Alucina Vecina

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Lo que es ser un INSTRUCTOR de ciclo indoor


“¿18 eurazos por 45 minutos de dar pedales??¡¡qué bien pagado!!” eso pensarán algunos. Siempre me he reído en la cara de los que lo piensan, pero después de la clase de hoy.. hasta les escupiría.
Hoy el “genio de Juanan”, en la clase… hizo lo que no había visto hacer a nadie más que a mi (y yo no lo hacía en el ciclo normalmente), que es convertir la clase en un cuento, en una historia, que cada cosa que haces y cada canción que suena va en relación a algo, tus indicaciones, son una narración. Lo que yo hacía no tenía nada que ver con esto, eran cuentos (en los que a veces hasta disfrazaba o tuneaba cosas…) para las clases de natación, en las que cada ejercicio era por algo, o en alguna clase mix de combat alguna historia cayó, o incluso sobre la bici.
Esto ha sido en una clase de ciclo. Es brutal como un tío, es capaz de que con una frase, esos acordes que empiezan a sonar muy mezclados de fondo con otra canción tomen brillo en tu cabeza y sepas de qué está hablando con una frase como “ves a mucha gente a lo lejos” y sabes que tiene que ser “thriller” de michael Jackson (por ejemplo).
Ese poder de guiar con la voz, una historia, no una clase. Amo los cuentos y las historias, y así no iba a ser menos.
BRUTAL el señorito. No puedo ir mucho, y la verdad es que no se si soportaría ir a menudo, porque siempre salgo alucinada de la clase, mi cabezota no se si toleraría tanto nivel de “woooooow”.
Y vuelvo al principio. 18 euros (que son menos…) no es 45 minutos de dar pedales. Es la de horas que tienes que pasar pensando un entrenamiento, convertirlo en música, en sensaciones, en crear una historia… (por no decir lo de lo que cuesta saber hacer eso, en formaciones, en horas seleccionando música, en mezclarla, hacer gráficas… convertir entrenamientos en música… no son aleatorias, todo está ahí por algo!!.) Realmente ese rato encima de la bici… ¡¡lo haces por gusto!! Y ese dinero… es ridículo, te sale la hora dedicada a esa clase… a céntimos. Si no fuera por la gente que ama y se apasiona por su trabajo, las clases serían listas de spotify (evidentemente, con entrenos “aleatorios”)… y no se agradece, ni valora lo suficiente. La gente como mucho se queda con “mola” o “pse”, Sin saber el curro que hay detrás, lo mucho que cuesta conseguir que durante esos 45 minutos, tú te diviertas y entrenes. No hay forma de agradecer eso.
Y lo dice alguien, que sin mezclas, tirando de canciones de youtube o de otros programas, aún así, pasaba horas tratando de convertir eso en sesiones. Años luz de lo que debe ser. Años luz de las mezclas, las búsquedas más exhaustivas… Pero quizá, solo por saber lo que es eso, es capaz de valorar lo realmente alucinante que es una sesión así. Y por eso es capaz de valorar el TRABAJAZO que lleva esa sesión, esa “historia” que nos ha contado hoy.
Otros no lo ven, pero yo si.
GRACIAS, Juanan, por esa clase. Por poner esa pasión en cada clase. Por mirar más allá del bolsillo para que gente como yo entrenemos y nos divirtamos. GRACIAS de corazón.
Y lo extiendo GRACIAS a todos los profes que lo hacen. En esta y otras disciplinas.
He pasado muchos años desde ese lado, y por eso ahora valoro mucho la profesionalidad y el valor, el respeto al alumno… y soy terriblemente exigente. GRACIAS a todos esos instructores que se preocupan por sus alumnos, por hacer que sus clases sean mágicas, divertidas, seguras y eficaces. GRACIAS.
Y todos sabemos que eso no se paga más que con la satisfacción y las sonrisas del socio, no es el dinero, es nuestra pasión. Y se echa mucho de menos. Sin saberlo me hice adicta a esa sensación, a la sensación de hacer felices a los demás con tu trabajo y ahora tengo síndrome de abstinencia. Por eso disfruto más de esas dosis desde el lado del alumno. Empatizo y agradezco al profesional.
He pasado años agradeciendo a los alumnos su pasión, su compañía, su fuerza, que gracias a ellos el trabajo y el tiempo que invertíamos merecía la pena. Y ahora, como alumna, pasaré el tiempo que haga falta agradeciéndolo desde este lado. Porque desde los dos lados se viven cosas maravillosas.
Lo dije cuando me hizo llorar, el ciclo no es lo mío. Pero de verdad que con gente así, hace que me guste un poco más. Y vuelvo a reiterar que no me subiré a una bici con un micro hasta que aprenda mucho, mucho, mucho, mucho más. XDXD

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