Alucina Vecina

Siempre me dijeron que mi vida era para escribir un libro… ¡Ahora es un blog! Entra, flipa y comenta

Interesante de nuestros patrocinadores

Os quiero, mi gente

Ene-14-2012 By coyote

No suelo escribir desde el móvil, porque creo que puedo esperar a hacerlo mas cómodamente en casa sin desquiciarme con las letras. Pero… Ahora voy a hacer una excepción. Aunque despues lo contaré más…

Hoy he estado cenando con mis amigos de aqui. Pero amigos de verdad. Los quiero un monton y.. lo mejor de eso es que se que ellos también me quieren un montón a mi.

Cuando estaba con elllos… Estaba pensando que por que no estaran en Madrid… O por que no estaré yo más aquí. Siempre he tenido más grupo de amigos aquí que en madrid… Y es que hoy… Lo he vuelto a ver. Nos cuesta reunirnos porque siempre alguien esta liado… Pero… Lo que me hicieron sentir esta gente, cuando, por separado me decían de quedar… En plan “estas tres dias y nos vamos a ver si o sí”. No tiene precio. De verdad que muchas veces necesitamos esta atencion y con esta gente… Es asi.
No es que en Madrid no tenga amigos (prue, bambi,lio…) Pero no es un grupo como aqui. Buenos. ahora somos parejas, aunque a veces alguno estemos “solteros” o Juan mendez que de momento no tiene pareja.

Pero de verdad chicos, sois los mejores. OS QUIEROOOOOOOOOO

Volviendo a cachos

Sep-7-2011 By coyote

Bueno, llevo unos días aquí y no he sido capaz de escribir aun… y tengo cosas que contar, pero estoy con el modo… relaxxxxxxxxxxxx. ya ore escribiendo poco a poco

El fantasma de la loca -> vacances

Abr-30-2011 By coyote

Hoy, mientras vagaba por el pueblo me he dado cuenta de una cosa… Vagando era la palabra clave que necesitaba para describir cómo me siento últimamente. Vagando sin rumbo, así iba, mirando sin ver, invisible o insignificante a los ojos de los que me rodeaban, viendo lo que un día fue y jamás volverá a ser… como un fantasma.
Un fantasma, así me siento. Estoy desganada totalmente y hoy me he estado sintiendo como si cada movimiento que hacía no fuera mío, fuera una danza guiada por otro. No es algo de hoy, estos días me siento así, cada vez que se me caen las llaves pienso “esto es para retrasarme por algo”… Últimamente cuando vengo sola tengo una sensación rara… no se, suena tremendista, pero como si la muerte me estuviera esperando en cada esquina… comerme los bordillos no me ayudó mucho en esa sensación.

Pero voy como un fantasma, vagando sin rumbo. Como la loca del pueblo. Y, aunque pueda sonar a cachondeo…. Jamás, o muy pocas veces he escrito tan en serio. De nuevo, las palabras salen de mis manos, sin pasar por el proceso de selección en mi cabeza. Ayer se lo decía a mi chico, hago cosas que no son para nada normales, como si fuera la loca. La que no tiene sentido común en la cabeza y sólo hace cosas sin sentido a los ojos del resto del mundo. En mi caso es más como si andara buscando cumplir esa sensación que tengo, como si andara tentando… o no es tentando, actúo como si en vez de yo fuera… mi abuela o mi bisabuela mezclada conmigo: el descaro de la época actual en la que una mujer puede hacer lo que quiera y la seguridad de la época de mi abuela… en las que no pasaba nada a una mujer que fuera sola por la playa a altas horas de la madrugada. Y que en caso de cruzarse con alguien, este en vez de hacerla de todo como pasaría ahora… fuera alguien ofreciendo ayuda, sin riesgo ninguno.

Hago cosas que no son normales, no para alguien que no sea yo en ese preciso momento. Siempre lo digo, hago lo que me pide el cuerpo que haga, y hoy ya me he dado cuenta de la palabra, como si fuera un fantasma, un muñeco movido por el destino. Me baño en la playa con un frío que pela, sin ganas, sin nadie alrededor, con unas olas que jamás he visto tantas olas en esta playa… y en vez de pararme a pensar, ver que nisiquiera me apetece bañarme, que las olas echan para atrás, que si me tiran o me tragan no hay nadie cerca que pueda verme y pedir ayuda, que hace frio… nada importa. Tengo que hacerlo y lo hago. Mi cuerpo me pide hacerlo y hasta que no lo hago no para de gritarme, es como mi penitencia…
También voy todas las noches, aunque llueva a dar un paseo por la playa a la luz de la luna… o ni eso. No es nada racional, pero… TENGO que hacerlo y si no lo hago no paro de dar vueltas en la cama hasta que salgo, voy, paseo y vuelvo. Incluso a veces me baño, lo cual es todavía más inconsciente.
Y así puedo dar una larga lista. Normalmente no tengo nada de tiempo para mi y por eso, quiza, cuando lo tengo, no se qué hacer con él, y aunque disfruto paseando por la playa, bañándome o leyendo envuelta en una mantita en la playa… sola. Siempre estoy sola.

Y hoy ha sido cuando me he dado cuenta de eso un poco más. Después del partido, he sentido que tenía que salir de casa y he salido de casa a dar una vuelta por el pueblo… como la loca, como el fantasma, vagando sola sin rumbo por el pueblo, yendo hacia dónde mis pies me guiaban. Después de pasear por la antigua estación y hacer parte del recorrido de las vías, he acabado en la plaza de España, que resulta que había procesión (el miércoles era via crucis, no procesión… esto es nuevo) y me he quedado parada, en medio de la plaza, sola, observando. Era como si nadie pudiera verme, o como si me ignoraran, todo el mundo iba en grupos, parejas, familias… nadie solo… salvo el borracho del pueblo, que hasta a él le hablaban. Entonces me he sentido completamente fuera, fuera del mundo real. Mientras volvía a casa, más de lo mismo, me iba moviendo porque se movían solo los pies, la gente pasaba a mi lado riendo, hablando del partido, los muchachos de la banda metiendose con sus compañeros ligones… las señoras comentando… todos tenían algo que aportar, excepto yo. No puedo decir que nadie me mirara como si estuviera loca… era simplemente como si yo no estuviera alli, como si fuera el fantasma que vaga por las calles, o el fantasma de cuento de navidad… pero de semana santa. Nada cambiaba si estaba yo que si no estaba.

No me vale que no vivo aquí, porque tengo familia, amigos, conozco gente como para poder salir a la calle a una procesión y saludar a unos cuantos… es más, cuando vagaba hacia casa de vuelta precisamente en eso iba pensando, no hace mucho, yo estaba en el mismo sitio, pero rodeada de gente, de amigos, de familia… ¿qué es lo que me ha pasado para ser solo un fantasma? Siempre que iba por esa calle de vuelta iba bien acompañada, después de haber estado con aún más gente. Nunca sola, nunca me atrevería a salir sola… y cuando aprendí a hacerlo… siempre encontraba alguien. Mientras vagaba… me volvía a sentir ese fantasma… “cuento antes de semana santa” y me veía, con total nitidez, como si estuviera delante hace unos años, con todos mis amigos y mi amiga Luci, las madres diciendo que no hay moros…. Delante de un grupo de moros…, o me veía hablando con mi hermana, Luci, el Chorri, Tenorio y Contre de la moda lepera y el primer “sueños eróticos” al despedirnos, o con mi prima, o con Javi, o con el Chorri, o con el grupo que me acompañaba, incluso con Pako… pero enseguida se desvanecían… eso ya no es real, es lo que fue que nunca volverá a ser, hemos crecido, hemos cambiado. No puedo decir que fuera humana, porque me moría de ganas de llorar… pero los fantasmas no lloran, así que nisiquiera podía llorar. Tanto me ha podido la situación que al volver, no he vuelto a la casa en la que estoy viviendo, he vuelto a la casa vieja. La casa en la que he vivido toda la vida cuando venia aquí, y aquí si que me han saltado las lágrimas. La casa de mis padres, no se por qué le doy tanta importancia a esas palabras ahora, esta es la casa en la que estaba con mi padre. He entrado y es que en cada escalón me acordaba de algo, del primer beso que me quisieron robar y no consiguieron, de las innumerables noches que me he pasado más tiempo hablando en el portal que por ahí, de cuando llegaba a casa después de haber estado fuera toda la noche…
Y al entrar en casa… otro alubión de recuerdos, las charlas con mi amiga en el salón, el jaleo que habia en la cocina a la hora de comer cada uno con lo suyo, las visitas, los cumples de pequeña, y en cada cama de la habitación mil recuerdos…. De cuando estaba la litera y yo dormía debajo de mi hermana mayor que tenía un poster de judo debajo de su colchón y que estaba tan vencida la cama que tenía pánico que se me cayera encima y o bien la hacía bajar a dormir conmigo o me subia con ella para que por lo menos no me aplastara. De los nervios de cuando el primer chico que me gustó me dio su dirección y me estaba llamando, o de las cartas que escribía. De los mensajes que escribia cada noche al llegar a casa agradeciendo todo… y las respuestas hasta las mil de la mañana, o la de siestas que me despertaba mi amigo Contre para ir a la playa o a pasear.

Hace solo un par de días volví a pasear por la vía verde, después de un montón de años sin hacerlo, concretamente desde el año anterior a tener el carnet de conducir, año en el que empezamos a pasear por la playa en vez de por la vía verde.

Tanto me ha podido este sentimiento, que he tenido que quedarme aquí a dormir, y pensando en mudarme. No se por qué, pero tenia una voz no diciendome, sino gritándome que esta noche la tenía que pasar en esta casa y no en la otra. Hoy no me siento tan sola en esta casa, ni tan vacía, hoy siento en esta casa el calor de un hogar y en la otra sólo el frío de la soledad. Lo que me daba “miedo” de quedarme en esta casa es lo que me ha hecho quedarme hoy aquí, quizá porque hoy soy yo el fantasma. Y aquí estoy, en la casa de mis padres, la de toda la vida, escribiendo en mi cama, llorando, menos de lo que esperaba, menos de lo que necesitaba. Pero ya más tranquila después de escribir.
Me estoy leyendo otra vez el libro del lenguaje secreto del jin shei, un libro que habla sobre la amistad… y otra de las cosas que he visto cuando vagaba, si, son muchas cosas, pero es que es como si no hubiera ni tiempo ni espacio, estaba sin estar, como en una dimensión diferente… es que necesitaba una “jin-shei-bao” con quien hablar, a quien contar como me siento… y me ha dado aun mas pena y me ha hecho sentirme aún más vacía, más fantasma… más muerta… ver que no tenía. Que hubo un tiempo en el que lo tuve, que aunque fuera un hombre, lo era… y desde que me dejó… dejó un vacío enorme dentro de mí que ni 6 años después he podido llenar… aunque sea un poquito, ni lo podré llenar. Quizá por eso me siento como un maldito fantasma, vagando… seguramente si tuviera a mi jin-shei-bao no me sentiria así. Siempre he sabido que era muy importante, siempre he sabido que no podría reponerme… pero nunca he querido reconocerlo tanto.

Me siento un espectro, movida por alguien, vacía, transparente, sin voz ni voto en las cosas que hago, como si fuera la loca del pueblo, con un instinto que no me aconseja, me mueve. Invisible.

Claro que podría cambiarlo, podría llamar a mi gente… pero creo que eso me solucionaría la sensación un rato, después al volver a una casa vacía… sería más el choque. El otro día cené con dos de mis amigos, de mis mejores amigos, la verdad, y me lo pasé genial con ellos, y ellos conmigo, podría llamarles… pero me suena a forzar, todos tienen su vida aquí, no porque yo esté aquí tienen que cambiarlo todo por mí, a veces simplemente no se puede. Hoy mismo iba a quedar, pero al final se canceló…
Pero es que esto no es cosa de aquí, tienen su vida y yo no. Es que en Madrid me pasa igual, incluso más, lo cual es aún más lamentable, porque aquí no tengo mi vida habitual, pero tengo más salidas que allí que es dónde se supone que deberia tenerlas. Siempre he sido solitaria, persona de pocos amigos, pero amigos de verdad. Lo que pasa es que nunca he sabido reponerme a cuando hacen sus vidas, he preferido quedarme fuera, a un lado sin querer molestar a evolucionar, a sustituirlos, o más que sustituirlos, buscarme un colchón al que acudir. Tengo un par de personas (a quien quiero engañar, solo a una a la que se que puedo llamar SIEMPRE, después hay alguno que si que puedo llamar, pero me da demasiada vergüenza porque no pinta, aunque sepa que van a responder, solo llamaria a una persona… y creo que ni eso).
Es curioso como una persona que valora tantisimo la amistad, por encima de todo, que sea noble y leal y realmente mate o muera por sus amigos… tenga tanta carencia. Quiza es por eso, quiza es simplemente porque en el tema de los amigos las medias tintas, los colegas, los conocidos no me sirvan.
Es curioso como alguien con tanta necesidad de un amigo tenga que resolver las crisis de ansiedad escribiendo, dejando salir las palabras, y lo que empieza con un “me siento como un fantasma, no se por qué” siga sintiendome así… pero ya sabiendo qué pasa por el fondo de mi mente para sentirme así de desganada, de vacía, de manejada por mi interior sin poder, ni querer resistirme. Haciendo las cosas de la loca del pueblo, sin llegar a serlo, pero en parte si, podrían mirarme y decir “esa es la loca”, y teniendo en cuenta que la anterior loca del pueblo era de mi familia (no tengo del todo claro si de abuelo o de abuela… creo que de abuelo). De hecho, si alguien se molestara en posar sus ojos en mí, y verme en vez de ver a través de mí… seguro que es lo que pensaba. Qué hace esa chica sola por aquí. Qué hace esa chica siempre sola en la playa, a todas horas. Qué hace bañandose con el tiempo y la mar como está. Siempre sola. Paseando, leyendo…. Un espiritu solitario. Mantente alejado de ella, puede ser peligrosa.
Yo misma pienso de eso de la gente que veo siempre sola por la playa, los “locos de la colina” los llamo. Y yo soy una más. La más joven, la única chica asocial que disfruta estando sola en la playa. O el espectro de ella. El fantasma de la loca, eso es lo que soy.