA TI!!!!!!!!!!

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